El túnel secreto de Madrid que pasa por debajo del Retiro y que fue un refugio en la Guerra Civil: podría abrirse al público dentro de poco
El subterráneo está a unos 8 metros de profundidad y consta de pasillos estrechos, de apenas 1,10 metros de ancho, excavados en la mina
Madrid guarda muchos secretos bajo su superficie, pero uno de los más curiosos es un túnel subterráneo que, durante la Guerra Civil, sirvió de refugio antiaéreo. Este túnel, ubicado bajo el Parque del Retiro, fue construido en 1936 para proteger a los ciudadanos de los ataques aéreos, siendo una de las primeras obras de ingeniería de este tipo en la ciudad. El refugio, de 135 metros de largo y con cinco galerías abovedadas, fue diseñado para albergar a 275 personas en caso de emergencia, pero nunca llegó a ser utilizado como se había previsto originalmente.
Durante más de 80 años, este túnel ha permanecido cerrado, y su existencia ha sido desconocida para muchos. Las entradas al refugio están ocultas bajo el asfalto de la calle Menéndez Pelayo, junto al Paseo de Panamá, y la única forma de acceder a él era a través de cinco planchas metálicas.
Sin embargo, recientemente, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, junto a otros representantes del Ayuntamiento, ha visitado el refugio para verificar su estado y anunciar su apertura al público. Se espera que, en un futuro cercano, los madrileños puedan explorar este fascinante vestigio de la Guerra Civil.
El refugio está a unos 8 metros de profundidad y consta de pasillos estrechos, de apenas 1,10 metros de ancho, excavados en la mina. Las galerías, construidas con ladrillo y cemento, están diseñadas en ángulo recto para evitar que las ondas expansivas de las bombas se propagaran por todo el túnel. Además, el interior cuenta con pozos de ventilación originales, así como restos de asientos de madera en las paredes. Este refugio es una verdadera obra de ingeniería que ha permanecido en un estado sorprendentemente bueno a pesar de los años.
Aunque el refugio nunca llegó a cumplir con su función original durante la Guerra Civil, tras la contienda se le dio otros usos. En lugar de ser un refugio, el túnel fue utilizado para almacenar enseres y cultivos de champiñones, lo que mantuvo su funcionamiento durante varias décadas. En la actualidad, el proyecto de abrir el refugio al público busca no solo preservar la memoria histórica, sino también dar a los madrileños la oportunidad de explorar un espacio que ha permanecido oculto durante tantos años.
El espacio, que actualmente está sellado con 45 escaleras que conducen a su interior, será musealizado, y las autoridades ya han comenzado los trabajos para adecuarlo a las visitas. El refugio será parte de los puntos de interés turístico de la ciudad, junto con otros lugares emblemáticos como el búnker de El Capricho. La idea es que los madrileños puedan acceder a este “tesoro escondido” en condiciones de seguridad, aprendiendo sobre la historia de Madrid durante la Guerra Civil y la valentía de sus ciudadanos en tiempos de bombardeos.
Con la apertura de este refugio, Madrid da un paso más en la recuperación de su memoria histórica. Este túnel no solo es un vestigio del pasado, sino un recordatorio de la resistencia y la solidaridad de una ciudad que se enfrentó a los horrores de la guerra y que, hoy, puede mirar hacia atrás para entender mejor su presente.
Madrid guarda muchos secretos bajo su superficie, pero uno de los más curiosos es un túnel subterráneo que, durante la Guerra Civil, sirvió de refugio antiaéreo. Este túnel, ubicado bajo el Parque del Retiro, fue construido en 1936 para proteger a los ciudadanos de los ataques aéreos, siendo una de las primeras obras de ingeniería de este tipo en la ciudad. El refugio, de 135 metros de largo y con cinco galerías abovedadas, fue diseñado para albergar a 275 personas en caso de emergencia, pero nunca llegó a ser utilizado como se había previsto originalmente.