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Alcalá de Henares excava su propio pasado en Complutum
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PATRIMONIO

Alcalá de Henares excava su propio pasado en Complutum

En su día llegó a ser una de las urbes más importante del centro peninsular. Los trabajos comenzaron a finales de los setenta y durante estas décadas no han cesado las labores para reconstruir la historia de la ciudad romana

Foto: Restos de la ciudad de Complutum. (G.M.)
Restos de la ciudad de Complutum. (G.M.)

Unas 15 personas se encargan de desempolvar un lejano pasado entre restos de pinturas milenarias, arcilla, espátulas, pinceles y piedra. Desempeñan su labor en la villa romana de Complutum, génesis de la actual Alcalá de Henares, donde continúan apareciendo restos de lo que un día llegó a ser una de las ciudades más importantes del centro peninsular. Los trabajos de construcción y excavación siguen su curso: gracias a ellos continúan apareciendo esqueletos de neonatos que en su día fueron ofrendas a los dioses, materiales cotidianos como agujas y pequeños instrumentos de metal y, sobre todo, centenares de restos de aquellos frescos que hace siglos decoraron los diferentes edificios de la ciudad romana.

Foto: El castillo en ruinas de Leganés. (G.M.)

Desde sus puertas apenas se puede atisbar nada de lo que sucede dentro. Un camino sinuoso de piedrecitas guía al visitante entre los restos de las termas, basílica y foro. Todo eso, a la intemperie, da buena cuenta de la extensión de Complutum, que en su día llegó a abarcar dos tercios de lo que actualmente es la Comunidad de Madrid. Típica planta hipodámica de ángulos rectos, la cuadrícula dibujada en el suelo tan solo es una seña de la manzana urbanística que ocupa, y ocupó, 90 metros cuadrados. Los últimos avances técnicos les permiten saber, pero no conocer, lo que hay debajo sin haber llegado a ello. No sucede así en la denominada como Casa de los Grifos, donde los trabajos de excavación y reconstrucción están más adelantados.

placeholder Una arqueóloga dentro de la Casa de los Grifos. (G.M.)
Una arqueóloga dentro de la Casa de los Grifos. (G.M.)

En realidad, todo empezó a finales de los años 70, explica Sebastián Rascón, arqueólogo municipal y director de la actual intervención. Casi de manera continuada, durante estas décadas no han cesado los trabajos para reconstruir la ciudad romana. Nadie como él conoce el pasado del lugar: “Complutum fue una de las principales ciudades del centro de Hispania, parece que fomentada, promovida y desarrollada directamente desde Roma. Fue una ciudad privilegiada con un núcleo arquitectónico principal y un territorio más o menos amplio que llegó hasta Guadalajara”. Los zapatos de Rascón pisan, con sumo cuidado, los restos de Complutum, ciudad administrativa en la que el Imperio Romano controlaba el territorio a nivel jurídico y de gobernanza.

Su periodo de esplendor alcanzó el siglo IV d.C., hasta que una confluencia de factores la llevó a la decadencia

Las primeras construcciones se remontan al siglo I a.C., en el cerro de San Juan del Viso, en altura. “Desde la época de Augusto, hacia el cambio de era, en esos primerísimos años, la ciudad tiene distintos avatares. A partir de entonces se fortalece su urbanismo, al igual que sucedería con Mérida, aunque muchas otras ciudades de la época se abandonan y derrumban”; completa el arqueólogo del Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Su periodo de esplendor alcanzó el siglo IV d.C., hasta que una confluencia de factores la llevó a la decadencia.

El olvido de Complutum

Aquí, Rascón enumera el final del Estado romano en España y un terremoto en la zona como las principales causas. A partir de entonces, la dispersión urbana y la ruralización marcaron los siguientes siglos. La ciudad quedó abandonada, dejando una imagen no muy lejana a la que se puede observar hoy en ciertas partes del mundo: “Los investigadores que trabajan sobre el final de la época romana proponen modelos semejantes a lo que ocurre ahora. Por ejemplo, Detroit, una ciudad con un urbanismo elaborado, edificios públicos complejos y vida social avanzada que, cuando su principal fuente de ingresos desaparece, en este caso el automóvil, se evapora ese desarrollo urbanístico”, ilustra el arqueólogo.

placeholder Rascón señala las pinturas originales de la Casa de los Grifos. (G.M.)
Rascón señala las pinturas originales de la Casa de los Grifos. (G.M.)

Los últimos habitantes de Complutum llegaron hasta la época islámica para dejar paso al abandono de la zona y su uso para cultivo. Así, el tiempo pasó, Alcalá de Henares se estableció como meca del conocimiento en el Siglo de Oro y, de forma paralela, los yacimientos de Complutum comenzaron a aparecer como históricos. “Desde el siglo XVI se conoce a la ciudad como lugar arqueológico, incluso sus yacimientos vienen referenciados en el que se considera el primer libro sobre arqueología de España”, explica Arcón.

tres grandes ciudades completaban el mapa romano madrileño: Titulcia, Complutum y Miaccum

Lucas García, subdirector general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, incide en que en la región hay bastantes yacimientos, aunque difícilmente comparables al de Alcalá. Al final, tres grandes ciudades completaban el mapa romano madrileño: Titulcia, Complutum y Miaccum, este último sin una ubicación precisa.

Más de cuatro décadas después de que el Consistorio alcalaíno se pusiera manos a la obra para sacar a la luz su propio pasado, algunas tramas del yacimiento sí que se han excavado y museificado, aunque de otras todo lo que se sabe es gracias a la prospección geofísica que indica qué hay en el subsuelo. Cualquier interesado puede visitar el espacio y ver los restos que se conservan del foro romano, la basílica, santuarios, templos, el mercado y algunas casas privadas.

Levantar una casa romana

Todo ello al aire libre, sufriendo los estragos que el frío causa en el yacimiento y el crecimiento de flora que arrancan manualmente, excepto la Casa de los Grifos. “Esta edificación fue una casa señorial muy importante, definida por el conjunto de pinturas murales de gran interés que tuvo”, relata el experto. Rascón, además, es el director de la actual intervención que están llevando a cabo justo ahí. Desenterrando la historia de siglos pasados con diferentes instrumentos. Trabajan hasta con cepillos de dientes para reconstruir las diferentes estancias y los murales que las decoraban.

placeholder El arqueólogo municipal en la Casa de los Grifos. (G.M.)
El arqueólogo municipal en la Casa de los Grifos. (G.M.)

“Queremos que la ciudadanía visite estos edificios de época romana donde pueda apreciar las estructuras de piedra, adobe, y también las pinturas”, agrega Rascón. Esas estructuras de las que habla, ahora, están esparcidas en el suelo, y el trabajo de los expertos se basa en sacar minuciosamente todos los restos para poder encajar unos con otros y completar la imagen. Una ardua tarea que desempeñan hasta 15 profesionales, entre los equipos de excavación y restauración, que han ubicado una suerte de oficina en medio de la misma Casa de los Grifos.

“En la Casa de los Grifos hemos encontrado algunos esqueletos de neonatos", explica Rascón

Además de estos mosaicos de gran valor patrimonial, en Complutum han hallado “fenómenos muy curiosos” en torno al culto. Ejemplo de ello es el enterramiento de neonatos dentro de las edificaciones privadas, algo que se sale fuera de lo común al saber que el cementerio romano se ubicaba cerca de las puertas de la ciudad pero siempre extramuros. “En la Casa de los Grifos hemos encontrado algunos esqueletos de neonatos y pensamos que pueden obedecer a funciones rituales. Alguna causa motiva que se tenga que hacer una ofrenda, generalmente para complacer a los dioses del inframundo, y de ahí el fenómeno de enterrar neonatos para compensar o purgar los problemas existentes”, explica Rascón.

placeholder Desenterrando los restos de una vasija romana. (G.M.)
Desenterrando los restos de una vasija romana. (G.M.)

La pregunta es obligatoria: ¿Mataban a los recién nacidos para después ofrecerlos a los dioses? El arqueólogo, sabedor de que esta cuestión siempre se formula, responde tajante: “No parece que los hayan sacrificado, sino que proceden de algo que era muy habitual en el mundo romano y no tan raro en España hasta hace unas décadas, y es la altísima incidencia de mortalidad infantil durante el parto”.

Trabajo entre administraciones

Diana Díaz, concejala de Patrimonio Histórico en Alcalá de Henares, agrega que están intentando crear un centro de interpretación en el lugar para “acercar la historia y el yacimiento a la población”, y así continuar la estela de la dinámica general que se sigue en este tipo de yacimientos visitables. El Ayuntamiento trabaja junto a la Comunidad de Madrid, en concreto con la Subdirección de Patrimonio Histórico. Isabel Baquedano, jefa del Área de Protección de Patrimonio en el Gobierno regional, afirma que el centro de interpretación proyectado es un ejemplo de buen hacer entre la administración local y la Comunidad: “Ellos ponen el inmueble y nosotros nos encargamos de la museografía y el discurso”, en sus propios términos.

placeholder Cajas en las que almacenan los restos de los murales. (G.M.)
Cajas en las que almacenan los restos de los murales. (G.M.)

Llevan 40 años y tampoco saben cuántos les quedan para sacar a flote el pasado alcalaíno. “Depende de lo que inviertas, claro”, dice Rascón ya a la salida del parque arqueológico. Por el momento, las intervenciones se llevan a cabo mediante la financiación continua del Ayuntamiento de la ciudad, propietaria del terreno, apoyos puntuales de la Comunidad de Madrid y el llamado 1,5% cultural del actual Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el antiguo Fomento. De todas formas, siempre habrá decenas de piedras originales complutenses, gentilicio que también portan los alcalaínos, que no hallarán en esa zona, pues se encuentran diseminadas por esta ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad: desde el Palacio Arzobispal y la muralla histórica hasta los colegios de la Universidad cisneriana.

Unas 15 personas se encargan de desempolvar un lejano pasado entre restos de pinturas milenarias, arcilla, espátulas, pinceles y piedra. Desempeñan su labor en la villa romana de Complutum, génesis de la actual Alcalá de Henares, donde continúan apareciendo restos de lo que un día llegó a ser una de las ciudades más importantes del centro peninsular. Los trabajos de construcción y excavación siguen su curso: gracias a ellos continúan apareciendo esqueletos de neonatos que en su día fueron ofrendas a los dioses, materiales cotidianos como agujas y pequeños instrumentos de metal y, sobre todo, centenares de restos de aquellos frescos que hace siglos decoraron los diferentes edificios de la ciudad romana.

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