EN LA MISMA CALLE DE MANUELA MALASAÑA

Los Cortina-Koplowitz llegan a Malasaña: compran un edificio para hacer pisos de lujo

La empresa Decor II está invirtiendo con fuerza en la ciudad de Madrid. No solo ha adquirido el edificio de Malasaña sino también otros inmuebles en la almendra central

Foto: El edificio de la calle Manuela Malasaña, 18
El edificio de la calle Manuela Malasaña, 18

La familia Cortina-Koplowitz ha aterrizado en Malasaña. La empresa Decor II Proyectos Inmobiliarios SL, constituida en enero de 2018, ha comprado el edificio situado en el número 18 de Manuela Malasaña, la calle que da nombre a este popular barrio de Madrid, y donde actualmente residen unas 45 familias que viven de alquiler. Los administradores mancomunados de Decor II son el empresario Oliver García Leo y la sociedad Palcok 2002 SL, una firma de intermediación financiera propiedad de los hermanos Alberto y Pedro Cortina Koplowitz, dos de los hijos de Alberto Cortina y Alicia Koplowitz. Según el registro mercantil Decor II adquirió el 50% del edificio el pasado 14 de diciembre. Y el otro 50% el 9 de abril.

El registro revela que la empresa Decor II está invirtiendo con fuerza en la ciudad de Madrid. No solo ha adquirido el edificio de Malasaña, también varios pisos en otra calle del barrio, San Bernardo, y varios inmuebles en las calles Miguel Servet (Lavapiés), Pasaje de Pradillo (Prosperidad), San Pedro y León (en el distrito Centro), en la plaza de Santa Ana (Huertas), en Prim (Chueca) y en Bravo Murillo.

El interior del edificio, que tiene dos escaleras
El interior del edificio, que tiene dos escaleras

Está construido sobre una parcela de 487 metros cuadrados y tiene 2.358 metros cuadrados edificados. Este diario ha intentado conocer el precio de la operación, pero los vendedores no han querido hacer comentarios al tratarse de un asunto privado. Se trata de cinco expropietarios, dos familias, los Rueda y los Alonso, que tenían cada una de ellas el 50% desde finales de los años 80. El Confidencial también ha intentado hablar con algún portavoz de Decor II.

El edifico es bastante antiguo, por lo que la reforma que necesitará será bastante importante. En su puerta de entrada hay una fecha, 1880, y una placa que señala que allí vivió la escritora y diputada María Lejárraga. Las viviendas se distribuyen en dos escaleras, una interior y otra exterior, separadas por un patio donde los residentes dejan sus bicicletas. El edificio tiene además dos locales, un bar y un estanco, que también tienen contratos de alquiler y que tendrán que renegociarlos.

Jordi Gordon, portavoz de la asociación SOS Malasaña, señala que este tipo de operaciones inmobiliarias reflejan a la perfección el cambio que está sufriendo Malasaña. Un barrio que ya tiene sus problemas, endémicos, al ser una de las principales zonas de ocio de la capital, lo que se traduce en botellones, ruido, venta de alcohol ilegal, música en la calle, vómitos, meadas, basura, alguna que otra pelea y la proliferación de nuevas formas de negocio como los pisos turísticos.

El patio interior del edificio
El patio interior del edificio

Gordon pone como ejemplo cómo importantes empresas y fondos se están haciendo con edificios enteros. "Hay casos en la calle Madera, Flor Alta, Minas, Corredera...el mercado está imponiendo su ley, y la ciudad no solo es el mercado." En el caso de Manuela Malasaña pocos vecinos han querido hablar para El Confidencial. Hay cierto temor. Hay mucho inquilino extranjero, sobre todo procedente de Filipinas. Según la nota simple del registro de la propiedad el edificio consta de un total de 45 viviendas más dos bajos comerciales.

Eva llevaba tres años viviendo en este edificio. El pasado 1 de junio tuvo que dejar el piso. Semanas antes los nuevos dueños del edificio le mandaron una carta anunciándole que no le renovarían el alquiler, por el que pagaba 900 euros al mes. Entonces se enteró de que los propietarios con los que ella siempre trataba habían vendido el inmueble y que los nuevos gestores iban a empezar a desalojar a todos los vecinos, según vayan finalizando sus contratos de alquiler, para rehabilitar todas las viviendas y sacarlas al mercado en una de las zonas más demandadas de la capital.

Así, desde enero de este año más o menos, los nuevos propietarios están escribiendo a las familias que allí residen para informarles de que no les renueva el contrato de alquiler, según van venciendo sus plazos. "Yo he tenido suerte porque ya he encontrado otro piso con mi chico, pero entiendo que a lo mejor otros inquilinos no tienen tanta suerte para buscar otra vivienda en el barrio, vistos los precios y la oferta. Conmigo se han portado bien. Los nuevos dueños incluso me dijeron si necesitaba un mes para mudarme, pero al final no me hizo falta. En ese sentido no tengo queja", señala Eva.

Eva pagaba 900 euros por un piso de dos habitaciones. Otros dos vecinos suyos, una pareja de amigos, pagan 960 euros y su contrato vence en octubre, "por lo que supongo que recibiremos la carta en breve", señala. "Son precios asequibles para un barrio como este, viendo cómo se están disparando los precios en la capital". Todos son conscientes de que cuando los pisos se reformen y salgan al mercado su precio de alquiler se duplicará o triplicará. Según el portal Idealista el metro cuadrado de alquiler está en Tribunal (el barrio de Malasaña) a 15,7 euros, y el de venta a 4.100 euros.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios