EL AYUNTAMIENTO TRABAJA en UN PLAN ESPECIAL

Plan definitivo de Carmena para frenar los pisos turísticos y prohibirlos en el centro

Un plan especial evitaría el veto de la comunidad. El ayuntamiento planea dividir la ciudad en cuatro zonas y marcar restricciones (totales o parciales) según la saturación turística de cada una

Foto: Turistas caminan frente a una tienda de jamones ibéricos. (Reuters)
Turistas caminan frente a una tienda de jamones ibéricos. (Reuters)

El Ayuntamiento de Madrid trabaja contrarreloj para presentar en el plazo de uno o dos meses un nuevo plan que incluirá una batería de medidas para acabar con la proliferación de viviendas de uso turístico (VUT) en la capital. Se trata de un asunto que preocupa cada vez más al consistorio dirigido por Manuela Carmena y que está creando situaciones de urgencia en muchos distritos, provocando un incremento salvaje en los precios de los alquileres y la expulsión de muchos de los vecinos de sus barrios. Además, los hoteleros presionan a las administraciones para atajar el problema de la competencia desleal que supone esta fórmula de alquiler ilegal y que ya está teniendo consecuencias directas en el sector, como publicó este diario, de cara al puente de San Isidro.

Después de que los tribunales paralizaran las primeras medidas anunciadas por la Concejalía de Desarrollo Urbano Sostenible y de que la Comunidad de Madrid, que posee las verdaderas competencias para regular la actividad, anunciara que eliminará del decreto en el que trabaja el límite de 90 días al año propuesto por el ayuntamiento, el consistorio está trabajando en un 'Plan especial sobre implantación de uso del hospedaje' (que no requeriría el beneplácito de la comunidad, al no ser una modificación del Plan General) que afectará a los edificios residenciales.

El plan dividirá la ciudad en cuatro áreas con distintos tipos de restricciones para las viviendas turísticas. Además, recogerá un régimen sancionador para aquellos que no cumplan. El objetivo: evitar que se siga convirtiendo la vivienda residencial en uso terciario de hospedaje o, dicho de otra manera, según el equipo del edil José Manuel Calvo, "evitar que Madrid siga convirtiéndose en un parque temático".

El ayuntamiento dividirá la ciudad en zonas y el nivel de saturación marcará las restricciones en cada una.
El ayuntamiento dividirá la ciudad en zonas y el nivel de saturación marcará las restricciones en cada una.

La mesa de trabajo que estudia este nuevo plan se reunió el martes por primera vez con más de 80 asociaciones vecinales. También están invitados los grupos de la oposición. Según el borrador al que ha tenido acceso este diario, la zona de Centro será la que limite por completo las licencias para viviendas turísticas, con la excepción de ejes clave como son la Gran Vía o la calle Alcalá. "Si es una zona absolutamente saturada, no se va a permitir en ningún caso el cambio de uso", explican desde la Concejalía de Urbanismo.

La prohibición estará extendida a los propios establecimientos hoteleros, impidiendo que un inmueble residencial se convierta en hotel, exceptuando los "ejes especiales", como la calle Princesa o el paseo del Prado. En efecto, ese sería el escenario actual de los barrios del distrito Centro, entre los que están Sol, Cortes y Embajadores, y que a día de hoy cuentan con un 45,7% de población flotante (turistas alojados en este tipo de pisos u hoteles).

Un porcentaje muy superior a la siguiente zona delimitada en el plan especial (resto del centro histórico) y que abarcaría zonas como Chamberí, Arganzuela, Argüelles, Retiro y Salamanca. En este segundo anillo, el ayuntamiento estima que hay un 6,69% de turistas. Por eso, el plan tendrá en cuenta la saturación de las distintas áreas. En aquellas en las que la zona esté a un nivel de saturación más bajo, como es el caso de la tercera zona, en la que están Príncipe Pío o Chamartín, se permitirá un uso complementario. Es decir, podrán instaurarse un determinado número de viviendas turísticas siempre y cuando cuenten con la licencia necesaria. Por último, en zonas de escasa saturación sí se podrá llevar a cabo el cambio de uso a terciario hospedaje.

El consistorio trabajará para tener listo cuanto antes el plan y espera contar con el apoyo de la oposición. Una vez aprobado (antes de verano o en el mes de julio) y tras el periodo de alegaciones (30 días), podría estar aprobado definitivamente antes de que finalice 2018. Sin duda, es uno de los puntos clave para Ahora Madrid, y el equipo de Gobierno ve objetivo prioritario aprobar alguna medida contundente en este sentido antes de que termine la legislatura. El aumento del precio de alquileres en la ciudad y la complicada situación para la capital a raíz de las viviendas turísticas constituirán con total probabilidad uno de los temas más importantes de la campaña municipal, como ocurrió en las elecciones de 2015 en Barcelona, siendo Ada Colau, elegida después alcaldesa, la que enarboló esta bandera.

Madrid

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