La víctima de la agresión homófoba de Malasaña: "Me lo he inventado todo"
  1. España
  2. Madrid
las lesiones fueron consentidas

La víctima de la agresión homófoba de Malasaña: "Me lo he inventado todo"

El joven de 20 años ha confesado que el relato que hizo es mentira y que no existe ninguna banda organizada en Madrid que dé palizas al colectivo LGTBI

placeholder Foto: Un agente de la Policía Nacional. (iStock)
Un agente de la Policía Nacional. (iStock)

Desde el principio, había muchísimos datos que descuadraban a los investigadores de la Policía Nacional. En teoría, ocho encapuchados, con sudaderas negras en pleno verano, habían asaltado al joven de 20 años al entrar en su portal en Malasaña, a las cinco de la tarde. En un barrio bullicioso por naturaleza nadie había visto nada ni tampoco oído nada. Ni siquiera los vecinos del inmueble en el que reside el joven, ninguno de ellos le escuchó chillar mientras le tatuaban la palabra 'maricón' en el culo con un cuchillo, ni él se revolvió ni había restos de sangre en el suelo. Nada de nada.

Los investigadores de la comisaría de Centro dudaron desde el principio, aunque desde algunos sectores se afirmaba que la víctima tenía “total credibilidad”. Mentía. Se fue confirmando poco a poco cuando requisaron todos los vídeos de las cámaras de seguridad de la zona y en todo el metraje no se veía nada raro. Ni grupos de ocho personas, ni sudaderas negras, ni pasamontañas ni carreras, nada.

La Policía busca testigos de la agresión homófoba en el barrio madrileño de Malasaña

Para seguir avanzando, se le pidió el teléfono. Querían comprobar con el aparato sus posicionamientos previos a la presunta agresión, sus mensajes, etc. A partir de ahí es cuando comienza a temblar y a ponerse nervioso. El propio comisario de Centro, un policía con enorme experiencia que ha trabajado muchos años en la central, decide bajar a la sala de interrogatorios y logra sacarle la verdad. El joven se desmorona y empieza a llorar: “Sí, me lo he inventado todo. Es mentira. No hay ninguna banda organizada en Madrid que se dedique a pegar palizas al colectivo LGTBI. Malasaña es un sitio seguro y siento el daño que he hecho a la reputación de mi barrio”.

Lo cierto es que las lesiones existen, pero fueron consentidas, todo apunta que durante la práctica de algún juego sexual. Así lo ha confirmado el propio Ministerio del Interior. Posteriormente Europa Press ha confirmado que estas heridas eran fruto de una práctica masoquista consentida con otros dos hombres.

Agresión Homofobia
El redactor recomienda