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Vox indulta a Almeida y rebaja el tono y las formas durante la crisis por las mascarillas
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Caso de las mascarillas

Vox indulta a Almeida y rebaja el tono y las formas durante la crisis por las mascarillas

Ortega Smith muestra un perfil mucho menos beligerante que la izquierda, antagónico al manifestado hace solo cuatro meses con la negociación de los presupuestos de la capital

Foto: Javier Ortega Smith y José Luis Martínez-Almeida. (Ayuntamiento de Madrid)
Javier Ortega Smith y José Luis Martínez-Almeida. (Ayuntamiento de Madrid)

Hace poco más de cuatro meses, Vox mantenía una campaña sin cuartel contra José Luis Martínez-Almeida en plena negociación de presupuestos. Su portavoz en Cibeles, Javier Ortega Smith, lideraba la ofensiva, pero el partido no perdía ninguna oportunidad para atacar al dirigente popular. Los de Santiago Abascal combinaban mensajes en redes sociales con declaraciones públicas, acusándole de "traición" por mantener las restricciones en Madrid Central. Ahora parece que hubiera pasado una eternidad. Cuando el alcalde atraviesa su peor momento, acorralado por la izquierda y señalado por el pelotazo de las mascarillas, la formación ultraconservadora ha rebajado notablemente el tono y las formas y en todo momento ha evitado hacer sangre. "Hay ruido, pero no sabemos si nueces", apuntan fuentes del grupo municipal.

Las conversaciones para las cuentas municipales fueron el punto y final de la relación entre el PP y Vox en Cibeles, ya deteriorada por la ordenanza de Movilidad y por factores externos, como el pulso electoral entre ambas formaciones y el distanciamiento entre Pablo Casado y Santiago Abascal. Así, en paralelo a cuestiones de ámbito nacional, como los adelantos electorales en Castilla y León o Andalucía, los de Santiago Abascal se enrocaron en el no y rechazaron una y otra vez las ofertas del alcalde. Solo mantuvieron una reunión, a 24 horas para la fecha límite, que no sirvió más que para una foto y para ensanchar las grietas. Almeida ya era "Carmeida", según le bautizaron en tono de burla con un juego de palabras con su nombre y el de Manuela Carmena.

Foto: José Luis Martínez-Almeida y Javier Ortega Smith. (EFE/Chema Moya)

La negativa era importante, pero especialmente las formas. Al tiempo que los dos partidos exhibían una sintonía total en la Comunidad de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio presumiendo de pactos (entre ellos el presupuesto), en la capital no había tregua. Desde el grupo municipal encabezado por Ortega Smith cargaban contra Almeida por no eliminar las restricciones de circulación en el distrito Centro y faltar a la palabra dada en el pacto de investidura, aunque desde el PP advertían que todo era fruto de una estrategia política para desgastar a los perfiles más moderados del partido y a Casado.

El grupo de Vox en Cibeles reconoce que ahora son "menos beligerantes" con Almeida. "Es una cacería personal, van a por él", dicen en el partido

Como en la normativa de Movilidad, el Gobierno de PP y Ciudadanos no tuvo más remedio que pactar con Recupera Madrid, los ediles carmenistas que rompieron con Más Madrid. Almeida estaba ya donde Vox quería, en los márgenes de lo que ellos llaman el "consenso progre", para elevar su argumento. "Ya hasta habla como la izquierda", reprochaban en las filas ultraconservadoras, que a su catálogo de críticas y ataques sumaban que hubiera pactado con los "tránsfugas" del grupo mixto.

Ortega Smith, precisamente, aprovechó esta semana para recordarle a su antiguo socio que el pacto con la izquierda ya se había vuelto en su contra. "El alcalde ha fomentado la creación de un grupo comunista, el grupo 'comunixto', que es ilegal porque deberían haber pasado a no adscritos", dijo, según recoge EP, y añadió respecto al rumor de la moción de censura: "Y ahora le va a picar el propio escorpión porque ya están los del 'comunixto' clamando a gritos a la vicealcaldesa, Begoña Villacís, 'ven aquí que te hacemos alcaldesa con una moción de censura'".

Foto: La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís. (EFE/Mariscal)

Fue un reproche moderado y casi aislado. Nada que ver con lo visto hace solo unos meses. Fuentes de Vox en Cibeles reconocen haber rebajado el tono, al menos en las formas. "Es verdad que somos menos beligerantes, pero es que esto es distinto", apuntan a El Confidencial. En este momento demuestran una total empatía por el mal trance que atraviesa el alcalde, asediado por el caso de las mascarillas por la falta de control en la contratación y la presunta implicación de su primo. "Es una cacería personal, van a por él", añaden las mismas fuentes, sobre quienes exigen la dimisión del regidor y piden a la líder de Ciudadanos que active la moción de censura.

El discurso coincide plenamente con el del propio Martínez-Almeida, que esta semana calificó a la izquierda como "trituradora de personas". En su momento más bajo y comprometido, sorpresivamente, su enemigo de hace tres días le ha indultado. El partido, no obstante, señala que eso no significa que no vayan a hacer oposición ni vayan a pedirle cuentas al equipo de Gobierno. Vox ha solicitado todos los expedientes tramitados por vía de emergencia en los primeros meses de la pandemia y ha solicitado una reunión de la junta de portavoces en la comisión de vigilancia de las contrataciones, que se celebrará el 27 de abril, para analizar todos los contratos.

Foto: José Luis Martínez-Almeida durante su comparecencia. (EFE/Víctor Lerena)

De momento, no obstante, no se personará como acusación en la causa. Quienes sí lo han hecho son Más Madrid, el PSOE y Unidas Podemos, que han tomado el caso como su principal argumento contra Almeida a un año de las elecciones. Una ofensiva que alimenta de nuevo el rumor de la moción de censura, aunque Begoña Villacís ha reiterado en los últimos días que no es algo que esté sobre la mesa porque, de momento, no pesa ninguna acusación contra el alcalde o el Ayuntamiento de Madrid. Los naranjas, como ha informado este diario, han pedido una auditoría externa e impulsarán que la Cámara de Cuentas fiscalice todos los contratos del primer estado de alarma. "Han fallado los controles", dijo Villacís el jueves, cuando compareció en solitario y marcando distancias con su socio.

Hace poco más de cuatro meses, Vox mantenía una campaña sin cuartel contra José Luis Martínez-Almeida en plena negociación de presupuestos. Su portavoz en Cibeles, Javier Ortega Smith, lideraba la ofensiva, pero el partido no perdía ninguna oportunidad para atacar al dirigente popular. Los de Santiago Abascal combinaban mensajes en redes sociales con declaraciones públicas, acusándole de "traición" por mantener las restricciones en Madrid Central. Ahora parece que hubiera pasado una eternidad. Cuando el alcalde atraviesa su peor momento, acorralado por la izquierda y señalado por el pelotazo de las mascarillas, la formación ultraconservadora ha rebajado notablemente el tono y las formas y en todo momento ha evitado hacer sangre. "Hay ruido, pero no sabemos si nueces", apuntan fuentes del grupo municipal.

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