JUAN PABLO LÁZARO: "Es muy duro"

¿Por qué abandona el jefe de la CEIM? Deuda de 4 millones, bronca interna y denuncias

Varios frentes abiertos le dejaron en una situación delicada: la comunidad reclama dinero a la patronal, el Banco de España le ha expedientado, el sector del comercio rompió con CEIM...

Foto: Juan Pablo Lázaro. (EFE)
Juan Pablo Lázaro. (EFE)

"Esto es muy duro". Con estas palabras Juan Pablo Lázaro, presidente de la patronal madrileña CEIM y vicepresidente de CEOE, comunicó a su entorno que lo dejaba. Que se iba. Que no le compensa. La junta directiva de CEIM decidió este lunes por unanimidad adelantar las elecciones a junio (tenía hasta enero de 2020) y comunicar que Lázaro no se presentará a la reelección. Oficialmente el empresario quiere dedicarle todo su tiempo a su empresa, una importante compañía de logística, y tras cuatro años en el cargo cree que el sillón de la patronal es incompatible con su trabajo. En tiempo y dinero (ya que como presidente de la patronal no cobra).

Pero la decisión, meditada, tiene más trasfondo. Lázaro tiene abiertos varios frentes (algunos heredados) que han colmado el vaso de su paciencia y que le sitúan en una situación delicada. Ha habido broncas internas, que han provocado que la patronal madrileña haya perdido a uno de sus sectores más importantes, el comercio. Hay deudas pendientes, ya que la Comunidad de Madrid reclama cuatro millones a la organización empresarial por gestionar incorrectamente subvenciones para cursos de formación. Y lo más importante, la amenaza de un posible denuncia en la Fiscalía por unos créditos irregulares concedidos por Avalmadrid, participada por CEIM.

Vamos por partes. "Ahora hay elecciones generales, autonómicas y municipales y la situación política se va a complicar. Era el momento de promover un cambio en CEIM. Llevo 20 años en el mundo asociativo y ahora quiero dedicarle todo mi tiempo a mi empresa. La semana pasada tuve que ir a Holanda, Alicante y Oviedo. Tengo siete proyectos en marcha con mi compañía, que factura 40 millones anuales y emplea a 800 personas. Y la presidencia de CEIM necesita una atención que yo ahora ya no le puedo dedicar", señala Lázaro a El Confidencial para justificar su despedida. "No hay más", sentencia.

Pero Lázaro no solo abandona CEIM. Su marcha de la patronal madrileña conlleva que deja también la vicepresidencia en la CEOE y su cargo en UNO, la Organización Empresarial de Logística y Transporte. Por dejar deja incluso la presidencia del Club Financiero Génova, punto de encuentro del sector financiero, económico y político de España. En definitiva, renuncia a todo. Fuentes de su entorno señalan que tras su decisión han influido otros muchos factores que han tensado su presidencia y que le han supuesto la apertura de varios frentes que le sitúan en una posición bastante incómoda.

Juan Pablo Lázaro, el primero por la izquierda, en una reunión de la CEOE cuando la presidía Juan Rosell
Juan Pablo Lázaro, el primero por la izquierda, en una reunión de la CEOE cuando la presidía Juan Rosell

El más grave es el que deriva de un expediente sancionador abierto en junio de 2018 por el Banco de España a Avalmadrid, la empresa semipública sin ánimo de lucro que ayuda a pymes y autónomos madrileños a obtener financiación. CEIM está en el accionariado de Avalmadrid. El Banco de España detectó tras una inspección en 2016 que Avalmadrid había concedido préstamos a proyectos vinculados con sus propios consejeros y había otorgado créditos que incumplieron varias instrucciones dictadas por el propio organismo supervisor sobre el control de riesgos.

El Banco de España ha expedientado por ello a varios consejeros de Avalmadrid, entre ellos Juan Pablo Lázaro, que fue consejero entre noviembre de 2006 y octubre de 2014. En el caso concreto de Lázaro estuvo en el consejo de Avalmadrid cuando se decidió conceder avales por importe de 3,3 millones al Grupo Marsans, de Gerardo Díaz Ferrán. Los avales se concedieron en 2010, cuando la situación financiera de este grupo era muy delicada (entró ese año en concurso) y había alto riesgo de no recuperar el dinero. Díaz Ferrán había sido presidente de CEIM hasta 2007 y Lázaro era en 2010 miembro de CEIM y consejero de Avalmadrid.

El expediente del Banco de España puede acabar en sanciones económicas para los señalados, que tendrían que responder incluso con su patrimonio personal con multas de hasta 250.000 euros e inhabilitación para ejercer cargos "en cualquier entidad de crédito o del sector financiero". Este expediente ha provocado un auténtico terremoto, ya que también está siendo investigada la propia Consejería de Economía, que tiene acciones en Avalmadrid. La nueva dirección de esta entidad encargó a finales de 2018, tras conocer el expediente del Banco de España, dos informes para analizar la situación en la que se concedieron esos avales, uno hecho por Forest Partner y otro por PwC.

Avalmadrid debe decidir ahora si eleva estas conclusiones a la Fiscalía (en una causa distinta a la que tiene abierta el Banco de España). Una decisión complicada ya que la presidencia de Avalmadrid la ocupa el alto cargo de la Comunidad de Madrid que es una de las personas expedientadas por el organismo supervisor. El informe de Forest Partner revela por ejemplo cómo la propia empresa logística de Juan Pablo Lázaro, Sending Transporte y Comunicación, recibió por parte de Avalmadrid un préstamo de 350.000 euros en 2010 que ya ha sido devuelto. El informe incluye esta operación en el epígrafe de "adecuadamente concedidas y que mostraron un correcto cumplimiento".

El expresidente del Grupo Marsans y de la patronal CEIM Gerardo Díaz Ferrán.
El expresidente del Grupo Marsans y de la patronal CEIM Gerardo Díaz Ferrán.

Otro de los frentes abiertos que salpican a CEIM tiene que ver con los cursos de formación. La Consejería de Economía ha abierto un expediente para que la patronal madrileña reintegre 3,2 millones de euros (más 800.000 euros de intereses) que le fueron concedidos en los años 2011 y 2012 al detectar que no se cumplió con la normativa de subvenciones. CEIM recibió el dinero y subcontrató los cursos con la Cámara de Comercio de Madrid (controlada por CEIM), que a su vez los subcontrató con terceros. La ley solo permite una subcontratación (la de CEIM a la Cámara), no más, por eso la consejería pide la devolución de los fondos aportados.

Es cierto que Lázaro no era presidente de CEIM cuando se cometieron estas irregularidades (lo era Arturo Fernández), pero el expediente de la consejería supone un importante roto en las arcas de la patronal, que deberá iniciar un proceso para reclamarle a su vez el dinero a la Cámara. Las aguas bajan por tanto revueltas. Ha habido también broncas internas dentro de CEIM, que han conllevado que uno de los sectores empresariales más importantes de Madrid, el comercio, haya abandonado su espacio dentro de la patronal. Se trata de Cocem, que aglutina a 84 asociaciones del comercio especializado. La mala relación personal de los dirigentes de Cocem con los de CEIM motivó la ruptura.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios