tensión por si se repiten los disturbios

Manifestación en Lavapiés tras la muerte del mantero senegalés: "Sí, sí, lo mataron"

Hubo momentos de tensión cuando la manifestación llegó a la plaza de Lavapiés al grito de "ningún ser humano es ilegal" donde había desplegado un fuerte dispositivo policial

Foto: Concentración en la plaza de Nelson Mandela, en el barrio madrileño de Lavapiés, para protestar por la muerte del mantero senegalés Mame Mbaye. (EFE)
Concentración en la plaza de Nelson Mandela, en el barrio madrileño de Lavapiés, para protestar por la muerte del mantero senegalés Mame Mbaye. (EFE)

La plaza de Nelson Mandela, en pleno barrio madrileño de Lavapiés, se llenó en la tarde del viernes clamando por los derechos de los inmigrantes. "Ningún ser humano es ilegal" fue la consigna más repetida por cientos y cientos de ciudadanos. Desde ese epicentro partía la concentración de manteros y otra de vecinos, ambas comunicadas y autorizadas por la Delegación del Gobierno en Madrid, recorrieron desde las seis de la tarde el barrio en homenaje al mantero fallecido en la tarde del jueves a causa de un infarto. Mame Mbaye Ndiay, nacido en Senegal, falleció en la calle del Oso tras sufrir una parada cardiorrespiratoria, suceso que despertó la indignación de la comunidad senegalesa y de los vecinos de la zona. Durante la noche del jueves y la mañana del viernes se produjeron fuertes disturbios en el barrio que, entre otras cosas, provocaron grandes destrozos en el mobiliario urbano y cargas policiales.

La gente comenzó a concentrarse antes de las seis de la tarde al grito "policía asesina", "ningún ser humano es ilegal", "sí lo han matado" y la marcha transcurrió por la calle Mesón de Paredes y calle Sombrerete hasta desembocar en la plaza de Lavapiés, la más emblemática del barrio. Muchos ciudadanos senegaleses portaron carteles improvisados en cartones en los que exigían "medidas sociales y no policiales" recordando que "no son ciudadanos de segunda". Algunos de los concentrados insistieron a este diario en que el fallecimiento del mantero "no es un hecho aislado" y aseguraron llevar denunciando "abusos policiales al menos tres años". Durante la lectura de uno de los manifiestos, la comunidad senegalesa se reafirmó en la existencia "de racismo social e institucional" y exigió medidas concretas por parte de las administraciones para terminar con la discriminación y con los riegos que afrontar por ser considerados personas ilegales.​

Precisamente en la concentración estuvieron algunos diputados de Unidos Podemos como la portavoz adjunta en el Congreso, Ione Belarra, y los parlamentarios Noelia Vera y Segundo González. La portavoz aprovechó para reconocer "la preocupación" de su grupo "por la criminalización y la situación irregular de estas personas, situación que les impide trabajar en condiciones de legalidad". Belarra afirmó que "a partir de este viernes" su grupo parlamentario "redoblará los esfuerzos para poner en marcha iniciativas que permitan despenalizar la venta ambulante y que estas personas puedan desarrollar sus vidas con la garantía de los derechos humanos".

Manifestación en Lavapiés tras la muerte del mantero senegalés: "Sí, sí, lo mataron"

El eurodiputado Miguel Urbán también quiso acercarse a la zona y valoró positivamente el movimiento vecinal: "Hemos visto un Lavapiés que ha salido a la calle a decir no a las redadas racistas, no a Ley de Extranjería, no a vivir en la clandestinidad". También se encontraban en la plaza Nelson Mandela el concejal del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato. Precisamente este jueves otra de las ediles, Rommy Arce, comparó lo sucedido con Mame Mbaye con la muerte de Lucrecia Pérez, el primer crimen considerado racista en España.

Mientras la convocatoria de los senegaleses avanzaba hacia la plaza de Lavapiés, donde estaba convocada otra concentración por parte de la plataforma de vecinos del barrio con el objetivo, según han expuesto en redes sociales, para "defenderse de las agresiones sufridas ayer por los antisistema, poniendo en peligro la integridad física de los vecinos del barrio", el dispositivo policial comenzaba a desplegarse por la zona. Hasta ocho furgones de los agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional estuvieron situados en la calle Olivar, muy cerca de la plaza. En total cuatro o cinco grupos de UIP llegaron al barrio, entre 160 y 200 efectivos.

Hubo momentos de tensión cuando la manifestación llegó a la plaza. "Hijos de puta" y "policía asesina" se llegaron a escuchar decenas de veces por parte de los manifestantes, mientras otros muchos vecinos agradecían su labor de protección en el barrio. Cuando la concentración dio medio vuelta hacia la plaza de Nelson Mandela, donde había comenzado, el dispositivo comenzó a dispersarse por distintas calles. El objetivo: velar que no se repitieran los incidentes de la mañana del viernes.


La mayor parte de los manifestantes clamó contra lo que consideran una "muerte violenta" y cargaron contra la Ley de Extranjería, a la que definieron como una normativa "que mata". Entre los lemas más destacados volvieron a repetir "ningún ser humano es ilegal", "la Ley de Extranjería mata a gente cada día", "sí, sí lo mataron", y "no, no, CIEs no". Incluso apelaron a consignas del pasado 8 de marzo, cuando en el Día de la Mujer Trabajadora algunos de los gritos se convirtieron en célebres frases ("Madrid será la tumba del machismo") convertida este viernes en "Madrid será la tumba del racismo".

Madrid

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