escalan las tensiones entre pp y cs

La izquierda agita una moción de censura contra Ayuso ante la pasividad de Gabilondo

El eco de la moción de censura contra Ayuso resuena en los pasillos de la Asamblea de Madrid, mientras Aguado juega a dos bandas y Gabilondo se guarda la llave

Foto: El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado (d), reunido con los portavoces del PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos, el pasado lunes. (EFE)
El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado (d), reunido con los portavoces del PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos, el pasado lunes. (EFE)

La tensión entre los socios de gobierno en la Comunidad de Madrid, PP y Ciudadanos, sigue escalando hasta el punto de que esta semana se producía una reveladora imagen: el vicepresidente, Ignacio Aguado, presidiendo una reunión con PSOE, Más Madrid y Unidas Podemos, en el marco de consensuar un plan de recuperación tras la pandemia, y de la que prefirió ausentarse la presidenta, Isabel Díaz Ayuso. La imagen viene precedida de numerosos roces entre Ayuso y Aguado, con acusaciones de los populares a sus socios por buscar supuestamente la "excusa" para romper. Las palabras del consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero (Cs), alentando una investigación al cuestionar la legalidad de los protocolos aprobados por Ayuso para decidir qué ancianos de residencias eran aptos para ser hospitalizados y cuáles no, han marcado un antes y un después en dicha relación. En este contexto, la izquierda mira al jefe de la oposición, Ángel Gabilondo, ante la posibilidad de explorar una moción de censura a la que se resiste, mientras suben las presiones.

"Vista la gestión de la crisis del covid-19 por parte de Ayuso, y como consecuencia de sus polémicas con Ciudadanos, es verdad que la opinión pública, aunque no tanto los partidos, ha empezado a poner esa posibilidad sobre la mesa", explica el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, respecto a una eventual moción de censura. La alternativa, en línea con lo que defendió su formación tras las elecciones para evitar un Ejecutivo de PP y Cs apoyado por Vox, pasaría por una coalición de su formación con socialistas y naranjas, apoyada por Unidas Podemos. La pelota no solo estaría por tanto en el tejado de Gabilondo, sobre quien crecen las críticas desde la izquierda por su falta de proactividad a pesar de las reiteradas polémicas protagonizadas por Ayuso y su perfil como caballo de batalla contra el Gobierno central, sino también en el de Ciudadanos.

Precisamente, desde el grupo parlamentario de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid no confían en que Cs gire hasta el punto de querer cambiar de socios de Gobierno. Según fuentes del partido, están de acuerdo y apoyarían una moción para desalojar a Ayuso, pero creen que la realidad es que Cs buscaría más con sus últimos gestos aparentar una imagen de conciliación frente al rupturismo de Ayuso que romper amarras. Pese a las diferencias, entienden que estaría mucho más cómodo gobernando con el Partido Popular y buscando el apoyo de Vox que girando al centro para compartir posiciones de gobierno con la izquierda.

Lo cierto es que en la reunión que mantuvo Aguado con los portavoces de la oposición de izquierdas, deslizó que no iba a promover un cambio de Gobierno, según fuentes presenciales en el encuentro. Gabilondo subrayaba sobre la reunión que no se habría enmarcado en "ningún tipo de negociación política", aunque reconociendo la contradicción de que "la presidenta no se quiere reunir con los grupos y el vicepresidente sí".

Entre Aguado y Gabilondo, se juega el futuro del Gobierno regional, y de momento ninguno de los dos parece dispuesto a emprender un cambio de rumbo vía moción de censura. Uno por desinterés y otro, como consecuencia de esto último, por falta de garantías. Esta es la realidad, pero la realidad es cambiante y la erosión del Gobierno regional liderado por Ayuso podría invertir estas posiciones. Desde Más Madrid, reconocen que el cambio de estrategia emprendido por la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, rompiendo la foto de Colón para apoyar al Gobierno durante las últimas prórrogas del estado de alarma, todavía no se está reflejando en Madrid.

Los últimos movimientos podrían quedarse en una simple declaración de intenciones, pero también sentar un precedente de cara a articular una hipotética moción de censura. Desde Ahora Madrid, estarán atentos a cómo se van concretando las reuniones para consensuar un pacto de reconstrucción. "La sensación es positiva: el agua aún está fría, pero hay agua. Seguimos", afirmaba en las redes sociales el portavoz de Más Madrid tras concluir la reunión de reconstrucción liderada por Aguado.

Para Gómez Perpinyà, es evidente que la brecha dentro del Gobierno regional sigue creciendo, por lo que no descarta que en el futuro esta situación pueda derivar en el escenario de una moción de censura si Ciudadanos cambia sus preferencias. Si bien los distintos grupos descartan que esta posibilidad pueda producirse a corto plazo, nadie se atreve a especular debido a las diferencias internas y al hecho de que la situación pueda darse la vuelta de la noche a la mañana.

La judicialización de los protocolos para la hospitalización de usuarios de residencias de cara a depurar responsabilidades políticas podría ser una de las gotas que colmase el vaso. Sin embargo, la política regional se juega también en el Congreso, y por ello guardará dependencia con el hecho de que Arrimadas se convierta o no en socia del Ejecutivo de cara a los pactos de reconstrucción, como antesala de un acuerdo presupuestario.

Fuentes de Unidas Podemos recalcan asimismo que una moción de censura sin estar articulada previamente la alternativa incluso podría tener un efecto contrario al esperado. Esto es, reforzar a Ayuso y debilitar a la oposición. El eco de la moción de censura resuena en los pasillos de la Asamblea de Madrid, mientras Aguado juega a dos bandas y Gabilondo se reserva la llave.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
25 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios