La Cámara de Cuentas dilata desde 2023 un informe sobre la gestión del Canal de Isabel II
La empresa pública, la mayor de la Comunidad de Madrid, arrastra un agujero millonario en sus filiales, especialmente en América Latina. El análisis debía hacer seguimiento a la gestión de los años previos al caso Lezo
La Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid tiene pendiente desde 2023 un informe sobre el Canal de Isabel II. El órgano fiscalizador se comprometió a hacer un seguimiento de la gestión y los controles en la mayor empresa pública madrileña en el periodo de 2008 a 2015, los años previos al estallido del caso Lezo, pero todavía no lo ha publicado. La situación en la compañía, con un agujero millonario en América Latina y otras filiales como Lanzarote, ha despertado el interés de la oposición en la Asamblea —Más Madrid, PSOE y Vox—, que apuntan a presuntas irregularidades contables.
El Consejo de la entidad aprobó antes de acabar 2022 el programa de fiscalizaciones para el año siguiente, incluyendo el trabajo titulado como "Fiscalización del seguimiento de las principales conclusiones y recomendaciones de fiscalización Integral del Grupo Canal de Isabel II, Ejercicios 2008 a 2015”, que había sido publicado en 2018.
El Canal de Isabel II, según las fuentes consultadas por este periódico, fue avisado en febrero de 2023 del informe en curso. Un mes después comenzó el proceso, con solicitudes de información basadas en las conclusiones y recomendaciones del trabajo de 2018, como el organigrama de la empresa pública, la evolución de los litigios judiciales, las actas de las reuniones del Consejo de Administración o los planes de auditoría.
También las actas del Comité de Ética, los presupuestos o los planes estratégicos, entre otras cuestiones, abarcando tanto la actividad en España como de las filiales internacionales encuadradas en Canal Extensia. El objetivo era comprobar cómo había respondido la compañía a las indicaciones de la Cámara cuatro años antes.
El equipo de la Cámara de Cuentas trabajó durante meses y mantuvo distintas reuniones con los responsables del Canal, pero el informe de fiscalización sigue pendiente y no se ha hecho público ni con Joaquín Leguina como presidente ni durante el periodo anterior. En las memorias de 2023 y 2024, publicadas por el propio órgano regional, aparece entre los trabajos pendientes y todavía en curso.
La espera coincide con las preguntas de la oposición sobre la situación de la empresa pública en el exterior, especialmente en Brasil. El Canal de Isabel II, como viene informando este periódico, declaró en sus últimas cuentas consolidadas unas pérdidas acumuladas de más de 41 millones de euros solo entre este país y Colombia, pese a que apenas alcanzan el centenar de trabajadores. Más Madrid interpeló al actual consejero delegado, Mariano González Sáez, sobre la dimensión de este agujero y el directivo reconoció el problema y anunció que habían puesto en venta estas filiales, pero aún no se ha concretado nada.
El horizonte en Brasil es muy complicado y pinta en negro. En las empresas Emissão —epicentro del caso Lezo— y Fontes da Serra Guapimirim las pérdidas duplican las de hace un año. Según la información fiscal publicada, la compañía pública tuvo un resultado negativo de casi 21,5 millones de euros frente a los 9,1 millones de 2023 en este país, mientras que en Colombia el agujero pasó de 10,8 millones de euros a 20,4 millones.
Vox, también muy beligerante con este tema, registró hace meses una batería de preguntas en torno al Canal de Isabel II, la futura sentencia sobre Lezo y el despido del anterior director financiero, que alertó sobre la ruina económica en Brasil y fue ignorado y despedido. Los tribunales, de hecho, concluyeron que la maniobra fue improcedente y debió ser readmitido, pero el trabajador no ha recibido ninguna comunicación.
Respuesta de la Cámara
La Cámara de Cuentas, tras la publicación de la información, remitió una explicación sobre el estado del informe en espera que no fue facilitada anteriormente. El ente señala que aunque estaba incluido en el programa de 2023, no pudo abordarse por varias cuestiones. En primer lugar, porque el departamento de fiscalización no se ocupó del Canal de Isabel II en exclusividad. Y, segundo, porque coincidió con la renovación del actual Consejo de Administración.
"Aunque la fiscalización se incluyera en el Programa para 2023, lo cierto es que el Departamento de fiscalización no se aplicó con exclusividad, ni en ese ejercicio ni en los siguientes, a la fiscalización del Canal de Isabel II, porque debió compartir su tiempo con otra no menos importante, en el marco del Informe sobre la Cuenta General de la Comunidad de Madrid, al que aporta fundamentalmente el apartado destinado al examen de las cuentas del SERMAS, y que cuenta con un plazo fijado legalmente, el cual se ha venido cumpliendo de forma sistemática desde la Cuenta General correspondiente a 1999, primera examinada por la Cámara de Cuentas", subraya.
El órgano presidido por Joaquín Leguina, además, se refiere a la "complejidad" de la empresa pública como otro de los factores. En cualquier caso, la previsión es que el informe vea la luz en los próximos meses. "Aunque con lentitud e interrupciones, la fiscalización ha avanzado hasta su culminación, y ya existe un borrador de informe que se encuentra en fase de revisión y contrastación final, antes del envío formal para alegaciones que se producirá en poco tiempo", añaden en la entidad.
La Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid tiene pendiente desde 2023 un informe sobre el Canal de Isabel II. El órgano fiscalizador se comprometió a hacer un seguimiento de la gestión y los controles en la mayor empresa pública madrileña en el periodo de 2008 a 2015, los años previos al estallido del caso Lezo, pero todavía no lo ha publicado. La situación en la compañía, con un agujero millonario en América Latina y otras filiales como Lanzarote, ha despertado el interés de la oposición en la Asamblea —Más Madrid, PSOE y Vox—, que apuntan a presuntas irregularidades contables.