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La cúpula de Más Madrid intentó calmar con mensajes a las bases que exigían dimisiones
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La cúpula de Más Madrid intentó calmar con mensajes a las bases que exigían dimisiones

Manuela Bergerot envió a última hora del domingo un mensaje a la militancia, donde pedía perdón por los errores y "paciencia" al sector más crítico. La dirección cerró en falso la crisis este lunes y se atrincheró sin dimisiones

Foto: Mensaje de Manuela Bergerot a la militancia. (EC Diseño)
Mensaje de Manuela Bergerot a la militancia. (EC Diseño)
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Más Madrid lleva varios días intentando dar carpetazo a la crisis desatada por el caso Errejón, pero nada más lejos de la realidad. La cúpula de la formación ha descartado dimisiones tras la expulsión de la diputada Loreto Arenillas, que está funcionando como cortafuegos, mientras las bases comienzan a levantar la voz entre indignación y lamento. Estos días, preguntes a quien preguntes, todos responden en coordenadas similares: "Estamos devastados". "No nos podemos creer lo que está pasando, la disociación es brutal y no nos podemos imaginar las consecuencias", reconocen algunas voces internas del partido a El Confidencial.

Las denuncias contra Iñigo Errejón por presunta agresión sexual han arrasado a la izquierda. El control de daños continúa cinco días después de la dimisión del exportavoz parlamentario de Sumar, y Más Madrid intenta contener al sector más crítico. Nadie cree que el cese de Arenillas, acusada de encubrir a Errejón, sea suficiente. La cúpula se afana en cerrar este episodio, pero de momento ha sido en vano e, incluso, la diputada regional se ha negado a entregar el acta y ha acusado a Bergerot, Mónica García y Rita Maestre de mentir.

El incendio está muy vivo. Algunos diputados amagaron a última hora del viernes con dimitir. Horas antes comenzó la Asamblea de Jóvenes de la formación, que acabó acordando exigir una investigación que dirima si había más conocedores de los hechos. "Menos mal que cuando salimos de la asamblea Loreto ya estaba expulsada", reconocen aliviados, tras los acontecimientos que se precipitaron ese día. Arenillas, pese a sus reiterados comunicados para evitar las culpas siguen acusándola de mentir "como una bellaca".

Foto: aida-nizar-denuncia-inigo-errejon

La portavoz en la Asamblea de Madrid, Manuela Bergerot, trató de calmar los ánimos y mandó un mensaje a la militancia el domingo por la noche, a través de los canales de Telegram, en el que pedía "paciencia". La dirigente, que asumió el control del partido en la Cámara tras la salida de Mónica García, agradecía a sus miembros haber tenido "un comportamiento ejemplar, manteniéndose leal, generosa y paciente a la par que demandante de explicaciones como no puede ser de otra manera".

Bergerot también pidió disculpas "por todos los errores que hemos podido cometer como organización" y, a la vez, explicó que "el tiempo que ha pasado y los pasos que estamos dando obedecen a procesos de tomas de decisiones bien meditadas, justas y coherentes con un proyecto político como el nuestro”. El movimiento fue un intento de responder a las voces más críticas dentro de la formación, que denuncian "seguidismo y poca celeridad" a la hora de comunicar la posición del partido con respecto al caso.

El viernes, mientras la dirección decidía el futuro de Arenillas, varios diputados amagaron con dimitir. Y los jóvenes pedían ir más allá

Más Madrid no se pronunció hasta el viernes por la noche, 24 horas después de estallar el escándalo, cuando publicó un comunicado y trasladó toda la responsabilidad a Loreto Arenillas por lo sucedido en junio de 2023, cuando una mujer denunció en redes sociales a Iñigo Errejón por realizarle tocamientos sin consentimiento en un festival. La diputada fue señalada por mediar en favor de Errejón y, supuestamente, ocultar la acusación.

placeholder Mensaje de Manuela Bergerot a la militancia. (EC Diseño)
Mensaje de Manuela Bergerot a la militancia. (EC Diseño)

Este lunes, durante la primera comparecencia pública del partido, el mensaje fue el mismo. Mónica García, acompañada de Manuela Bergerot y Rita Maestre, reconoció que conocían los hechos del episodio de junio tras su publicación en X (antes Twitter), pero ignoraron el relato de la víctima y dieron por buenas las explicaciones que dieron Errejón y Arenillas, que "minimizaron" lo ocurrido. "A partir de ahí [el relato en redes sociales], nosotros no tuvimos acceso a más información y el hilo fue borrado. No pudimos o no supimos hacer nada más", dijo la ministra de Sanidad. "Si hubiésemos sabido que era un agresor, créanme, hubiéramos ido directamente a una comisaría", añadió García, tras insistir en que no conocían más casos y similares. Informa Ignacio S. Calleja.

