con el nuevo gobierno no hay plazos

La variante de la A-1 choca con la fábrica de Heineken y la 'jet' del Club de Campo

El trazado diseñado por Fomento pasa por terrenos de la cervecera y discurre paralelo a la urbanización. Tanto la compañía como los vecinos han presentado alegaciones

Foto: Retenciones en la incorporación a la A-1 desde la M-30. (EFE)
Retenciones en la incorporación a la A-1 desde la M-30. (EFE)

El objetivo es que alivie los accesos y salidas de la capital que colapsan la A-1, pero la nueva variante que se planea para la autovía de Burgos tendrá sus efectos colaterales. Uno de ellos, las expropiaciones para poder construir la infraestructura. El trazado diseñado por el Ministerio de Fomento pasa a pocos metros de la fábrica que Heineken tiene en San Sebastián de los Reyes, en el kilómetro 23, y ocupará una finca propiedad de la cervezera, que ya ha presentado alegaciones. Otro, los inconvenientes de ruido que una infraestructura de esta envergadura provoca irremediablemente en zonas residenciales, en este caso en la urbanización Club de Campo, una de las más selectas de San Sebastián de los Reyes.

La variante se unirá con la A-1 justo a la altura de esta urbanización, donde viven cerca de 4.000 vecinos. Para enlazar con la A-1, los nuevos carriles se tendrán que elevar a ocho metros de altura, superando así la loma de cinco metros que ya protege del ruido las viviendas. No hay que olvidar que está previsto que unos 75.000 vehículos circulen cada día por esta variante. Los vecinos también han presentado alegaciones. Justo en ese punto, en el kilómetro 26, el trazado ocupa físicamente los terrenos del restaurante la Quinta del Jarama, al otro lado de la carretera enfrente de la urbanización.

De momento, el silencio acompaña al recorrido administrativo de 'La variante de la autovía A‐1. Tramo: enlace autopista eje aeropuerto y Autopista R‐2‐variante de El Molar' desde que el BOE publicara el 19 de mayo de 2017 la resolución que sometía a información pública y periodo de alegaciones el trazado elegido por el Ministerio de Fomento. El Gobierno de Mariano Rajoy se había comprometido a construir una nueva infraestructura de 23,2 kilómetros con un coste de 288 millones de euros. En diciembre de ese, año Fomento remitió toda la información del proyecto y las alegaciones presentadas al Ministerio de Medio Ambiente (hoy rebautizado como Transición Ecológica) para que emitiera la preceptiva declaración de impacto ambiental necesaria para que pudieran comenzar las obras.

El Gobierno cambió en junio de este año y desde Fomento señalan que Transición Ecológica les ha pedido nuevos informes y que "todo sigue su curso normal". Sin dar más datos de fechas y plazos. Desde la Comunidad de Madrid, gobernada por el PP, no entienden los retrasos ni sobre todo el silencio. La consejera de Transportes, Rosalía González, ha pedido en reiteradas ocasiones que se agilice el proyecto y ha pedido una reunión con el ministro de Fomento, José Luis Ábalos. La respuesta es que el ministro no se reúne con consejeros, solo con presidentes autonómicos. La declaración de impacto ambiental es obligatoria en este tipo de proyectos. Sobre todo teniendo en cuenta que la nueva variante cruzará por zonas consideradas de especial protección para las aves.

Trazado de la variante a su paso por la urbanización Club de Campo, donde la carretera se une a la A-1 con nuevos carriles.
Trazado de la variante a su paso por la urbanización Club de Campo, donde la carretera se une a la A-1 con nuevos carriles.

El trazado ideado por Fomento tiene dos partes. La primera conlleva la construcción de un nuevo tramo de 9,5 kilómetros que partirá del eje aeropuerto (donde confluyen la M-12 y la R-2) hasta conectar con la A-1 a la altura del kilómetro 26, en el enlace con la urbanización Club de Campo y el Circuito del Jarama. En esta primera parte, la variante debe cruzar la M-50 y la M-100. La segunda conlleva la construcción de un tercer carril en la misma A-1 y la ampliación de las vías de servicio desde que la variante se una a la A-1 en ese kilómetro 26 hasta pasado el municipio de El Molar, casi en el kilómetro 42. Una intervención que afectará a cinco municipios madrileños: Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Colmenar Viejo, San Agustín de Guadalix y El Molar. La carretera será gratuita.

