LO HA HECHO de modo ALTRUISTA

Cifuentes se busca la vida: media para que Inditex se instale en un centro comercial

Ha intentado convencer al gigante de la moda para abrir tiendas en el Open Sky que la francesa Phalsbourg inaugurará en Torrejón. Es amiga del presidente de la compañía gala

Foto: La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes, en la Asamblea de Madrid. (EFE)
La expresidenta de la Comunidad de Madrid Cristina Cifuentes, en la Asamblea de Madrid. (EFE)

El 20 de octubre de 2017 asistió como presidenta de la Comunidad de Madrid al acto de colocación de la primera piedra. Ahora, casi dos años después, está intermediando para que una de las principales empresas españolas, Inditex, instale algunas de sus marcas en el centro comercial que se está construyendo en Torrejón de Ardoz, bautizado como Open Sky y promovido por la compañía francesa Phalsbourg. Cristina Cifuentes intenta buscarse la vida como puede, alejada forzosa y definitivamente de la política desde que estallara el caso máster.

Según ha podido saber El Confidencial, Cifuentes se ha reunido recientemente con directivos de Inditex para intentar convencerles de que estén presentes en este nuevo centro comercial y de ocio, que con más de 90.000 metros cuadrados construidos y una inversión de 160 millones de euros tendrá 114 locales. Un trabajo de intermediación que, según la empresa promotora de Open Sky, la expresidenta regional ha hecho de modo altruista. "Es algo que ha hecho por amistad", explica un portavoz de Phalsbourg, que matiza que la expresidenta madrileña es muy amiga de Raphaël Martin, presidente de la compañía.

Open Sky espera abrir sus puertas definitivamente en abril de 2020. El 75% de sus locales ya está comercializado, pero de momento Inditex no tiene pensado tener presencia en este nuevo proyecto. Sobre todo teniendo en cuenta que a menos de siete kilómetros de distancia el gigante textil tiene un par de tiendas en otro centro comercial, en el Parque Corredor. Open Sky sí albergará marcas de moda como Springfield, Women's Secret o Mango, calzado como Merkal, ropa deportiva como Adidas o Reebok, perfumerías como Druni, tiendas de electrónica y ocio como Fnac, y cadenas de restauración como Vips, La Tagliatella, Brasa y Leña, KFC, 100 Montaditos o Foster's Hollywood. Otros grandes como Primark han rechazado de momento abrir locales en el Open Sky.

Es decir, que la intermediación de la expresidenta madrileña no ha tenido éxito. Cifuentes se ha tenido que reinventar en el sector privado tras 27 años en la vida pública. Se ha hecho autónoma, e intenta ejercer como abogada por cuenta propia. Tras solicitar en septiembre de 2018 una excedencia voluntaria de dos años en la Universidad Complutense, donde tiene una plaza de funcionaria, un mes después se dio de alta en el Colegio de Abogados de Madrid, ya que antes de que estallara el caso máster y todo cambiara solo estaba registrada como no ejerciente. Su círculo más íntimo guarda con celo su nueva vida profesional, explicando con pocos detalles que intenta ganarse la vida "asesorando a empresas".

Una recreación del futuro Open Sky.
Una recreación del futuro Open Sky.

Cifuentes está intentando consolidar una especie de consultoría personal, en la que ella es su propia jefa. Como dice a sus allegados: "A estas alturas, me resultaría imposible recibir órdenes de nadie". Algunas informaciones ya publicaron que estaba trabajando para una importante multinacional francesa. Desde Phalsbourg, insisten en que no hay ninguna relación contractual con ella y que solo es buena amiga del presidente. De hecho, la empresa francesa invitó a Cifuentes en septiembre de 2018 a París cuando la expresidenta madrileña publicó en su cuenta de Instagram una espectacular foto en la "gala de apertura de la temporada de danza en el Palacio Garnier".

Lo que está claro es que no lo está teniendo fácil. No hay que olvidar las restricciones que impone la Ley 14/1995, de 21 de abril, de Incompatibilidades de Altos Cargos de la Comunidad de Madrid, que prohíbe durante los dos años siguientes a la fecha del cese realizar actividades privadas relacionadas con expedientes sobre los que hayan dictado resolución en el ejercicio del cargo. Lo que limita mucho sus posibilidades de trabajo. Su hija Cristina sí trabaja para otra importante marca francesa y la propia expresidenta regional ha recibido clases de francés en el Instituto Francés que hay en la calle Marqués de la Ensenada, junto al Tribunal Supremo.

Las redes sociales, que sigue usando bastante, sirven como escaparate para conocer que sus intereses se mueven ahora en torno a la cultura (recomienda muchas obras de teatro y películas), la lectura y su familia. Y sus gatos. Tiene varios, que viven con ella y su marido, un arquitecto, en un emblemático edificio del barrio de Argüelles. De hecho, gestiona dos cuentas en Twitter, que suman 344.700 seguidores, y otra en Instagram, con 59.600. Su presente y futuro judicial tampoco ayudan a abrirse camino en el mundo laboral.

En febrero de este año, la Fiscalía Provincial de Madrid hizo público su escrito de acusación, en el que solicita tres años y tres meses de prisión para ella por un delito de falsedad en documento oficial. El Ministerio Público considera que Cifuentes indujo a la falsificación de un acta "a sabiendas" de que con ese gesto estaba acreditando la defensa de un trabajo, el de fin de curso, "que jamás se produjo". En agosto, otra Fiscalía, en este caso Anticorrupción, solicitó al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón la imputación de Cifuentes en el caso Púnica por su posible relación con la caja B del PP.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios