Las primeras cuentas de Ayuso se hacen esperar: el pacto con Vox apunta a después del 14-F
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En busca del respaldo de Monasterio

Las primeras cuentas de Ayuso se hacen esperar: el pacto con Vox apunta a después del 14-F

En la Puerta del Sol están inmersos en la negociación con Monasterio, con la campaña activa en Cataluña, y Vox en el momento más favorable para influir en la legislatura

placeholder Foto: Ignacio Aguado (i) e Isabel Díaz Ayuso frente a una silla vacía. (EFE)
Ignacio Aguado (i) e Isabel Díaz Ayuso frente a una silla vacía. (EFE)

La Comunidad de Madrid afronta unas fechas clave para el resto de la legislatura. Con los presupuestos prorrogados desde la época de Ángel Garrido a los mandos de la Puerta del Sol, el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso espera sacar adelante sus primeras cuentas para poder agotar los cuatro años de mandato sin sobresaltos. Para ello, ya se ha puesto en marcha la negociación con Vox, pero el calendario ha querido que se inicie en plena campaña electoral en Cataluña. Se empieza a dar por sentado que el acuerdo no llegará antes del 14 de febrero teniendo en cuenta el estado de las conversaciones.

"Tenemos [en nuestra mano] un borrador de presupuestos y estamos elaborando preguntas, llevamos 250. Tardaremos un tiempo en analizarlo porque a Vox le gusta estudiar las cosas con rigor", aseguró este jueves la lideresa autonómica de los de Santiago Abascal, Rocío Monasterio. En estos momentos la formación se encuentra en una fase de estudio del texto pactado entre Díaz Ayuso e Ignacio Aguado, vicepresidente de la CAM, que los dos socios anunciaron el pasado 25 de enero.

Foto: Isabel Díaz Ayuso, junto a Pablo Casado. (EFE)

Una vez finalizadas las consultas por parte de Vox sobre las partidas representadas en el documento será el momento en el que el socio preferente de la Puerta del Sol comience a poner sobre la mesa medidas concretas que deben plasmarse en las cuentas para que sus doce diputados las respalden. Por el momento, ese paso no parece estar cerca y en el Ejecutivo son conscientes de que Monasterio y los suyos apurarán para captar el foco.

La negociación de los presupuestos es una de las principales vías de influencia que tienen los de Abascal ante la ausencia de poder local o autonómico, lo que les permite desarrollar una acción de oposición total a los gobiernos de PP y Cs, a la par que al de Pedro Sánchez, pero que merma su capacidad para llevar a la práctica sus propuestas. Esta fórmula de colocarse en el centro del escenario durante las conversaciones presupuestarias ha sido explotada en Andalucía, la región que canalizó su irrupción y que se ha consolidado como el lugar donde han conseguido incluir algunas de sus medidas. Tanto allí como en Murcia han acabado prestando sus escaños.

Estas condiciones se unen a un contexto de campaña con los partidos movilizándose frente al rival. De hecho, tanto Díaz Ayuso como Monasterio y Aguado han viajado a Cataluña con este motivo en las últimas fechas. Esto se suma a los tiempos que normalmente suelen necesitarse en una negociación de este tipo. Prueba de ello es que el propio Ejecutivo de coalición que rige en Madrid desde el verano de 2019 no había conseguido aprobar un borrador hasta ahora, un año y medio después y sabiendo que el texto no estará en efecto hasta bien entrado el ejercicio 2021. Con estos condicionantes, fuentes del Gobierno regional consultadas por este medio señalan que ven difícil que el acuerdo que dé luz verde a las cuentas públicas pueda darse antes del ecuador de este mes, aunque esperan firmarlo tan pronto como sea posible.

Todos los caminos llevan a Vox

Desde la Consejería de Hacienda que dirige Javier Fernández-Lasquetty, fuentes del departamento insisten en que están estudiando el borrador con Vox, con quien las conversaciones ya están en marcha, y deslizan que mientras la interlocución siga activa no van a hacer pública ninguna información. No antes de que las negociaciones culminen.

Tanto la presidenta como el vicepresidente han apremiado a Vox públicamente a darse prisa en el análisis del texto para poder llegar a un acuerdo temprano y que las medidas derivadas del documento puedan entrar en vigor en un contexto de emergencia y en el que la CAM habla de unas cuentas para "reactivar la economía". En los días previos a la presentación del pacto entre los dos partidos del Ejecutivo, Aguado avanzó que este incluiría un plan social para hacer frente a la pandemia y la crisis económica con una dotación de 1.000 millones y que tendría partidas para medidas destinadas a jóvenes, familias vulnerables y las residencias de ancianos, además de empresas y comercios.

PP y Ciudadanos han abogado ante los medios por cosechar el mayor respaldo posible para el presupuesto, especialmente los naranjas, pero asumen que solo logrará el sí del grupo que lidera Monasterio. Tanto es así que el texto que lleven a la Asamblea regional será el que terminen pactando con Vox y no el que han acordado en el seno del Consejo de Gobierno. La distancia con la oposición de izquierda en la Cámara (PSOE, Más Madrid y UP) no parece salvable en el contexto actual, por lo que todos los caminos apuntan a Vox, más aún cuando el documento que llegue a la Cámara habrá pasado antes su filtro.

Más allá de las partidas del citado plan apadrinado por el vicepresidente madrileño, poco ha trascendido sobre el presupuesto. Esta semana pasada, Díaz Ayuso avanzó un incremento de más del 12% en las partidas vinculadas a la cultura y el turismo, dos de los ámbitos más castigados por las restricciones de la epidemia que azota nuestro país desde comienzos de 2020.

Desde la Comunidad de Madrid se ha insistido desde el 25 de enero en que llegan a las conversaciones con Monasterio "sin líneas rojas" y que esperarán a las propuestas del partido de Abascal para ver cuáles pueden asumir y cuáles no. A pesar de que habrá que aguardar para ver qué medidas concretas exige, la organización ha apostado desde el comienzo de la legislatura por las bajadas de impuestos y la eliminación de organismos públicos que consideran poco eficientes y prescindibles, incluso de las propias consejerías. En las últimas semanas, Vox ha cargado contra Díaz Ayuso por las restricciones a la hostelería y, precisamente, pidió a la presidenta reunirse para negociar en un bar pasada la hora de cierre actual, por lo que no sería sorprendente que pusiera el foco en alguna medida para el sector.

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