El cementerio más antiguo de Madrid abre sus puertas: así puedes visitar las tumbas de los héroes del 2 de mayo
El cementerio más antiguo de Madrid guarda un secreto heroico: los restos de 43 madrileños fusilados el 2 de mayo de 1808. Ahora, podrá visitarse los sábados de mayo y junio
Entrada principal del Cementerio de La Florida, donde reposan los héroes del 2 de mayo (Archivo)
Pocos madrileños saben que, entre la Rosaleda y la ermita de San Antonio de la Florida, dentro del Parque del Oeste, existe un cementerio singular, conocido como el Cementerio de la Florida, que guarda una de las memorias más valientes del levantamiento contra los franceses. Además, su acceso, habitualmente restringido, hacen de su visita una experiencia poco común y cargada de simbolismo.
Este cementerio es el camposanto más antiguo que conserva Madrid. Fue inaugurado en 1796 como lugar de entierro para empleados del Real Patrimonio y su ubicación, casi escondida junto a la capilla homónima, ha contribuido a mantener su recogimiento y su carácter solemne.
Allí reposan los restos de 43 hombres fusilados en la madrugada del 2 al 3 de mayo de 1808 en la Montaña de Príncipe Pío. Este rincón histórico es escenario cada año de una emotiva ofrenda floral durante las celebraciones del Día de la Comunidad de Madrid.
Una historia de piedra y memoria
El cementerio fue construido siguiendo la Real Orden de Carlos III que exigía levantar cementerios fuera del núcleo urbano. Diseñado como camposanto vinculado a la parroquia de San Antonio de la Florida, pronto quedó marcado por los acontecimientos del 2 de mayo de 1808. Las 43 víctimas, seleccionadas al azar entre prisioneros de varios depósitos, fueron fusiladas por orden de Murat y sepultadas días más tarde por la congregación de la Buena Dicha.
Aunque siguió siendo utilizado por trabajadores reales, su función cambió con el paso del tiempo. Desde mediados del siglo XIX, la conservación quedó en manos de la Milicia Nacional, germen de la actual Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos. Esto evitó su desaparición frente al avance urbano y ferroviario. Tras la Guerra Civil, el cementerio fue restaurado en varias fases, siendo la más importante la de 1959, que incluyó la construcción de la actual ermita de ladrillo.
El corazón del recinto es su cripta. Allí descansan los restos de los fusilados en dos urnas de plomo y cinc, tras una lápida que recoge los nombres de 29 de ellos. La entrada al camposanto ofrece un camino arbolado, una cruz de piedra y una reproducción en cerámica del famoso cuadro de Goya El tres de mayo de 1808, instalado en 1982 junto a un pebetero con llama. Frente a la ermita, una placa recuerda también a la hermana Marta, religiosa que salvó la vida a cientos de prisioneros españoles.
Además, fuera del recinto, una escultura contemporánea rinde tributo a Francisco de Goya: cuatro bloques de hormigón forman su apellido mirando hacia el Manzanares y la ermita donde reposa el pintor. Este monumento conecta el arte con la memoria, evocando la crudeza de aquella jornada que marcó el comienzo de la Guerra de Independencia.
Visitas y conservación
La custodia del Cementerio de la Florida recae desde 1917 en la Sociedad Filantrópica de Milicianos Nacionales Veteranos. Esta entidad se encarga de su mantenimiento gracias a la labor voluntaria y a pequeñas aportaciones. Su trabajo ha permitido preservar este lugar, restaurado por última vez en 2008 con motivo del bicentenario del levantamiento.
La visita a este cementerio es una experiencia imprescindible para quienes deseen conocer un capítulo esencial de la historia madrileña
Además del Día de la Comunidad, el cementerio podrá visitarse sin cita previa los sábados de mayo y junio. El horario de apertura es de 10:00 a 13:30 horas. El resto del año, es posible concertar visitas llamando al 91 365.27.77. Las visitas son gratuitas y se organizan en grupos reducidos para garantizar la conservación del lugar y la seguridad de los visitantes.
Pocos madrileños saben que, entre la Rosaleda y la ermita de San Antonio de la Florida, dentro del Parque del Oeste, existe un cementerio singular, conocido como el Cementerio de la Florida, que guarda una de las memorias más valientes del levantamiento contra los franceses. Además, su acceso, habitualmente restringido, hacen de su visita una experiencia poco común y cargada de simbolismo.