"las mentiras de granados le han hecho daño"

La mala racha de Cifuentes: errores al votar, el auge de Cs... y las envidias internas

Algunos en el PP aseguran que la presidenta regional no pasa por su mejor momento; otros, que está mejor que nunca. Este martes evidenció un error de principiante al equivocarse al votar su ley

Foto: Cristina Cifuentes.
Cristina Cifuentes.

Algunos en el PP dicen que no vive su mejor momento. Un estado de ánimo que se evidenció este jueves en la Asamblea de Madrid con un error garrafal, de principiante, impropio de Cristina Cifuentes. Un fallo al votar que tumbó su proyecto de ley universitaria. "Se ha despistado. Creía que había votado y no lo ha hecho", explican fuentes de su gabinete. ¿Consecuencias? De momento, se ha aprobado la enmienda a la totalidad con texto alternativo presentada por Podemos. Otros, en cambio, aseguran que está mejor que nunca. Con más fuerza. "Es imposible no seguir viendo a la presidenta con una sonrisa en la cara", asegura un dirigente popular.

La verdad es que Cifuentes pasa una mala racha. Este jueves, antes de votar, se desayunó con nuevas noticias sobre el caso Púnica, ese que revolotea sobre su cabeza a la espera de que la Fiscalía Anticorrupción y el juez instructor decidan si hay pruebas suficientes o no para achacarle responsabilidad penal en el famoso contrato de la cafetería, adjudicado por una mesa de la que formaba parte. "Cristina ahora ha contestado que estaba en Fundescam porque estaba en el comité de dirección del PP. Lo que es una trola. Eso sí que es mentira", le decía Esperanza Aguirre a Ignacio González el 8 de marzo de 2017 en una conversación que estaba siendo grabada por la Guardia Civil y en la que ambos hablaban con sorna del contrato que se llevó Arturo Fernández, donante del PP.

Otra vez Cifuentes en boca de los exdirigentes populares. Las acusaciones de Francisco Granados el mes pasado en sede judicial, insinuando presuntos romances pasados de la presidenta regional y su supuesto papel clave en "campañas electorales de refuerzo" (sinónimo elegante de caja B), han molestado, y bastante, a Cristina Cifuentes, que inmediatamente presentó una querella por injurias y calumnias, querella que ha ampliado y de la que prepara un tercer escrito. Los más cercanos a la presidenta señalan que si algo le ha perturbado "son las mentiras" de Granados. "Va a ir a muerte con este tema".

Lo malo es que el daño ya está hecho. El próximo martes, Cifuentes tendrá que desfilar por el Congreso de los Diputados en la comisión que investiga la financiación del PP. Más leña al fuego. No serán sus únicas comparecencias en sede parlamentaria. "El tripartito de la oposición", como califican los populares a Podemos, PSOE y Ciudadanos en la Asamblea madrileña, quiere que la presidenta regional acuda de nuevo a dar explicaciones en próximas sesiones de la comisión autonómica de investigación para hablar del desfalco del Canal de Isabel II, el caso Lezo. Su primera cita en esa comisión, en junio de 2017, supuso un punto de inflexión en su relación con Ciudadanos, que desde entonces se ha deteriorado a pasos agigantados.

Los diputados de Podemos, aplaudiendo ayer el error en la votación de la presidenta Cifuentes. (EFE)
Los diputados de Podemos, aplaudiendo ayer el error en la votación de la presidenta Cifuentes. (EFE)

En este punto aparecen lo que algunos bautizan ya como las primeras "fisuras internas", que no son otra cosa (de momento) que comentarios de algunos miembros del partido (no solo en Madrid sino también a nivel nacional) que aseguran que a lo mejor Cifuentes ya no es la mejor candidata para repetir en las elecciones autonómicas de 2019. No hay que olvidar que las novedades que se vayan produciendo en las instrucciones judiciales de los casos Púnica y Lezo van a seguir erosionando poco a poco al PP de Madrid en un año muy importante, año preelectoral. Sobre todo si se producen nuevas imputaciones. "La de Cifuentes por el tema de la cafetería ya sería todo un torpedo en la línea de flotación del partido, que acabaría por hundir al PP de Madrid", explica otra fuente popular.