"¿A quién vamos a votar ahora?"

El sentimiento de devastación se une a la rabia y el cabreo generalizados, ante la incapacidad de la dirección de cerrar el caso. Las explicaciones del lunes no han tenido el efecto deseado en un sector del partido y reclaman más. Las fuentes consultadas por este diario aseguran que ha servido "para ponerle voz al comunicado de Rita del domingo y al de Más Madrid del jueves". Otras van más allá: "No se están asumiendo responsabilidades".

"No había necesidad de insistir tanto en que no va a haber más dimisiones. Aún no sabemos si había más diputados dentro del grupo parlamentario de la Asamblea que sabían algo y lo taparon", lamentan, preguntándose cómo es posible que nadie supiera nada, ni siquiera los más cercanos a Arenillas. "Nos puede volver a estallar todo en la cara”, reflexionan, visiblemente molestos. La conclusión es que "no vale con cortarle la cabeza a Loreto".

"No había necesidad de decir que no habrá más dimisiones, nos puede volver a explotar"

La diputada, por su parte, insiste en que no solo no encubrió a nadie, sino que avisó a Bergerot, pero nadie hizo nada. Arenillas anunció este lunes que presentará una denuncia ante el comité de garantías de Más Madrid, sin descartar hacer lo propio en los tribunales. "La dirección del partido no consideró relevantes los hechos para elevarlos a órganos superiores, ni hacerlos públicos, ni activar los procedimientos establecidos en nuestros estatutos y normas internas", subrayó.

"Todo el mundo en Más Madrid está con los sentimientos a flor de piel", reconocen fuentes internas en el partido, que narran cómo el fin de semana ha servido para alimentar la sensación de final. El jueves muchos reconocían ver el proyecto "acabado" y ahora, simplemente, se preguntan si la gente "va a querer formar parte de un partido fundado por un acosador o un supuesto violador". La indignación se abre camino al verse completamente huérfanos de proyecto: "¿A quién votamos ahora?"

“Lo de Sumar no tiene nombre”

Con la formación de Yolanda Díaz tampoco hay la mejor de las relaciones. "Se pueden poner como quieran, pero fue Más Madrid quien exigió a Yolanda el acta de Errejón". Además, acusan a Sumar de escurrir el bulto "como si no le hubieran nombrado portavoz parlamentario, lo suyo no tiene nombre" y disparan: "La rueda de prensa del sábado fue un esperpento, para eso no hagas nada".

Los cuadros medios de Más Madrid no ocultan el enfado con la formación de Díaz "y el resto", apuntan. "¿De verdad no tienen nada que decir los Comunes, ni la Chunta Aragonesista? ¿Dónde está Compromís? Eran ellos con los que compartía bancada Íñigo Errejón, no Manuela (Bergerot)", recriminan, esta vez alineándose con las tesis de la cúpula. "¿Dónde está Aina Vidal, o Gerardo Pisarello?, nadie lo sabe", lamentan. "Mientras, (Juan) Lobato se está relamiendo", zanjan.

Más Madrid lleva varios días intentando dar carpetazo a la crisis desatada por el caso Errejón, pero nada más lejos de la realidad. La cúpula de la formación ha descartado dimisiones tras la expulsión de la diputada Loreto Arenillas, que está funcionando como cortafuegos, mientras las bases comienzan a levantar la voz entre indignación y lamento. Estos días, preguntes a quien preguntes, todos responden en coordenadas similares: "Estamos devastados". "No nos podemos creer lo que está pasando, la disociación es brutal y no nos podemos imaginar las consecuencias", reconocen algunas voces internas del partido a El Confidencial.

Íñigo Errejón
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