sobre todo en municipios del este y la capital

La mosca negra acribilla en Madrid: 301.000 atendidos por sus mordiscos en cuatro años

La Comunidad reconoce que es un problema de salud pública, mientras que desde el CSIC aclaran que ahora su población es baja y que la estadística suma insectos con efectos parecidos

Foto: Una mosca negra.
Una mosca negra.

Más de 300.000 madrileños han tenido que acudir en los últimos cuatro años a un centro de salud aquejados por los efectos de la mosca negra, un insecto que provoca molestas picaduras y en ocasiones cuadros alérgicos, aunque no transmite enfermedades. Son los datos que acaba de facilitar la Consejería de Sanidad al grupo parlamentario de Ciudadanos, que se interesó por el tema después de que los dos últimos veranos varios barrios de la capital y municipios del sureste de la región pidieran ayuda para intentar paliar los problemas que estaba ocasionando este travieso de la familia de los simúlidos, un díptero muy cercano a los mosquitos.

Aunque no se puede hablar de plaga, los datos son alarmantes: 301.053 "personas afectadas por la picadura de la mosca negra atendidas por los servicios sanitarios de la Comunidad de Madrid entre los años 2015 y 2018". Los mordiscos de la mosca (realmente no pica, muerde) se han mantenido más o menos estables en este periodo: 84.094 en 2015, 75.356 en 2016, 69.623 en 2017 y 71.980 en 2018. Aquí solo están recogidos los datos de los madrileños que decidieron ir a un centro de salud preocupados por los síntomas de lo que Sanidad atribuye a la mosca negra. Muchas de las 'víctimas' no suelen acudir al médico.

El problema es que estos insectos no pican, muerden en forma de sierra, y esto puede producir una reacción alérgica muy alarmante. El mordisco generalmente inflama la zona afectada, ya que el animal libera un anestésico vasodilatador, que enrojece la piel y provoca dolor, aunque no transmite ninguna enfermedad. Los efectos son una roncha de varios centímetros y una elevada hinchazón que puede llegar a durar un mes. La mosca negra, que apenas mide seis milímetros, aparece entre mayo y octubre. Estos insectos se reproducen solo en los cauces de los ríos, principalmente en plantas flotantes.

A diferencia de otros mosquitos (en EEUU se les conoce como mosquito búfalo), la mosca negra es diurna, y no sirve protegerse con pantalones largos porque son capaces de meterse por dentro y alcanzar la piel para conseguir su propósito. La única solución son los repelentes —sobre todo los que contienen citronela— y llevar ropa clara, que no atrae a los enjambres. Solo pican las hembras y en los casos más graves puede llegar a requerir ingresos hospitalarios. "Eso sí, nunca pican dentro de las casas, solo en zonas próximas a los ríos", señala Óscar Soriano, científico del CSIC.

El mordisco de la mosca negra.
El mordisco de la mosca negra.

Según Ciudadanos, "hace tres años que se detectó la mosca negra en Madrid y la situación no ha mejorado. La Consejería de Medio Ambiente ha admitido por escrito que estamos ante un problema sanitario y la de Sanidad constata que se ha extendido por toda la región", señala la diputada Ana Rodríguez. Incluida la capital. En los dos últimos veranos la mosca negra ha sido un incordio sobre todo en el barrio de Butarque, en el límite de la capital, justo al lado del Manzanares.

"Qué más hace falta para que el Gobierno regional ejerza sus competencias en salud pública y coordine medidas con todos los municipios para ponerle freno? ¿Tenemos que esperar a que los madrileños llenen las consultas para combatirla? Mirar para otro lado y poner parches no es una opción. No se puede tomar a la ligera la salud de los madrileños", concluye Rodríguez, de Ciudadanos. En Madrid capital, por ejemplo, las estadísticas de Sanidad hablan de 119.000 picaduras, aunque revelan también un ligero descenso pasando de las 32.000 de 2015 a los 29.174 de 2018.

En 2016, el Ayuntamiento de Madrid inició un plan de regeneración del río Manzanares, que atraviesa la capital. Con la apertura de las compuertas y el aumento en las corrientes de su cuenca, han vuelto a aparecer más de 50 especies de aves y ha crecido la población de peces y plantas. Ese plan coincidió con la aparición de la mosca negra, aunque el Ayuntamiento nunca ha hablado de plaga. Ya ha realizado, no obstante, varias fumigaciones en el río.