De todas formas, las primeras voces críticas contra Cifuentes no suponen ni mucho menos una opinión mayoritaria ni extendida dentro del PP de Madrid. La presidenta regional sigue siendo el principal activo de los populares y son muchos los que creen que es la mejor y la única candidata. Aun así, no hay que obviar tampoco el auge de Ciudadanos, algo que está poniendo nerviosos a algunos dirigentes populares. Las encuestas publicadas a nivel nacional sitúan al partido de Albert Rivera como la primera formación en intención de voto. Aunque no hay encuestas a nivel autonómico (el PP de Madrid asegura que no maneja estudios internos; Ciudadanos sí), todos son conscientes de que el partido naranja va a quitar votos a Cifuentes en los próximos comicios autonómicos. Y eso que queda más de un año para ver todavía nuevas tendencias electorales.

Cristina Cifuentes, presentando el proyecto para el nuevo Hospital La Paz. (D. Sinova)
Cristina Cifuentes, presentando el proyecto para el nuevo Hospital La Paz. (D. Sinova)

Con este panorama, no es de extrañar que Cifuentes esté moviendo ficha, realizando en las últimas semanas importantes anuncios políticos que tengan calado en la opinión pública. El primero de ellos, un ambicioso proyecto para construir un nuevo Hospital La Paz, dotado con 359 millones de euros y que llevará 10 años. La oposición no tardó en calificarlo de "humo" y "marketing' político". El segundo, una importante bajada de impuestos, que incluye el tramo autonómico del IRPF, y que según la Comunidad de Madrid beneficiará a tres millones de contribuyentes madrileños. Cifuentes quiere cambiar su mala racha. Y pronto.

Un botón no apretado y un consejo urgente para enmendar el error

La Asamblea de Madrid votaba este martes si se admitía a trámite o no la enmienda a la totalidad presentada por Podemos (con texto alternativo) al proyecto de Ley del Espacio Madrileño de Educación Superior (Lemes) que ha  diseñado el Gobierno de Cifuentes, una ley universitaria para la región. Con la baja de paternidad del líder de Ciudadanos, Ignacio Aguado, el equilibrio en la Cámara madrileña es total. La dupla Ciudadanos y PP suma 64 votos, los mismos que la dupla PSOE y Podemos.  

El pronóstico era que la enmienda se votaría tres veces con tres empates y que por tanto decaería. Pero en la segunda votación Cifuentes no ha votado, por lo que la enmienda de Podemos ha recibido 64 votos por 63 en contra. Los diputados tienen que apretar dos botones para votar. El primero, para señalar que están presentes en el hemiciclo, y el segundo, con el sentido de su voto. Cifuentes apretó el primero pero se olvidó del segundo

El Gobierno regional enseguida ha encontrado una solución para enmendar su error. El Consejo de Gobierno se ha reunido de urgencia por la tarde para aprobar que retira de la Asamblea su proyecto de ley. "No vamos a consentir que una iniciativa del PP se convierta en una de Podemos", ha indicado el portavoz, Ángel Garrido. El Ejecutivo sostiene que se ha tomado la decisión "conforme a la facultad que le otorga el Reglamento de la Asamblea en su artículo 153". Ese punto lo habilita a retirar un proyecto de ley "en cualquier momento, siempre que no se haya producido acuerdo final sobre el mismo".

La jurisprudencia parlamentaria española hace que la retirada de un proyecto de ley del Gobierno anule toda la tramitación hasta el momento, lo que afecta también a la enmienda de la totalidad de Podemos. "Se ha aprobado de forma torticera, aprovechando que una persona está de baja por paternidad y la equivocación al votar", señaló Garrido.

Madrid

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