el hospital ha sacado la plaza a concurso

"Forzaron mi dimisión, quitándonos cosas tan básicas como el ecógrafo de urgencias"

Esther Mora ha sido durante ocho años jefa de urgencias del hospital de El Escorial. Acaba de ser cesada, según ella, por quejarse de la reducción de camas y apoyar a sus compañeros

Foto: La doctora Esther Mora.
La doctora Esther Mora.

Esther Mora Bastante ha sido durante ocho años jefa de la sección de urgencias del hospital de El Escorial, un centro de 90 camas que presta atención sanitaria a 108.000 residentes de localidades de la sierra oeste madrileña. El pasado 15 de septiembre el gerente Francisco Javier Elviro Peña la llamó a su despacho y la cesó verbalmente de sus funciones. Pocos meses antes, el 27 de abril, la dirección la felicitaba por 'mail' por "los buenos resultados obtenidos en el cierre de 2015". Su departamento cumplió los indicadores asistenciales, los parámetros de docencia e investigación, la comunicación interna y el fomento del liderazgo. Todos los médicos del servicio de urgencias del hospital han firmado una carta de apoyo a favor de su compañera. "También tengo el apoyo de las enfermeras del centro y de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias", señala Esther Mora.

"A nivel asistencial y por causas objetivas no hay motivos para mi cese. He cumplido el 100% de mis objetivos, todos. En el primer semestre de 2016 también están cumplidos. No hay razones que justifiquen mi cese. No lo entiendo más allá de las razones personales, que es lo que me dijeron, que me cesaban por malas relaciones con la dirección, me lo dijo el gerente en persona. Un cese verbal, no por escrito". El sindicato MATS, que promovió la 'marea blanca' contra las privatizaciones, cree que este cese esconde desestabilizar el hospital para darle más peso a otros de gestión privada. "La doctora Mora Bastante lleva 15 años en el hospital. Cuando llegó al servicio de urgencias la situación era caótica, con un servicio completamente desordenado y desprestigiado, una rotación altísima de adjuntos, un nivel de satisfacción muy bajo y malos números asistenciales. Todo eso lo cambió", explican desde MATS.

Fachada principal del hospital de El Escorial.
Fachada principal del hospital de El Escorial.

Un portavoz del hospital niega la mayor y explica que el puesto de Mora, aunque llevaba ocho años ocupándolo, era provisional. "Se ha producido un relevo, pero en absoluto por enfrentamientos con la dirección. Se inició una inspección porque había dudas sobre su gestión y se detectó un mal servicio. La dirección dio entonces un tiempo para mejorar ciertos aspectos, pero esto no se produjo y se perdió la confianza. El hospital ha sustituido a la doctora por otro jefe de servicio y ha sacado a concurso la plaza, a la que Mora estudia presentarse.

PREGUNTA: ¿Por qué la han destituido?

RESPUESTA: Yo creo que se han ido sumando cosas. Ha habido quejas este verano que creo que han influido en una destitución sin previo aviso. El resumen es por las malas relaciones personales que había con la dirección.

P: ¿Esas quejas provocaron las malas relaciones?

R: Sí. Me he enfrentado con ellos. Hasta mi cese mi equipo lo formábamos diez adjuntos y dos contratos de guardia, que atendíamos una media de 120 urgencias diarias. Este verano hemos trabajado en malas condiciones porque al pico asistencial se ha sumado que no se han cubierto las bajas del personal. En verano tenemos el problema de que la población asistencial crece porque mucha gente viene a veranear a la sierra. Nos ponemos en picos de enero y diciembre, en época de gripe. Y el hospital cierra en verano 20 de las 90 camas. Cerrar camas significa que los pacientes están hospitalizados en urgencias y eso provoca una sobrecarga de trabajo en el servicio. Son pacientes que deberían estar hospitalizados y no lo están. Han estado varios días en urgencias pendientes de cama porque sufren patologías que necesitan un ingreso y no se ha podido por el cierre de camas.

P: También ha habido problemas laborales.

