supervisadas durante 2016

La contaminación acústica se dispara en Madrid por las motos: el 35% no pasa el test

Las inspecciones realizadas por el Centro Municipal de Acústica del Ayuntamiento de Madrid reflejan que en casi un tercio de las pruebas se superan los valores máximos permitidos

Foto: Un vehículo eléctrico de alquiler y una motocicleta circulan por la plaza Cibeles coincidiendo con una jornada de restricciones al tráfico por contaminación ambiental. (EFE)
Un vehículo eléctrico de alquiler y una motocicleta circulan por la plaza Cibeles coincidiendo con una jornada de restricciones al tráfico por contaminación ambiental. (EFE)

La contaminación acústica producida por el tráfico en la ciudad de Madrid se ha disparado durante el último año, especialmente debido a las motocicletas y a los autobuses y camiones. Los datos de las inspecciones realizadas por el Centro Municipal de Acústica del Ayuntamiento de Madrid reflejan que en casi en un tercio de las pruebas se superan los valores máximos permitidos. Una diferencia sustancial con 2015, cuando solo el 8,67% de las inspecciones detectaron índices que superaran los objetivos de calidad acústica, y con 2014, en el que se redujeron al 2,6%. Incluso en comparación con 2008, el peor año de la serie histórica de la última década, cuando el número de positivos en las inspecciones fue del 11%. Una diferencia que se debe al hecho de que este año el centro municipal de acústica ha reducido las inspecciones a los turismos, los menos problemáticos.

La lucha contra el exceso del ruido ambiental en la ciudad que ha emprendido el Ayuntamiento de Madrid a través de medidas como la declaración de nuevas zonas especialmente protegidas del ruido, el fomento de vehículos eléctricos o la renovación de parte de la flota de autobuses tiene entre sus retos la pacificación del tráfico rodado. La renovación de los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes camina en esta línea, al igual que el servicio de 'carsharing', aunque las motocicletas siguen siendo uno de los puntos débiles. De las 396 pruebas que se les realizaron el pasado año 137 dieron positivo, lo que supone un 34,5% del total.

La mayoría de las pruebas realizadas se centraron en este tipo de vehículos, que finalmente han quedado excluidos de la prohibición de circular por las áreas de prioridad residencial (APR). El primer borrador manejado por el actual equipo de Gobierno municipal sí excluía su circulación sin contar con la autorización de residente en estas áreas restringidas, pero finalmente se introdujo una modificación, ante las presiones de la oposición, para que pudiesen hacerlo libremente en horario diurno, de 07.00 a 22.00 horas. Con todo, se planea regular más su circulación cuando se implante la APR única en el centro de la ciudad, prevista para el próximo año, si bien las zonas clasificadas como conflictivas se corresponden con grandes avenidas o nudos viales.

De los 243 autobuses y camiones inspeccionados 59 superaron los valores de calidad acústica

Si los test fallidos sobre contaminación acústica, atendiendo a los valores señalados en el plan de acción aprobado en 2010 según lo marcado en las características de homologación de cada uno de los vehículos, presentan su mayor porcentaje en las motocicletas, el número de autobuses y camiones que no superaron la prueba también fue elevado: 59 de 243. De las 18 pruebas realizadas a maquinaria de obras y vehículos de recogida de residuos, cuatro de ellas superaron los valores establecidos, y en el caso de los turismos solo uno de 19.

Zonas de Protección Especial Acústica

El área de Medio Ambiente, que dirige la concejala Inés Sabanés, aprobó a finales del pasado mes de junio la declaración del barrio de Gaztambide, en el distrito de Chamartín, como Zona de Protección Especial Acústica (ZPAE), con medidas destinadas a reducir los niveles sonoros producidos por el tráfico rodado y el ocio nocturno. El barrio se suma así a la ampliación de la ZPAE de Aurrerá, junto las ya existentes en Centro y Azca-Avenida de Brasil en el distrito de Tetuán, esta última declarada en 2015.

David Brunat David Brunat

Las once terminales instaladas durante el pasado año en este barrio mostraron que se superaban los objetivos de calidad acústica durante el periodo nocturno de los días con actividad de ocio. Como consecuencia, en las zonas delimitadas como zonas de contaminación acústica alta se reducirá ya durante este verano en una hora el horario máximo de funcionamiento de discotecas, bares especiales y asimilables, además de que no se admitirá la nueva implantación, ampliación o modificación de actividades recreativas y se procederá de oficio a la caducidad de las licencias.

En las de contaminación moderada la reducción horaria será de media hora y en las de baja se permite el establecimiento de actividades de ocio mediante un régimen de distancias. En las tres zonas y de forma gradual, según la gravedad del problema, se adelantará el cierre de las terrazas y quioscos de hostelería y restauración.

Madrid

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