Malas noticias para los afectados por las obras de la A-5 en el día a día a partir de hoy lunes: la capacidad de la vía se verá reducida a la mitad en este tramo
Malas noticias para los afectados por las obras de la A-5 en el día a día a partir de hoy lunes: la capacidad de la vía se verá reducida a la mitad en este tramo
Miles de usuarios utilizan esta autopista en su día a día y se verán afectados por estas interrupciones
Las obras de soterramiento de la A-5 entran en una nueva fase a partir de este lunes, y los vecinos de los barrios colindantes verán afectada su movilidad con el cierre progresivo de varios pasos inferiores peatonales. Esta medida complicará el acceso entre ambos lados de la autovía, lo que generará un impacto directo en los residentes de zonas como Lucero, Batán y Aluche.
El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que desde el 3 de febrero se eliminarán seis pasos inferiores de los diez existentes en el tramo en obras. A partir del 9 de febrero, los cortes seguirán avanzando con el cierre del paso inferior del enlace de Boadilla, el de la calle San Juan de la Mata y el de Villamanín, lo que obligará a los peatones a utilizar alternativas más alejadas.
A esto se suma que desde la noche del 9 al 10 de febrero, todo el tráfico de la calzada sur será desviado a la calzada norte, reduciendo la capacidad de la vía a la mitad. Esta situación se mantendrá durante todo el año, lo que afectará no solo a conductores, sino también al transporte público y al estacionamiento en calles aledañas.
Para mitigar las molestias, se han habilitado pasos alternativos, aunque muchos vecinos consideran que las soluciones no son suficientes. Algunos de los cruces habilitados estarán en la avenida del Padre Piquer, la calle Dante y el enlace de Batán, pero el aumento de distancias y tiempos de trayecto complica el día a día de quienes dependen de estos pasos.
Desde el Ayuntamiento, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha explicado que se está evaluando la posibilidad de aumentar la frecuencia de la línea de autobús que conecta los barrios afectados. Sin embargo, se ha descartado la instalación de pasarelas provisionales para peatones, argumentando que es más viable utilizar los pasos inferiores vehiculares.
La previsión es que las obras continúen hasta finales de 2026, cuando el tráfico en este tramo de la A-5 circulará finalmente bajo tierra. Hasta entonces, los residentes deberán adaptarse a los constantes cambios y desvíos que marcarán la transformación de la autovía.
Las obras de soterramiento de la A-5 entran en una nueva fase a partir de este lunes, y los vecinos de los barrios colindantes verán afectada su movilidad con el cierre progresivo de varios pasos inferiores peatonales. Esta medida complicará el acceso entre ambos lados de la autovía, lo que generará un impacto directo en los residentes de zonas como Lucero, Batán y Aluche.