R: Sí. He defendido una serie de derechos del servicio a raíz de unas queja que hubo de un médico adjunto sobre unas jornadas de libranza que teníamos pactadas con la dirección. Como no me plegué al chantaje del gerente, comenzaron los problemas. Porque no ha habido razones asistenciales para mi cese.

"Como no me plegué al chantaje del gerente, comenzaron los problemas. Porque no ha habido razones asistenciales para mi cese"

P: La dirección habla de que se ha hecho una inspección sobre su trabajo.

R: A raíz del conflicto con el médico adjunto, fue él quien pidió una auditoría a la Comunidad de Madrid. El gerente ha reconocido públicamente que la auditoría está hecha al propio gerente y que todo estaba correcto. Intentan utilizar esa auditoría hecha contra el gerente del hospital para culpabilizarme a mí. Pero no sabemos los resultados porque nunca nos han informado. El adjunto consideraba que un exceso de horas debía librarlas e incluso amenazó con ir a los tribunales.  

P: ¿Ha sufrido presiones antes de su cese?

R: Nosotros llevábamos un año y medio muy mal, sometidos a mucha presión por parte de la dirección. Mis adjuntos, la mayoría de ellos eventuales, han estado recibiendo muchas presiones por apoyarme, diciéndoles que van a caer más cabezas, no solo la mía. Además firmamos una carta de queja porque las direcciones de enfermería y médica decidieron cambiar una parte de la urgencia sin ningún tipo de consenso. En esa carta firmé como jefa mi sentencia de muerte, ya que la dirección considera que como jefa no tenía que haber firmado. A mí me han instado a dimitir, forzándome a la dimisión quitándonos cosas tan básicas como el ecógrafo para compartirlo con otro servicio. Tampoco hemos podido desarrollar este año el curso de resucitación pulmonar porque no nos cubrían los turnos. Todo ha culminado con mi cese.

La expresidenta regional, Esperanza Aguirre, visitando las ampliaciones del hospital en febrero de 2011.
La expresidenta regional, Esperanza Aguirre, visitando las ampliaciones del hospital en febrero de 2011.

P: ¿Cree entonces que todo es una venganza?

R: Así se me ha dicho claramente. Que yo era un cargo de confianza y no podía firmar una carta. Y era una carta bastante inofensiva sobre algunos aspectos del servicio. Tampoco he hecho guardias de jefe de hospital, ni yo ni mis adjuntos. Es un hostigamiento contra nosotros. Esas guardias la decide la dirección. Nos castigaron sin ponérnoslas cuando antes nos las ponían. Las guardias son una retribución extra que no hemos tenido.

P: Ha sido un verano complicado.

R: Nosotros en el verano no podemos disminuir plantilla porque tenemos más actividad. Además se ha dado la circunstancia de que nos han dado menos suplencias que otros años por motivos presupuestarios y que una persona del equipo se ha marchado. Ha sido un verano de mucho trabajo y nos deben a todos los días de asuntos propios y días libres de jornadas que hemos doblado. Nos deben más de 150 turnos. 

P: El sindicato MATS dice que su cese busca debilitar un hospital público, como el de El Escorial, y reforzar así a la competencia privada, al de Villalba.

R: Yo eso no lo puedo asegurar. No lo puedo saber. Tuvimos miedo cuando abrió el hospital de Villalba, porque la empresa que lo gestiona es muy potente y tiene muchos medios. Hemos luchado contra viento y marea para no perder muchos pacientes. Hemos trabajado como un equipo unido. A nivel de urgencias el hospital de Villalba nos ha hecho poco daño ya que nuestro equipo ha trabajado bien y hemos sabido fidelizar a nuestros pacientes. 

P: ¿Qué va a hacer ahora [Esther se recupera de una baja tras una caída]?

R: Soy médico adjunta, tengo mi plaza en propiedad, así que seguiré tratando pacientes. Lo suyo es que ahora la consejería convoque la plaza de la jefatura de urgencias, que se convoque un tribunal y que gane el mejor. Estudio presentarme. 

Madrid

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