Cristina Cifuentes también renuncia a su escaño
es una decisión personal, el partido no ha influido

Cristina Cifuentes también renuncia a su escaño

Cristina Cifuentes ha registrado este martes que deja su acta de diputada. Ha decidido no sufrir el acoso mediático que hubiera supuesto continuar en la Asamblea de Madrid

Foto: Cristina Cifuentes, el día que anunció su dimisión
Cristina Cifuentes, el día que anunció su dimisión

Cristina Cifuentes ha renunciado este martes por la mañana a su acta de diputada. No se sentará por tanto este jueves en el Pleno de la Asamblea de Madrid y le ahorra a su partido el circo mediático que iba a suponer su presencia en la bancada popular. Cifuentes consuma así su tercer acto en cuanto a dimisiones se refiere: tras abandonar la presidencia de la Comunidad de Madrid y la presidencia del PP madrileño deja ahora su escaño, acta que ocupó por primera vez en 1991. Fuentes de su entorno aseguran que ha sido una decisión personal y que el partido no le ha presionado para que dé este paso, que de facto supone el abandono de la política de una dirigente que hace apenas tres meses era uno de los grandes baluartes electorales del PP y estaba llamada a alcanzar grandes cotas dentro de su partido.

[Pinche aquí para ver el documento enviado por Cifuentes]

Cifuentes ha meditado mucho esta última decisión. El mismo día que presentó su dimisión como presidenta regional, el pasado 25 de abril, comunicó a la Asamblea de Madrid su intención de seguir como diputada con dedicación exclusiva. Pero muchas cosas han pasado desde entonces y Cifuentes cree ahora que lo mejor es apartarse definitivamente de la primera línea de la política. Y sobre todo, apartarse de la presión mediática que lleva sufriendo desde finales de marzo, cuando se empezaron a publicar las primeras informaciones sobre su polémico máster.

Su renuncia fue presentada alrededor de las 10.30 de la mañana. No lo ha hecho ella en persona. Cifuentes lleva casi dos semanas alejada de los focos y ha buscado refugio en su familia, viajando incluso al extranjero para tomarse unos días de descanso. La ex presidenta autonómica no pasa por su mejor momento anímico y no quería que la Asamblea de Madrid se convirtiera cada jueves en una especie de circo mediático con todas las cámaras de televisión persiguiéndola por el Hemiciclo, escenas que ya se han vivido en las últimas semanas. "Lo mejor era apartarse y tomarse un tiempo de reflexión", señalan las mismas fuentes.

Cifuentes tampoco quería hacer daño a su partido, ya que era consciente de que su presencia en la bancada popular iba a erosionar la imagen del PP de Madrid todas las semanas. Sin olvidar que también iba a ser duro para ella estar en el Pleno de investidura de su sucesor, con toda probabilidad Ángel Garrido, hasta hace poco tiempo su número dos y mano derecha tanto en el Gobierno regional como en el PP de Madrid. Garrido ha sido el elegido por la dirección nacional para hacerse con la presidencia madrileña (con los votos de Ciudadanos) y acabar así la legislatura hasta las próximas elecciones de 2019.

El actual presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido. EFE
El actual presidente en funciones de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido. EFE

Garrido no conocía este lunes la decisión de Cifuentes cuando se presentó a los medios de comunicación por primera vez tras ser elegido por Génova. A primera hora de la tarde tuvo algunas palabras de recuerdo para la que fuera su jefa (pocas, eso sí), y señaló que la labor de Cifuentes al frente de la Comunidad ha sido "francamente buena" y que "en ningún caso sería un lastre" que mantuviera su escaño en el Parlamento de Vallecas. No obstante, el mensaje de Garrido fue contundente y recalcó "la eficacia de los proyectos por encima de personas" y la necesidad de "huir de los personalismos". Está claro que la era Cifuentes ha acabado para todos en el PP de Madrid. Muchos diputados insinuaban este lunes en la Asamblea que la mejor decisión que podía tomar la expresidenta era renunciar también a su escaño.

Cifuentes de momento tampoco tiene pensado volver a su trabajo en la Administración pública. Ella es funcionaria de la Universidad Complutense, concretamente en la Escala Técnica de Gestión. Estaba en régimen de servicios especiales. Según la normativa vigente una vez perdida la condición de cargo público el funcionario puede solicitar el reingreso al servicio activo en el plazo de un mes. Si no lo hace entrará en situación de excedencia voluntaria por interés particular. El objetivo de la ya ex política es limpiar su nombre y espera que la investigación judicial sobre su máster acabe revelando que no cometió ninguna irregularidad.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
26 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios