ANUNCIA QUE RECURRIRÁ AL SUPREMO

La tarjeta oro que persigue al presidente de Vinos de Madrid: condenado a pagar 15.455€

Realizó 400 gastos en restaurantes cuando era alcalde de Fresnedillas de la Oliva. El Tribunal de Cuentas rechaza ahora sus alegaciones. "No tiene nada que ver con mi trabajo actual"

Foto: Antonio Reguilón
Antonio Reguilón

En la cervecería Real, 391 euros, 194 euros en el restaurante Barlovento, 149 euros en el Asador Donostiarra, 211 euros en el restaurante La Máquina, 262 euros en el restaurante Horizontal, 209 euros en el Forty Pub, 153 euros en el restaurante La Cuna, 167 euros en el restaurante Esteban, 237 euros en el Rincón de Casavieja, 145 euros en el Urrechu, incluso 176 dólares en dos locales de Washington (EEUU). Así hasta 400 apuntes en cafeterías, bares y restaurantes entre febrero de 2009 y diciembre de 2014. En total, 15.455 euros que habrá que reintegrar a las arcas municipales.

El Tribunal de Cuentas acaba de desestimar el recurso de apelación que puso Antonio Reguilón Botello, exalcalde del municipio madrileño de Fresnedillas de la Oliva y actualmente presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Madrid, que decidió tirar de la tarjeta del ayuntamiento cuando era primer edil, cargo que ocupó entre los años 2007 y 2015. La Sección de Enjuiciamiento del Tribunal de Cuentas ya había dictado sentencia en julio de 2018 condenando al ex regidor a devolver el dinero, al considerar probado que las justificaciones de estos abonos se limitaron a "sucintas anotaciones en la contabilidad municipal, sin referencia al motivo o al proveedor del servicio contratado". Además, Reguilón no aportó ningún documento que justificara el gasto ni que este tuviese una finalidad pública.

En un sentencia fechada el pasado 16 de mayo, el Tribunal de Cuentas rechaza las alegaciones presentadas por Reguilón, le considera responsable contable "de los daños y perjuicios causados en los caudales públicos del ayuntamiento", le obliga a reintegrar 15.455,76 euros, y le condena también a pagar las costas y los intereses devengados. Los abonos hechos por la tarjeta municipal fueron mayores, cercanos a los 37.000 euros, pero la diferencia no se le ha podido reclamar porque ha prescrito, ya que habían pasado más de cinco años entre la denuncia y la fecha en que se produjeron los gastos.

Reguilón perdió la alcaldía en 2015, después de que una agrupación vecinal, Por Fresnedillas, ganara las elecciones de ese año. El nuevo Gobierno local decidió entonces hacer una auditoría de su gestión y presentar una denuncia. "Esta alcaldía ha comprobado que el anterior alcalde-presidente ha dispuesto con cargo al ayuntamiento cuantiosas cantidades por el concepto de gastos de representación. Del examen de los fondos se comprueba presuntamente que dicho señor no ha justificado adecuadamente dichas disposiciones de fondos públicos (...), en muchos supuestos, se ha constatado presuntamente que dichos gastos abonados por el ayuntamiento nada tienen que ver con dichas funciones".

Antonio Reguilón, en un círculo, visitando unos viñedos
Antonio Reguilón, en un círculo, visitando unos viñedos

A título de ejemplo, el nuevo Gobierno local citaba que el ex regidor había utilizado la tarjeta municipal, de La Caixa, para la sustitución de las ruedas de su vehículo particular, o comidas por importes muy elevados en diversos puntos de España y de Madrid "sin que conste la identidad de los comensales ni la relación de dicha comida con el desempeño de la alcaldía". Por Fresnedillas calculó que el 20% de los gastos realizados con esa tarjeta fue realizado en sábado o en domingo. Reguilón asegura que todo se debe "a una persecución política" y que recurrirá ahora al Tribunal Supremo "y a Europa si hace falta". "No voy a pagar ni un euro", afirma. Y es que la tarjeta le sigue persiguiendo años después.

El presidente del Consejo Regulador de Vinos de Madrid, un cargo nombrado por la Comunidad de Madrid pero elegido en elecciones por las bodegas madrileñas, insiste en recalcar que "este asunto nada tiene que ver con mis actuales funciones si no con mi etapa en Fresnedillas", donde sigue siendo presidente del PP local. "Todo esto es ridículo. En mis ocho años como alcalde, nunca hubo ningún reparo de estos gastos por parte del interventor municipal. Se supone que me gasté una media de 19 céntimos diarios cuando en esos ocho años realicé inversiones en el municipio por valor de 16 millones de euros".

Reguilón asegura que no se trata de una tarjeta 'black', "ni mucho menos". "Los alcaldes tenemos que comer. Me han amargado la vida a mí y a mi familia, y cuando me den la razón voy a ir judicialmente a por ellos". Y es que el periplo de Reguilón Botella por Fresnedillas ha tenido sus claroscuros. Fue condenado a cuatro días de localización permanente y 15 días de multa con cuota diaria de seis euros (90 euros) por una falta de maltrato y amenazas tras empujar a un vecino. "Después de más de 20 minutos de insultos, agarrones y coacciones, conseguí salir de un círculo de personas cuyo único ánimo era la provocación, sin agredir a nadie, apartando a uno de ellos para poder caminar", señaló entonces en un comunicado. También fue noticia cuando en 2009 decidió triplicarse el sueldo hasta los 2.600 euros mensuales. La localidad tiene 1.550 vecinos.

Madrid

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