Una tarde a la sombra de Blue Jeans, el fenómeno fan de la Feria del Libro
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“Este tío escribe libros de amor”

Una tarde a la sombra de Blue Jeans, el fenómeno fan de la Feria del Libro

Francisco de Paula Fernández (1978) lleva gorra negra con su nombre (el artístico, no el real) y una camiseta negra de The Beatles. Saluda a Blanca como lo hará a las decenas de personas que firme durante las dos próximas horas

Foto: Caseta de la Feria del Libro donde firma Blue Jeans. (A. Caballero)
Caseta de la Feria del Libro donde firma Blue Jeans. (A. Caballero)

Blanca tiene 15 años y lleva esperando en la cola dos horas y cuarto. La acompaña su padre, que lleva el móvil en la mano para inmortalizar el momento. La adolescente es muy alta y su libro tiene decenas de post it de colores. Unos son morados, otros rosas y los hay amarillos. Tienen un significado: frases que le gustan, escenas de amor y otros pasajes que le encantan en todo su conjunto.

Blue Jeans (aunque su verdadero nombre es Paco) aparece en el hueco que le ha reservado la caseta de la librería Lex Nova. Se escuchan suspiros y algún que otro grito de sus fans. Cerca, autores reconocidos, famosos que no necesitan cartel, aguardan con el bolígrafo en la mano, esperando su público. Se oyen frases de los curiosos que pasean por el último sábado de la 80ª Feria del Libro de Madrid.

“Este tío escribe libros de amor”.

“¿Y esta cola? Debe ser algún influencer”.

“Joder, mamá, no te enteras. ¡Si es súper famoso!”.

“Vamos a sacar el ticket, por favor. Que me firme el libro y también la mano”.

“Me pillaron leyendo un libro suyo en clase y la profesora, la muy zorra, me lo quitó”.

placeholder Personas esperando a conocer a Blue Jean. (A.C)
Personas esperando a conocer a Blue Jean. (A.C)

Francisco de Paula Fernández (1978) lleva gorra negra con su nombre (el artístico, no el real) y una camiseta negra de The Beatles. Saluda a Blanca como lo hará a las decenas de personas que firme durante las dos próximas horas.

"¿Para quién es este libro?"

"¿Es tu primera firma?"

"¿Te lo has leído?"

"¿Eres de Madrid?"

"Espero que te guste. ¿Quieres una foto?"

"Ahora mira a esta cámara, que es la mía".

Blue Jeans es muy simpático y educado, pero sin pasarse de gracioso. Es un profesional, que diríamos si fuera de Conneticut en vez de sevillano. Y la que sujeta la cámara de fotos es su novia, Ester, que aclara a cada una de las firmadas (porque el 99,9% son mujeres) que las subirá “todas a Facebook”.

Porque el público de Blue Jeans son adolescentes en pleno cambio hormonal y corporal. Con mucho pelo y muchas gafas. Lectoras entregadas a los 14 libros que lleva publicados este periodista desde 2009. Lectoras acompañadas de sus padres, que observan con ternura la felicidad de sus criaturas. “Yo es que soy más de leer fantasía”, dice el novio de María, que la acompaña con cara de resignado y no parece convencido de los encantos del autor. Para fantasía, la manicura su novia.

placeholder Gente conociendo a Blue Jeans.
Gente conociendo a Blue Jeans.

Hay muchas Paulas, muchas Lucías, también bastantes Nereas. Una de las Lucías ha venido desde Jerez de la Frontera para la firma. “Ocho horas de autobús que me tragué”, dice. Mientras firma el ejemplar, el autor le da las gracias, dice que está deseando volver a Cádiz a firmar, le recuerda que en noviembre sale un cómic con uno de sus mayores éxitos ‘Canciones para Paula’ y le desea que el viaje de vuelta sea algo más corto.

Salma es de Ciudad Real, saca los libros de una bolsa de cartón, repletos también de anotaciones de colores. Le dice que ha visto la adaptación cinematográfica de ‘El club de los incomprendidos’. Posa feliz, le da las gracias.

“Para que luego digan que los jóvenes no leen y que los libros no levantan pasiones”, dice el abuelo de Itziar, que llora emocionada antes de que le toque su turno. Cuando llega el momento de tener delante al autor, le suelta los libros y se pone la mano en el corazón. Con la mano que le queda libre sujeta un taco de post it. La mano le tiembla y es incapaz de contenerse. Quiere que Blue Jeans firme un autógrafo a dos de sus amigas. Posa y sonríe, pero aún le tiembla en cuerpo. Se va dando gritos de emoción.

“El tuyo es el único libro que se ha leído fuera de los estudios”, dice la madre de Daniel, estudiante universitario. Ainoa también está en la universidad, empezando Arquitectura. “Mucha suerte con la carrera”, le desea Paco, que bebe un sorbo de agua y reconoce que padece tendinitis en el pulgar de su mano derecha. También afirma que tarda unos tres meses en escribir un libro.

Hay familias al completo donde la fan es la madre. Una mujer tan nerviosa como el resto de fans, que le dice a Paco que a ver si le contesta a los mensajes que le manda por redes sociales y lleva una bolsa de un supermercado erótico de Malasaña. Porque la cultura no es incompatible con casi nada. “Empecé a leer en serio por él”, dice

Yuliet. Su amiga dice que en tres meses se ha “comido cinco de sus libros”.

Después de tanto tiempo esperando, surgen amistades. Hay un ‘comando organizado’ de lectoras de Toledo a las que Blue Jeans les pregunta si les han afectado las lluvias de los últimos días. Hay dos madres con dos hijas (ambas se llaman Alba) que se despiden con un abrazo al terminar. “Es que llevamos esperando la cola una vida y media”, bromean. Isabel, que trabaja en la editorial Planeta, aparece y le advierte al autor. “He grabado a paso ligero con el móvil la gente que aún espera y son 48 segundos de video, así que date prisa”, aclara sonriente.

Son las 20:58. Cristina es la última afortunada. Lleva esperando desde las siete. El autor sigue simpático, educado, feliz. Dos minutos después, se cierra la caseta pero la fiesta aún no ha acabado. Paco tiene a más de un centenar de personas esperando aún por su autógrafo. Cruza la valla de seguridad, se coloca en uno de los rincones de El Retiro y sigue como si no hubiera pasado nada. La linterna de un móvil le ayuda con las firmas. Y cerca su novia, Ester, con la cámara.

¿Nos hacemos una foto, Lau? Y gracias por venir, de verdad.

Toledo Feria del libro
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