Los efectos de la mosca negra en la pierna de un vecino de Butarque. (Cedida)
Los efectos de la mosca negra en la pierna de un vecino de Butarque. (Cedida)

El CSIC lleva ya tiempo colaborando con la Comunidad para controlar la población de la mosca negra. "Actualmente no existe una plaga. El insecto está en el Henares y el Manzanares, pero ahora mismo su presencia es baja". El científico Óscar Soriano cree que los datos de Sanidad no reflejan la realidad. "No se está diagnosticando bien la picadura. Pocos médicos saben identificar el mordisco de la mosca negra. Hay muchos insectos que pueden provocar efectos parecidos, sobre todo ciertos mosquitos. Falta información".

Los municipios más afectados han sido los que limitan con el río Henares: Alcalá de Henares, Coslada, San Fernando de Henares, Velilla de San Antonio, Arganda, Rivas Vaciamadrid, Mejorada del Campo y Torrejón de Ardoz, que suman una población 640.000 personas. Alcalá, por ejemplo, ha sufrido 10.938 picaduras. Después de la capital es la localidad con más vecinos 'mordidos'. Coslada suma más de 5.300, San Fernando de Henares 3.100, Velilla 1.400, Arganda 3.695, Rivas más de 5.100 y Torrejón de Ardoz 8.252. Aunque bien es cierto que desde 2015 el número de vecinos atendidos ha bajado en todas estas localidades.

Desde la Consejería de Sanidad reconocen que estamos ante un problema de salud pública, no tanto porque este insecto sea un vector de enfermedades (ya hemos dicho que no transmite ninguna) sino porque afecta a mucha gente. "No es verdad que no se haya hecho nada. Nos hemos sentado con los municipios afectados y Salud Pública estableció una línea de subvenciones para fumigar. Desde Medio Ambiente también ha habido campañas de desbroce para limpiar las zonas donde proliferan". De hecho, los datos de picaduras han bajado desde 2015, aunque en 2018 hubo un ligero aumento respecto a 2017. Algunos de los ayuntamientos también iniciaron campañas propias. El de Torrejón, por ejemplo, limpió este verano siete kilómetros del cauce del Henares.

"Pocos médicos saben identificar el mordisco de la mosca negra. Hay muchos insectos que pueden provocar efectos parecidos. Falta información"

Lo que es cierto es que la mosca negra, una especie autóctona, se ha consolidado en los últimos años en los 60 kilómetros que suman las riberas de los ríos Henares y Jarama. Hay 22 especies de moscas negras, aunque sola una, la 'simulium erythrocephalum', muerde. Como ya publicó El Confidencial, algunos expertos consultados señalan que la mejora de las condiciones de depuración de los ríos españoles, paradójicamente, hace que las larvas puedan arraigar mejor en ellos. El catedrático experto en patología animal Javier Lucientes vincula su aparición a la limpieza a los ríos. "Cada vez estamos mejorando más la calidad química de nuestros ríos y eso está favoreciendo que esta especie que es muy mediterránea esté colonizando zonas que antiguamente tenían más contaminación, como es el caso de Madrid".

Soriano señala que la mosca negra es la primera en llegar cuando mejora la limpieza de un río, pero que cuando esa limpieza se mantiene estable en el tiempo su población empieza a descender, ya que aparecen también otro tipo de insectos que compiten en espacio con la mosca negra y aparecen depredadores, como la sanguijuela. Las larvas se reproducen sobre todo en las plantas sumergidas que hay en la corriente del río y en sus cauces. También está el cambio ambiental, que genera veranos más calurosos que aceleran su proceso de desarrollo. El mejor sistema para eliminar las larvas son tratamientos con ciertas bacterias.

Macrófitos acuáticos susceptibles de ser colonizados por las moscas negras. (Foto: CSIC)
Macrófitos acuáticos susceptibles de ser colonizados por las moscas negras. (Foto: CSIC)

No solo el este. Los datos también son alarmantes en el sur de la región, sobre todo en Fuenlabrada, con 10.521 mordiscos en estos cuatro años. Le siguen Getafe, con 9.645; Leganés, con 9.416; y Móstoles, con 9.288. Parla tiene 6.539. ¿Son todos estos episodios achacables a la mosca negra? "Pues es difícil decirlo, pero este año, con la primavera lluviosa que tuvimos, pueden deberse principalmente a mosquitos 'culicidae', aunque se están dando plagas localizadas de chinches de cama y de pulgas. "También picaduras de tábanos", señala Soriano.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios