también 233.000 euros en siete coches oficiales

La Asamblea de Madrid gastará 2,4 millones para que el café no cortocircuite la votación

Licita un contrato para renovar el sistema de comunicaciones y votaciones, que lleva desde 1998 solo con reformas puntuales. Ahora se recurre a técnicos alemanes cuando hay averías

Foto: La Asamblea de Madrid. (EFE)
La Asamblea de Madrid. (EFE)

Es el contrato más importante de esta legislatura. La Asamblea de Madrid ha licitado una nueva adjudicación para renovar de arriba abajo los sistemas de comunicación y votación en toda la Cámara madrileña, una inversión prevista de 2,48 millones de euros que intentará poner al Parlamento madrileño en el siglo XXI, ya que desde 1998 los sistemas audiovisuales han sido objeto, únicamente, de algunas mejoras puntuales. El objetivo, por ejemplo, es que sus señorías no tengan que votar a mano alzada si alguno de ellos derrama, por descuido, el café o el agua sobre el sistema de votación de su escaño, algo que pocas veces ha ocurrido pero que se ha dado. De hecho, se recomienda desde hace años a los diputados no entrar con bebidas dentro del Salón de Plenos.

No es la única inversión que va a hacer la Asamblea. La Mesa de Contratación también quiere renovar el alquiler de los siete coches oficiales disponibles en la Cámara, un gasto que supondrá otros 233.000 euros en los próximos cuatro años. El contrato finaliza el 24 de octubre y el grupo parlamentario de Podemos se ha opuesto, ya que lo cree un "gasto innecesario". Su función es la de desplazamiento de la presidenta de la Cámara, Paloma Adrados, y de los miembros de la Mesa de la Cámara (su órgano de gobierno). Además, realizan labores de paquetería y correspondencia. Podemos se opone, quiere que solo haya uno y que se reubique a los conductores en otras labores dentro del Parlamento. La Cámara madrileña llegó a tener 22 vehículos oficiales hace unos años.

Lo que sí ha tenido consenso entre los cuatro grupos es la renovación de los sistemas de comunicación y votación, que algunos califican de muy obsoletos. Bajo el rimbombante nombre de "solución llave en mano para el diseño, suministro, instalación, integración e implementación y puesta en funcionamiento de los sistemas de sonido, vídeo, producción y distribución de audio y vídeo, conferencias, votaciones y difusión, almacenamiento, comunicaciones de señal y conexiones y otros del salón de plenos, anejos y otros espacios de la Asamblea", la Cámara madrileña quiere renovar de arriba abajo todos estos sistemas y ha licitado el contrato por 2,48 millones de euros, IVA excluido. Es el precio de partida. La oferta económica es lo que más se valorará entre las empresas que se presenten.

Técnicos desde Alemania

La Asamblea argumenta los cambios. El Parlamento madrileño tiene un Control Central Audiovisual (CCA), desde el que se gestionan todas las retransmisiones de las sesiones plenarias y de las comisiones. "Este se ha quedado obsoleto, corto, ya que antaño fue diseñado para una única realización, y hoy se solicitan habitualmente hasta tres emisiones simultáneas, lo que satura las señales". De igual manera, "el sistema de conferencias viene presentando problemas continuados por causa de la obsolescencia de las instalaciones y equipos. Algunos de los equipos ya han sobrepasado su periodo de vida útil; en otros casos, resulta difícil la reposición o sustitución de piezas". Además, la Asamblea debe acudir a técnicos que están en Alemania (los de Winmic, fabricante del 'software') cada vez que hay una avería compleja. 

Cristina Cifuentes, durante su intervención en el último debate del estado de la región. (EFE)
Cristina Cifuentes, durante su intervención en el último debate del estado de la región. (EFE)

En cuanto a la megafonía, "la estructura del Salón de Plenos y los materiales empleados en el mismo han favorecido poco la inteligibilidad de las intervenciones durante la celebración de los debates, deliberaciones y actos". La Asamblea también quiere cambiar por completo el sistema de votaciones, el que utilizan cada jueves que hay pleno los 129 diputados. "Los paneles de votación son antiguos, sus averías vienen siendo también frecuentes: ilegibilidad de la información por desconfiguraciones, desajustes de tiempos, problemas con las placas...". Hay que cambiar porque la empresa fabricante (actualmente Sinópticos Aragón) "ha dado formalmente por agotada su vida útil".

La conclusión es clara. "El sistema ha quedado tecnológicamente obsoleto". Desde la Asamblea explican que el diseño y disposición del sistema de votaciones "favorece la penetración de líquidos en las unidades, en caso de vertido accidental de agua, incidencia que se repite una sesión tras otra, forzando la celebración de votaciones a mano alzada de las que no queda reflejo documental". Además, el sistema "no está blindado contra las perturbadoras interferencias producidas por los teléfonos móviles", y por último, "el sistema, por la topología de conferencias, provoca que en caso de avería en un escaño esta pueda repercutir en los inmediatos o en toda la línea de escaños". Los relojes de control de la Presidencia también se encuentran en mal estado.

El diseño del sistema de votaciones favorece la penetración de líquidos en las unidades, en caso de vertido accidental, forzando la votación a mano alzada

El sistema de vídeo también requiere de una importante revisión. La Asamblea de Madrid es uno de los pocos parlamentos autonómicos que sigue conservando el sistema analógico y en formato 4:3. Cada vez que se estropea, sus equipos deben ser reparados en EEUU. También hacen falta más cámaras. Ahora hay seis en el Salón de Plenos y hacen falta ocho. El objetivo, "eludir saltos de cámaras, presentar un adecuado lenguaje audiovisual, evitar planos escorados y, finalmente, cubrir ciertos planos frontales que quedan desasistidos". También habrá más cámaras en las diversas salas de comisiones. Se pasará de tres a cuatro en la sala José Prat; de una a cuatro en la sala Dos de Mayo, y de una a tres en las salas Caserón de San Bernardo y Castillo de Manzanares El Real.

El contrato tiene que estar adjudicado para el próximo verano, y todos los nuevos equipos deberán ser instalados en una plazo de 69 días. La Asamblea quiere garantizar sin interrupciones su actividad parlamentaria. Habrá que colocar todo el nuevo sistema en la última semana de junio, julio, agosto y las dos primeras semanas de septiembre de 2017, para llegar justo a tiempo al debate del estado de la región del próximo año. Luego, el mantenimiento será de un año.

La Asamblea también quiere modernizar su página web, muy obsoleta. También ha licitado un contrato por valor de un millón de euros. 

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