Desde el Gobierno regional recalcan que la variante es vital en la A-1. Esa salida y entrada de Madrid está congestionada. A los núcleos urbanos de Alcobendas (113.000 vecinos) y San Sebastián de los Reyes (85.000), se suman los miles de trabajadores que a diario acuden a sus puestos de trabajo en las importantes áreas empresariales y comerciales de la zona norte de Madrid, que alberga la ciudad financiera del BBVA o las oficinas de Telefónica y Caser Seguros. A ello hay que añadir los futuros desarrollos urbanísticos de la zona. El Molar, por ejemplo, tiene previsto empezar a construir el Sector 21, donde se levantarán 5.200 nuevas viviendas.

Fábrica de Heineken a la altura del kilómetro 23 de la A-1.
Fábrica de Heineken a la altura del kilómetro 23 de la A-1.

Fomento sitúa el pico de densidad media diaria en el punto kilométrico 14 (en Alcobendas) de la A-1, con 210.000 vehículos. A la altura de El Molar, la densidad baja a 49.000. La variante espera despejar el tronco principal de la autovía, con 140.000 vehículos diarios, absorbiendo la mitad de ellos, unos 70.000. El nuevo trazado comenzaría en la glorieta de la M-12, junto a la sede de Red Eléctrica Española, para seguir hacia el norte por varios terrenos privados hasta la M-50 y seguir recto paralelo al río Jarama hasta llegar a la M-100. Allí tendrá que cruzar terrenos colindantes de la fábrica Heineken, propiedad de la cervezera.

El complejo actual de Heineken, construido en 1967 por la empresa El Águila Imperial, cuenta con 35 hectáreas y cerca de 53.000 metros cuadrados construidos que se distribuyen en varios edificios. Un portavoz de la compañía no quiere dar muchos detalles, pero señala que han presentado alegaciones al proyecto, "que incluiría la expropiación de una parte de una parcela colindante con la fábrica", junto al desvío para coger la carretera M-100 que lleva a Algete. Pasado ese punto, la primera gran barrera que se encontraría el trazado sería el campo de golf La Moraleja, por lo que en ese punto la variante se une a la A-1 en el kilómetro 26, justo en la urbanización Club de Campo.

Los 4.000 habitantes de este ámbito se han movilizado, presentando alegaciones e iniciando una campaña de firmas en Change.org. Según la asociación de vecinos, el proyecto de Fomento supone "un auténtico embudo de carriles". El enlace de la variante con la A-1 en ese punto se haría en un tramo elevado, de ocho metros de altura, superando la loma de cinco metros que ya protege del ruido a la urbanización Club de Campo. El Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes (PSOE) también ha presentado alegaciones, ya que no le parece adecuada la alternativa elegida, por su negativa incidencia sobre zonas residenciales e industriales.

Hasta este punto, la alternativa discurre en variante. Pero tras pasar el circuito del Jarama y su enlace con el RACE, lo que se contempla es la ampliación de la autovía entre el punto kilométrico 25 hasta el municipio de El Molar, en el 42. Para ello, se construirán un tercer carril en cada calzada y vías de servicio laterales unidireccionales de dos carriles por sentido. También está previsto levantar dos viaductos de 367 y 75 metros de longitud para salvar los arroyos de La Vega y Viñuelas. Todo el trayecto conlleva eliminar 87.900 metros cuadrados de superficie arbolada y 120.000 de "forestal desarbolada". El Ministerio de Transición Ecológica está trabajando sobre estos aspectos y sobre cómo afecta el trazado a la Red Natura 2000, una red ecológica europea de áreas de conservación que incluye varias zonas de especial protección de aves.

Madrid

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