SE PODRÍA POSPONER PARA LA SEGUNDA QUINCENA

Ayuso apura un pacto con Cs y Vox (aún sin firma a tres) para salvar su investidura

El PP negocia con Cs y con Vox por separado y busca una fórmula para llegar a un preacuerdo que contente a todos antes del martes. Ayuso quiere que se fije su investidura para el 11 de este mes

Foto: Isabel Díaz Ayuso, candidata del PP a la Comunidad de Madrid. (EFE)
Isabel Díaz Ayuso, candidata del PP a la Comunidad de Madrid. (EFE)

Empieza este lunes la cuenta atrás en la Asamblea de Madrid. El presidente del Parlamento autonómico, el diputado de Ciudadanos Juan Trinidad, inicia su ronda de consultas con los seis grupos para intentar proponer un candidato o candidata a la presidencia de la comunidad. Lo tiene que hacer antes de que acabe este martes 2 de julio, por lo que la popular Isabel Díaz Ayuso apura sus contactos con Vox y Ciudadanos para poder sumar los 68 apoyos (sus 30 escaños, los 26 de Cs y los 12 de Vox) que le permitan ser elegida en un pleno que debería celebrarse como muy tarde el 11 de julio.

El problema es que de momento queda muy lejos poder cumplir una de las condiciones, irrenunciables, que exigió la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, para dar su apoyo a Ayuso. Que el pacto programático que se alcance esté firmado por los tres protagonistas de esta ecuación. "Tenemos que firmar los tres para asegurarnos de que el PP no pacta un papel con uno mientras suscribe otro acuerdo con el otro incompatible con el anterior", explican fuentes de Vox, en una clara alusión a lo que pasó en el Ayuntamiento de Madrid, donde los de Santiago Abascal aseguran que fueron traicionados.

Con este escenario, Ayuso intenta ultimar un acuerdo que es muy difícil que llegue cerrado al martes, entre otras cosas porque Ciudadanos no quiere firmar nada con Vox y parece complicado, por no decir imposible, intentar convencer a Vox de que renuncie a una sola de sus condiciones que hace solo unos días calificó como imprescindible. Este lunes seguirán las reuniones a dos bandas (PP con Ciudadanos y PP con Vox) mientras el presidente de la Asamblea recibe a todos los grupos. PP y Ciudadanos tienen muy avanzado un acuerdo de programa, aunque han surgido algunas diferencias, salvables, en el reparto de la estructura del Ejecutivo.

Ayuso también negocia con Vox un acuerdo tras las exigencias presentadas por Monasterio. Aquí, los populares esperan poder rebajar las condiciones de Vox a un texto que pueda ser asumible por Ciudadanos. Y eso que los de Monasterio exigen que sus propuestas sean respetadas, aunque se pueden estudiar y reformular. Fuentes del PP señalan que lo presentado por Vox tiene puntos asumibles, "sobre todo en lo relacionado con la libertad educativa y la bajada de impuestos". Luego hay una línea roja que el PP ya ha planteado: que las negociaciones se ciñan a cuestiones que sean competencia autonómica.

La candidata de Vox a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio. (EFE)
La candidata de Vox a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio. (EFE)

En este punto, el PP quiere sacar de la negociación algunas de las condiciones más polémicas expuestas por Vox, en lo referente a la derogación de artículos de dos leyes que avalan derechos del colectivo LGTBI y los aspectos sobre el control de inmigrantes ilegales. "Los tres partidos tenemos grupos parlamentarios en el Congreso y en el Senado. Y los temas de competencia estatal deben ser tratados en esos ámbitos", explican desde el PP. La cuestión es si es posible antes del martes limar un texto que puedan firmar PP y Vox y luego sea asumible por Ciudadanos.

Porque la ecuación es complicada. Ciudadanos repite que no firmará nada con Vox y Vox, que es imprescindible una firma a tres. "Estamos intentando buscar una fórmula intermedia que sea cómoda para todos", explican desde el PP, donde recalcan que ni a Ciudadanos ni a Vox les interesa un Gobierno de Ángel Gabilondo ni nuevas elecciones. Los populares confían en que se llegará a un acuerdo, otra cosa es la fecha. Cuándo. Ciudadanos, por su parte, insiste en que solo negociará un acuerdo con el PP, y que otra cosa es que luego Vox se quiera sumar a ese pacto para desbloquear la situación. El matiz es importante, ya que Ciudadanos podría defender así que lo que ha firmado es solo con el PP, y que lo que no puede evitar es que Vox se sume.

Mientras, Gabilondo, que ganó las elecciones, reitera que quiere presentarse a la investidura y que así se lo trasladará estos días al presidente de la Asamblea. Gabilondo puede presentar 64 apoyos (los 37 diputados de su grupo, los 20 de Más Madrid y los siete de Podemos). En teoría, más de los que en principio podría presentar Isabel Díaz Ayuso (que cuenta con los 30 del PP y los 26 de Ciudadanos), a la espera de cerrar definitivamente su acuerdo con Vox.Así, 64 son más que 56, pero tampoco suponen la mayoría absoluta.

Aunque el reglamento de la Asamblea es claro. Si en la primera votación no se alcanzara la mayoría absoluta requerida (67 votos), "se someterá la misma propuesta a una nueva votación 48 horas después de la anterior, y la confianza de la Asamblea se entenderá otorgada si se obtuviere mayoría simple de los diputados presentes". Por eso, el presidente de la Asamblea sabe que es un riesgo proponer a Gabilondo como candidato si Ayuso no ha sumado antes el apoyo de los imprescindibles 12 diputados de Vox. El reglamento deja abierta otra posibilidad, incluida tras la última reforma del texto: fijar para el 11 de julio un pleno sin candidato.

El candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado. (EFE)
El candidato de Ciudadanos a la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado. (EFE)

Aquí entran en juego dos posibles variables. La primera, que escuchados todos los grupos, Juan Trinidad proponga este martes como candidata a Ayuso aunque aún no tenga el apoyo de los 12 de Vox porque piense que la popular es la que más respaldo puede recabar hasta la fecha límite del pleno de investidura, 11 de julio. Es decir, que del 2 a 11 de julio Ayuso madure y cierre ese apoyo. Y la otra que este martes Trinidad decida convocar un pleno sin candidato ya que el pacto del centro derecha (PP, Cs y Vox) necesita mucho más tiempo para fraguarse.

El pleno sin candidato sería pues un simple debate para fijar posiciones y reproches. Esto conllevaría nuevas negociaciones, con fecha límite el 11 de septiembre, para realizar un nuevo pleno de investidura con un candidato ya consensuado. Septiembre sería la fecha límite. Juan Trinidad podría convocar este mismo mes de julio nuevas reuniones con los grupos y nuevo pleno de investidura si Ciudadanos, Vox y PP cierran su acuerdo después del 11 de julio. "No hace falta ir hasta septiembre. Esa es la fecha tope. A lo mejor el 11 de julio es algo precipitado, pero seguro que poco después sí se alcanza ese acuerdo. A lo mejor lo que hace falta es solo un poco más de tiempo", señalan fuentes parlamentarias. Una de las bazas de Vox es jugar precisamente con el tiempo para aumentar su presión sobre Ayuso. "A los políticos nos pagan por trabajar en agosto", ha recalcado Monasterio.

Madrid

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