encuestas internas le dan la victoria electoral

El plan de Ciudadanos: un año de nuevos escándalos para que el PP se queme solo

La estrategia del partido naranja es sencilla y electoralmente buena: dejar que la marca 'PP de Madrid' se desangre sola consciente del daño ya hecho y de los nuevos pufos que pueden aparecer

Foto: Ignacio Aguado, portavoz parlamentario de Ciudadanos Madrid. (EFE)
Ignacio Aguado, portavoz parlamentario de Ciudadanos Madrid. (EFE)

El plan de Ciudadanos es muy claro. Sencillo. Y electoralmente bueno para sus intereses: dejar que la marca 'PP de Madrid' se queme sola. Sembrar, esperar y cosechar. El objetivo es llegar a las elecciones autonómicas de la primavera de 2019 con posibilidades reales de hacerse con el poder en la Comunidad de Madrid. Y eso pasa "por seguir haciendo una oposición seria y responsable" mientras que los populares se siguen desangrando irremediablemente agujerados por los casos de corrupción. Si la herencia del 'aguirrismo' empezó a sepultar al PP de Madrid los 'affaire' del 'cifuentismo' pueden acabar de enterrarlo. Varios metros bajo tierra.

Las últimas encuestas internas que manejan en Ciudadanos Madrid son esperanzadoras. La formación que lidera Ignacio Aguado se situaría primera en intención de voto, con el 26,5% del apoyo. En 2015 obtuvo el 12,3%, es decir, la mejora se multiplica por dos. Y todavía queda un año para los comicios autonómicos. La mayoría de las encuestas publicadas por los medios de comunicación también otorgan la victoria a Ciudadanos. Con este escenario la estrategia está definida: seguir igual para que todo cambie. Y esa estrategia pasa porque el PP de Madrid, el castigado PP de Madrid, siga dirigiendo los designios del Gobierno regional el año que falta para que acabe la legislatura, ya prácticamente perdida en términos políticos.

Y es que la dramática situación por la que atraviesan los populares ayuda a los objetivos de Ciudadanos. La legislatura comenzó con dos comisiones parlamentarias en la Asamblea de Madrid (la de investigación y la de análisis de la deuda), que enseguida pusieron el foco en la gestión de anteriores Gobiernos del PP. La operación Púnica (destapada en octubre de 2014) estaba muy reciente y la oposición detectó un campo de batalla donde obtener victorias. Un caso Púnica que acabó salpicando a la ya ex presidenta regional Cristina Cifuentes y que la hizo desfilar por una de esas comisiones.

Los casos de corrupción Púnica y Gürtel se han llevado por delante a dos diputados regionales de Madrid, un viceconsejero y un director general

El goteo de escándalos ha sido constante en las filas populares tanto en el grupo parlamentario como en el Ejecutivo de Cifuentes. Los casos Púnica y Gürtel se han llevado por delante a dos diputados regionales, un viceconsejero y un director general. Todos tuvieron que dimitir dando nueva munición a la oposición. Luego estalló el caso Lezo, otro torpedo en la línea de flotación del PP. Un nuevo escándalo que enlazó conexiones entre el 'viejo PP' (ese del que Cifuentes quería desbancarse) y el 'nuevo PP', el que ella quería representar. Mientras, Ciudadanos empezaba a asimilar un axioma: "los madrileños penalizan la corrupción".

El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, durante un pleno. (EFE)
El portavoz de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, durante un pleno. (EFE)

Luego llegó el terremoto. La tormenta perfecta. El 'caso Cifuentes' ha empeorado todos los escenarios para el PP de Madrid y mejorado por ende los de Ciudadanos. El máster primero y el bochornoso vídeo del Eroski hurtando dos cremas han supuesto la puntilla para un partido que poco a poco se estaba hundiendo. ​Por eso la mejor opción para Ciudadanos es que el PP de Madrid se termine de defenestrar él solo. De momento la formación de Aguado tiene lo que quería: la dimisión de Cifuentes. No ha hecho falta que cumpla su amenaza, la de apoyar la moción de censura del PSOE para desbancar a Cifuentes.

Pero el objetivo es que el PP de Madrid siga en el poder. "Es la lista más votada y tiene derecho a gobernar siempre y cuando propongan un candidato limpio". Es la versión oficial de Ciudadanos, pero la real es que mientras los populares sigan en el Ejecutivo autonómico su marca electoral van a seguir quemándose poco a poco, engordando por contra las aspiraciones de Ciudadanos, que se nutre en parte del electorado desencantado del PP. ¿Por qué? Porque desde Ciudadanos saben que los escándalos van a seguir salpicando a los populares, independientemente del candidato que elijan para sustituir a Cifuentes.

Al menos tres diputados autonómicos del PP pueden acabar implicados en asuntos judiciales antes de que acabe la legislatura. Más escándalos. Sin olvidar las novedades judiciales que vayan deparando los casos Púnica y Lezo. Hay otro problema añadido. Ni la Fiscalía Anticorrupción ni el juez instructor del caso Púnica se han pronunciado aún sobre si Cifuentes va a tener finalmente algún tipo de responsabilidad penal en la investigación del ya famoso contrato de la cafetería de la Asamblea, después de que la Guardia Civil la acusara de los delitos de prevaricación y cohecho. Esta pequeña pieza del caso aún no está terminada y en breve se tomarán decisiones al respecto. Más escándalos en el horizonte.

Si Cifuentes no deja su escaño en la Asamblea de Madrid, todos los jueves el Pleno del Parlamento madrileño va a ser un suplicio mediático para ella

La situación interna del PP tampoco ayuda. De momento Cifuentes ha abandonado dócilmente la presidencia del partido en Madrid, tal y como quiere Génova. Habrá que ver si ahora decide o no dejar su escaño en la Asamblea de Madrid. Si no lo hace, todos los jueves el Pleno del Parlamento madrileño va a ser un suplicio mediático para los populares. De política se va a hablar poco. Por lo que hay que sumar el mensaje de desgobierno que la oposición en pleno va a lanzar continuamente a la opinión pública. Mientras, Ciudadanos solo tiene que seguir con su estrategia de "oposición útil, constructiva, intolerante a la corrupción", para ir recogiendo poco a poco más frutos de cara a los comicios mientras ven desde la barrera como el PP se desangra.

Cristina Cifuentes tras la rueda de prensa en la que anunció su dimisión como presidenta madrileña. (EFE)
Cristina Cifuentes tras la rueda de prensa en la que anunció su dimisión como presidenta madrileña. (EFE)

Las encuestas internas que maneja Ciudadanos señalan que el 98% de los madrileños conoce el caso Cifuentes. Y de ellos, el 68% cree que es algo "grave" y que estamos ante un "abuso de poder" o de "enchufismo". Eso fue antes de que se conociera el famoso vídeo que provocó su dimisión. Otro factor a tener en cuenta en el tablero político madrileño es el tirón que tenga el candidato elegido por Mariano Rajoy para intentar conservar la Comunidad de Madrid en las elecciones de 2019. Un candidato fuerte (tipo Soraya Sáenz de Santamaría) ayudaría a frenar sin duda el empuje imparable de Ciudadanos. También hay que contar con el papel que jugará el candidato socialista, Ángel Gabilondo, muy reforzado tras los acontecimientos de los últimos meses, y el trabajo que haga durante este año Íñigo Errejón, el candidato de Podemos.

Madrid

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
29 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios