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Una zarza hasta ahora nunca vista en la Península florece en la Sierra de Guadarrama
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Inédita para la ciencia

Una zarza hasta ahora nunca vista en la Península florece en la Sierra de Guadarrama

El equipo de investigación de Botánica de la Universidad CEU San Pablo y sus profesores José Alfredo Vicente-Orellana y Antonio Galán de Mera descubren la planta y la bautizan 'Rubus carpetanus'

Foto: Zarza en la Sierra de Guadarrama. (Vicente-Orellana)
Zarza en la Sierra de Guadarrama. (Vicente-Orellana)

A los pies de Peñalara, el pico más alto de la Comunidad de Madrid (2.428 metros), crece y florece en estos días una especie de zarza hasta ahora nunca vista en la Península Ibérica e inédita para la ciencia. ‘Rubus carpetanus’ ha sido descubierta por el equipo de investigación de Botánica de la Universidad CEU San Pablo, tras un trabajo de años revisando este tipo de plantas.

Los profesores José Alfredo Vicente-Orellana y Antonio Galán de Mera han sido los autores del hallazgo. “En la Sierra de Madrid, es posible reconocer ocho especies distintas de zarzas, frente a las 28 que en toda la Península Ibérica, y la última descrita es esta, ‘Rubus carpetanus’, muy fácil de distinguir de las demás porque vive en las zonas altas de montaña, tienen los tallos con numerosos aguijones y las flores de color blanco. Ahora mismo es la mejor época para visitar la sierra y localizar con seguridad a esta especie para hacer una buena foto”, explica Vicente-Orellana.

Foto: La consejera de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura, Paloma Martín; el director general de Biodiversidad y Recursos Naturales, Luis del Olmo, y técnicos de la dirección general. (Comunidad de Madrid)

“El lugar geográfico donde se ha encontrado, Montes Carpetanos, en la Sierra de Guadarrama, da nombre a la zarza. ‘Rubus’ es la denominación puesta por Linneo en el siglo XVIII y nosotros hemos aportado el nombre de la especie, ‘Carpetanus’”, precisa Galán de Mera, a quien sin embargo no le sorprende haber descubierto este vegetal en una de las zonas más masificadas y turistificadas de la Comunidad de Madrid. “Que vaya mucha gente a un lugar donde hay una especie nueva no tiene nada que ver con su hallazgo. En la Península Ibérica se siguen descubriendo especies nuevas cada cierto tiempo, como se recoge en las publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Hay lugares que no han sido investigados por otros botánicos y por eso aparecen especies nuevas”. Sólo hay que saber mirar y dedicar muchas horas a la investigación.

No es por azar

Encontrarse con una especie nueva en la Sierra de Madrid no es fruto de un golpe de suerte ni tampoco de peinar concienzudamente un cuadrante exacto con la certeza de poder encontrar algo. Según Vicente-Orellana, “no descubrimos esta especie de una manera accidental, tampoco a propósito. Desde el año 2008 llevamos haciendo una revisión profunda de las comunidades de zarzas en la Península Ibérica y en la región macaronésica [zona del Atlántico Norte formada por los territorios europeos de las islas Azores, Madeira y Canarias, además de Cabo Verde y las islas Salvajes] y ya en el 2012 vimos que había estas poblaciones en la Sierra de Madrid. Una vez que las hemos recolectado y hemos visto cuál era su distribución, comparándola con las demás especies que hay aquí, recogidas por nosotros y que otros herbarios nos han cedido, hemos podido concluir que es una especie nueva”.

placeholder La especia fue descubierta por un equipo de investigación del CEU San Pablo. (Vicente-Orellana)
La especia fue descubierta por un equipo de investigación del CEU San Pablo. (Vicente-Orellana)

A los ojos de un visitante de esta zona de la Sierra de Guadarrama, el vegetal aparece dibujado en el contexto natural del ecosistema. Sin embargo, el profesor Vicente-Orellana asegura que es fácilmente reconocible. “Lo primero que llama la atención y que la diferencia de las demás zarzas es que ‘Rubus carpetanus’ tiene flores de color blanco. Esto, combinado con las características del tallo, que tiene numerosos aguijones y desiguales entre sí, nos llevó a enmarcar a esta especie dentro de un grupo muy definido. Por eso vimos que era muy diferente” y fácilmente reconocible.

Dónde se puede observar

Como las fronteras son líneas trazadas por el ser humano y la naturaleza no entiende de textos legales, “se puede observar a la zarza ‘Rubus carpetanus’ en las vertientes segoviana, abulense y madrileña de la Sierra de Guadarrama”. Los paseos para localizarla tienen que alcanzar cotas altas sobre el nivel del mar, “por encima de los 1.200-1.300 metros de altitud, hasta llegar casi a los 2.000. Es una especie típica de los arroyos de la sierra, cunetas húmedas y pinares y está acostumbrada a los veranos suaves e inviernos fríos de la sierra”. Gracias a su estructura espinosa, “sirven de refugio para los animales, madrigueras, lugar de anidamiento y zona de alimento al final del verano”.

Zarza inédita y a salvo porque, como explican los investigadores, “al encontrarse la mayoría de las poblaciones en el Parque Nacional de Guadarrama, y el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, no parece que corra peligro su conservación, si bien debería catalogarse como vulnerable y tener un plan de manejo adecuado”.

A los pies de Peñalara, el pico más alto de la Comunidad de Madrid (2.428 metros), crece y florece en estos días una especie de zarza hasta ahora nunca vista en la Península Ibérica e inédita para la ciencia. ‘Rubus carpetanus’ ha sido descubierta por el equipo de investigación de Botánica de la Universidad CEU San Pablo, tras un trabajo de años revisando este tipo de plantas.

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