en cinco años se han abatido 21.200 ejemplares

Una "plaga" de 40.000 jabalíes invade Madrid, la mitad de ellos con tuberculosis

La comunidad prefiere el sacrificio para controlar la población, no el traslado. Hay problemas en Torrelodones, Las Rozas, Galapagar, Hoyo, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Aranjuez...

Foto: Jabalíes, en una calle de Torrelodones.
Jabalíes, en una calle de Torrelodones.

Los jabalíes empiezan a ser un serio problema en algunos municipios de la Comunidad de Madrid. Torrelodones, Las Rozas, Galapagar, Hoyo de Manzanares, Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Colmenar Viejo, Aranjuez... Aunque no hay un censo oficial, todas las estimaciones hablan ya de una población que varía entre los 35.000 y los 40.000 ejemplares. Y creciendo. Las piaras se acercan cada vez más a los cascos urbanos en localidades próximas a montes e importantes zonas forestales, y muchos ayuntamientos no saben cómo actuar. El Gobierno regional no dispone de un centro de sacrificio ni de cuarentena para la especie, por lo que pide a los consistorios que "se hagan cargo de su destino final".

"El control de los jabalíes es análogo a cualquier otro control de animales asimilable a plaga que pueda realizar el ayuntamiento (cucarachas, ratas, palomas y otros). Ninguno de ellos, incluido el jabalí, puede ser tratado como un animal de compañía, ni doméstico siquiera". Así reza una respuesta que el Ejecutivo autonómico acaba de enviar al Gobierno local de Torrelodones (23.000 habitantes), que planteó varias preguntas a la Consejería de Medio Ambiente debido a que "se ha generalizado la presencia de jabalíes en los espacios públicos de la localidad y en otros municipios de Madrid".

"Esto es un problema colegiado, de ayuntamientos y Comunidad de Madrid", señala Ángel Guirao, concejal de Torrelodones. "Estos animales se mueven muchos kilómetros en un día, y el problema es compartido". Para el Gobierno regional, en cambio, los jabalíes son competencia del municipio cuando están en el casco urbano. Aunque la consejería establece planes de control si los ejemplares están enfermos y suponen un peligro para las personas, y otorga miles de permisos de caza cada temporada en función de la evolución de la población.

Por ejemplo, de las 3.457 capturas autorizadas por el Gobierno regional en la temporada 2011-2012 (va de octubre a febrero) se ha pasado a las 5.277 en la temporada 2015-2016. Sumando las últimas cinco temporadas, se han abatido 21.261 jabalíes. A esta cantidad hay que sumar los 2.400 ejemplares que Patrimonio Nacional ha autorizado capturar este año y el próximo en el monte de El Pardo, un ecosistema con un gran aumento de la población.

Jabalíes hurgando en contenedores de la basura en Torrelodones.
Jabalíes hurgando en contenedores de la basura en Torrelodones.

Javier Sintes forma parte del Servicio de Controladores con Arco de Especies Silvestres (SCAES) de la Federación Madrileña de Caza, un grupo formado por 55 especialistas que colabora con el Gobierno regional en el control de jabalíes, ya sea por razones de seguridad, sanitarias o medioambientales. Sintes constata el aumento de la población. "En la región, estos animales no tienen depredadores y son omnívoros, por lo que se alimentan más fácilmente. Una hembra de dos años puede tener dos proles de rayones, unas 10 crías, en un solo año. Además, están perdiendo el miedo al contacto con el hombre".

La comunidad deja pocas opciones a los ayuntamientos que no sean el sacrificio. El movimiento de animales silvestres está regulado por ley. Solo se podrán trasladar "si los controles sanitarios dan resultado negativo, siendo en el caso de los jabalíes pruebas de diagnóstico de tuberculosis, peste porcina clásica, peste porcina africana, enfermedad vesicular porcina y enfermedad de Aujeszky". El problema es que la tuberculosis tiene mucha prevalencia entre los jabalíes. Se calcula que más del 50% son portadores de esta enfermedad, lo que puede hacer estragos en la ganadería vacuna de la región.

"Dada la prevalencia de la enfermedad y teniendo en cuenta que pueden existir falsos negativos, solamente podrían trasladarse a cercados controlados, con vallados seguros para jabalíes, en lugares donde posteriormente se cazaran, y siempre y cuando no estuvieran en una zona de influencia de otras explotaciones ganaderas. Aun así, habría que estudiar el caso, y esta práctica no sería en absoluto recomendable". Solo quedaría su captura y el "envío a matadero para consumo humano tras la autorización de la autoridad de salud pública. Esta práctica podría complementarse con la donación de carnes que sean aptas para el consumo humano a ONG", explica la consejería.

Desde Torrelodones (gobernado por un partido independiente), señalan que la captura de estos animales tiene un coste económico muy alto para los pequeños municipios. La sequía ha hecho que este verano muchos jabalíes se acerquen a los casos urbanos en busca de agua. En septiembre empezó la caída de la bellota, por lo que ahora se ven menos. "En Las Rozas, una familia entera se instaló en un parque dentro del municipio. Hubo que capturarlos y sacrificarlos, y recibimos muchas críticas", explica el edil Ángel Guirau. "Por eso hemos pedido a la comunidad que nos oriente". Torrelodones ha creado una comisión de trabajo para afrontar el problema

Porque el crecimiento de la población supone un riesgo para vecinos y conductores. En Torrelodones, los jabalíes han provocado dos graves accidentes de tráfico. Según datos de la comunidad, el 57% de los accidentes provocados por animales en las carreteras de Madrid tiene como protagonistas a los suidos. Torrelodones ha creado un decálogo de actuaciones, además de instalar señales específicas para avisar a los conductores. Entre ellas, no alimentarlos ni abandonar bolsas fuera de los contenedores, basureros y otros puntos de recogida de residuos.

Las Rozas, un municipio con muchas encinas, tiene una población estimada de 600 ejemplares. "Debido a la normativa actual, los animales capturados deben ser sacrificados y no reintroducidos para evitar la propagación de enfermedades. Esta circunstancia ha hecho disminuir el número de capturas en nuestro municipio para ser respetuosos con la especie y sacrificar solo los estrictamente necesarios, lo que supone un aumento de la población", señala un portavoz municipal. Las Rozas (95.000 habitantes) ha puesto en marcha un programa de actuaciones para minimizar los riesgos físicos y sanitarios para las personas.

Un jabalí y su cría, en el monte de El Pardo.
Un jabalí y su cría, en el monte de El Pardo.

La más importante, "un vallado perimetral cinegético en la zonas con más afluencia de jabalíes, que ya protege cerca del 50% del perímetro del municipio susceptible de ser usado por los animales para su acceso a zonas urbanas". El ayuntamiento (del PP) va a instalar tres kilómetros más de vallas especiales, con una inversión de 175.000 euros, para proteger así dos tercios del municipio. También ha instalado comederos y bebederos en zonas alejadas de la población para que los jabalíes no se acerquen al casco urbano y tiene en marcha un plan de control sanitario con 18 jaulas trampa en las zonas más masificadas para capturar ejemplares.

Madrid

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