PRIMERA CEREMONIA TELEMÁTICA EN MADRID

Primer funeral por Skype con altar y cruz: "Necesitábamos una despedida para seguir"

Los familiares despidieron a su padre y abuelo el lunes desde tres ciudades distintas a través del ordenador y el móvil. Es la primera ceremonia telemática en medio de la pandemia

Foto: Oficio de la primera ceremonia de despedida telemática el pasado lunes desde el Tanatorio Sur de Madrid.
Oficio de la primera ceremonia de despedida telemática el pasado lunes desde el Tanatorio Sur de Madrid.
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Un altar, flores, una vela, símbolos religiosos, fotografías del difunto… y un ordenador portátil del que cuelgan cables. Es la imagen de una de las salas del Tanatorio Sur de Madrid y en ella solo está César Cid, teólogo, diácono y experto en duelo y atención al final de la vida. El lunes, ofició la primera ceremonia telemática que se ha celebrado en España para despedir a un fallecido por coronavirus.

Es el drama de miles de familias desde que se extendió la pandemia del Covid-19. No se pueden despedir de un ser querido y, en muchos casos, ni siquiera vuelven a verle. "El duelo no empieza hasta que hay un rito de despedida", explica Cid a este diario. Tras implantar el año pasado un proyecto piloto sobre ceremonias personalizadas en la funeraria municipal, hace solo unos días propuso a la empresa madrileña empezar a celebrar estos ritos de forma virtual advirtiendo una realidad que poco a poco se irá imponiendo: "Vamos a tener unos traumas impresionantes entre la población. Terapéuticamente y existencialmente, el duelo no comienza si no eres capaz de tener un recuerdo de despedida. Se han prohibido estas celebraciones, igual que los velatorios. Hay que hacer algo para ayudar a la gente".

El lunes arrancó la iniciativa con una ceremonia religiosa (también puede ser laica) a través de Skype con una familia conectada desde ocho puntos distintos de tres provincias —Madrid, Alicante y Granada— que perdió a su padre y abuelo el 25 de marzo. El confinamiento impedía a los familiares desplazarse y pasar juntos el trance, así que encontraron esta solución. "El sepelio telemático nos ayudó mucho, porque al menos nos permitió dar un adiós y tener una forma de recordarle. Te garantiza una despedida, aunque no podamos ir al velatorio. Es un punto de inflexión para poder empezar el duelo en medio de este caos. Para poder seguir", explica a este diario Carlos (nombre ficticio, porque prefiere no revelar su identidad), hijo del difunto.

"Tuvimos lo que habríamos tenido en el tanatorio. Nos garantizó una despedida, un punto de inflexión para poder seguir", explica el hijo del difunto

Su padre llevaba ya unos días muy malo. Tuvo una infección que se complicó. El hombre entró en un ataque de pánico temiendo un desenlace fatal. Le ingresaron de manera inmediata en el Hospital Universitario HM de Sanchinarro y a los tres días falleció. Tras incinerarlo —sus cenizas descansan ya en el columbario familiar—, decidieron celebrar un funeral telemático.

Un momento de la ceremonia
Un momento de la ceremonia

Se citaron para las seis de la tarde del lunes y la ceremonia duró cerca de media hora. "En realidad, fue como lo que habríamos tenido de forma presencial. Un acto íntimo y una pequeña misa", explica el hijo del difunto al otro lado del teléfono. Encendieron sus pantallas de móvil, ordenador y iPad —cada uno, el dispositivo que tenía— y ahí estaba César, dirigiéndose a ellos desde un altar con dos fotografías que previamente le había enviado la familia.

La sala de ceremonias está instalada en el Tanatorio Sur y es multiconfesional, para adaptar cada ceremonia a los valores y creencias de las familias. "Al final, lo importante es que la ceremonia sea muy personalizada. En eso nos centramos, para que los familiares encuentren un trozo de su casa en la sala. Primero me entrevisto con ellos e intento conocer su situación concreta. Y después vemos los detalles", explica Cid.

La ceremonia personalizada es gratuita mientras sea telemática y dure la crisis del Covid. Lo único que se necesita es una conexión a internet

La estructura de las ceremonias suele estar dividida en varias partes: el saludo a los familiares del diácono o maestro de ceremonias (con música, videos y montajes de fotografías para recordar al fallecido, y textos bíblicos o poemas) y el homenaje que hacen los familiares si se deciden por leer un texto, cantar una canción o tocar música. "La idea es que la ceremonia cumpla con un orden y que cada familia decida lo que quiere hacer. Pero para que sea un acto íntimo, familiar y personalizado, siempre hay algún objeto de la persona que se ha ido, una fotografía o algo que le recuerde", explica César.

La iniciativa de las ceremonias telemáticas, pionera y gratuita, está funcionando desde principios de semana y nace para dar respuesta al "elemento añadido" del drama que ha provocado la pandemia. "El aislamiento del cadáver y la suspensión de todo rito de despedida, que puede dificultar mucho el duelo y asumir la realidad de la pérdida", asegura César Cid. "Aunque no es lo mismo que celebrar los ritos exequiales con el ataúd cerrado —como solemos hacer— y con los familiares presentes, lo más importante es que la familia sienta la despedida como algo efectivo".

Por ahora, tiene previstas otras tres ceremonias para los próximos días, y una de ellas conectará a familiares de España con otros que están en Perú. En realidad, lo único que se necesita es conexión a internet. "Para nosotros, fue de verdad muy positivo. No podíamos empezar a pasar por esto sin ser conscientes de que realmente ha ocurrido y le hemos perdido", explica Carlos. "Es muy duro estar en casa, no poder salir, no poder velarle y ni siquiera poder reunirte con tu familia", zanja. La ceremonia, de hecho, la vivió junto a su madre pero lejos de sus hijos, que se encontraban en otras ciudades y se conectaron desde allí.

El servicio de ceremonias personalizadas está en marcha desde hace un año, primero como proyecto piloto y después tras llevar a cabo una licitación. Además de en el Tanatorio Sur, se implantará en el de la M-30 cuando los ritos puedan volver a la normalidad. Las circunstancias han obligado a este sector a reinventarse también por la vía telemática. Estas ceremonias, gratuitas al cien por cien mientras dure la emergencia, se establecen en la cartera de servicios de apoyo emocional lanzado por la funeraria municipal.

El drama de la pandemia, que afecta tanto a pacientes y familias como al personal sanitario que los atiende, ha empezado a protagonizar varias iniciativas en las administraciones públicas, que temen un efecto devastador para todas las personas peor que las consecuencias del virus. De hecho, la Comunidad de Madrid también ha creado un protocolo específico para que los sanitarios puedan atender a personas que se encuentran al final de la vida y a sus familias, que tienen que afrontar la situación de pérdida desde la distancia.

Madrid

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