Carmena contacta con el equipo que auditó la deuda griega para las cuentas madrileñas
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comité para anular la deuda del tercer mundo

Carmena contacta con el equipo que auditó la deuda griega para las cuentas madrileñas

Han auditado las cuentas griegas y las de Ecuador, y han revisado los libros de Barcelona... Son los auditores elegidos por Podemos y sus confluencias

Foto: La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (d). (EFE)
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena (d). (EFE)

Hace dos semanas, el equipo de la alcaldesa Manuela Carmena cerró la colaboración de economistas externos en la auditoría de la deuda madrileña. Tras unas negociaciones gestadas desde hace meses, el belga Eric Toussaint estará al frente de un equipo que durante el último año ha estado analizandoen Atenas la deuda de Grecia. Su último trabajo eraser asesorde Ahora Madrid. Toussaint y el equipo del CADTM, el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, trabajarán con economistas del Observatorio catalán de la Deuda en la Globalización y con profesores de la Complutense que ayudarán a los propios técnicos municipales, que ya auditan las cuentas madrileñas.

La montaña de deuda de la capital es mucho menor que la helena, cerca de 5.000 millones de euros a cierre de 2015. La auditoría “empezará pronto, en los próximos meses, y puede que el proceso lleve dos o tres años porque hay un trabajo muy grande”, explica Toussaint a El Confidencial.

En las próximas semanas, la capital anunciará todos los detalles de la auditoría abierta a la población, un paso más al analizar la gestión de los servicios públicos madrileños. Hasta ahora, el trabajo ha sido técnico, de los propios funcionarios madrileños, sobre el gasto y los costes realizados o futuros. El objetivo del ayuntamiento es que los ciudadanos se impliquen al detectar y señalar operaciones que afectan a los territorios o barrios donde viven. No solo se busca un estudio del impacto económico sino también el coste medioambiental, los beneficios sociales o de género.

La deuda de las grandes obras

Pero los proyectos de infraestructuras de anteriores gobiernos locales sí serán una de las prioridades de esta auditoría. Al menos para economistas como Toussaint, que vienende analizar contratos irregulares de Grecia en el sector militar o en los Juegos Olímpicos de Atenas, cuando se adquirió tecnología y se vendieron obras a un precio superior al del mercado.

Las obras de la M-30 serían el reflejo de unos sobrecostes que endeudaron a Madrid. De los 1.700 millones de euros iniciales en 2004 se pasó a 5.600 millones según el ayuntamiento. El equipo de Carmena no quiere señalar a anteriores dirigentes. Hoy, Madrid está abierta al Manzanares y por su orilla pasean miles de ciudadanos a pie o en bicicleta, yel oeste de la ciudad no está tan dividido por una autopista. Un ejemplo del impacto positivo que puede generar una obra costosísima.

La auditoría de deuda y del gasto público en Madrid durará años y clasificará la deuda en legítima o ilegítima, que sería la contraída en procesos financieros no transparentes, que contravienen los intereses públicos o mediante contratos irregulares. El ayuntamiento, según Toussaint, también está interesado en analizar los derivados financieros que salen de la deuda contraída durante los años de bonanza y en la actual crisis. Son productos de gran complejidad que se crean a partir de créditos pedidos y sirven para garantizar nuevos préstamos: una burbuja de deuda.

Los técnicos ya estudian todas las facturas

Hace siete meses, el 22 de julio, Ahora Madrid llegaba a un acuerdo en el pleno del ayuntamiento con PSOE y Ciudadanos para crear la Subdirección General de Auditoría de Deuda y Políticas Públicas. Desde principios de septiembre, técnicos municipales analizan los gastos del consistorio. Expedientes de la operación Púnica que han salido recientemente están relacionados con esta subdirección de auditoría. Sus técnicos abren desde septiembre todos los cajones del ayuntamiento, revisan facturas y comprueban documentos para ver el estado real de las cuentas.

Cuando se anunció la creación de esta subdirección, el propio delegado del Área de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, aclaró que se trataba de una fase inicial de un proceso largo porque la documentación era ingente. Y que habría colaboraciones puntuales de expertos que ahora se concretan.

A finales del año pasado, en noviembre, este equipo de economistas internacionales visitó también Barcelona acompañado deun fichaje estrella, la exmilitante de Syriza Zoe Konstantopoulou, que abandonó la presidencia del Parlamento griego después de que Alexis Tsipras aceptase el tercer rescate del país.

Gerardo Pisarello,el polémico primer teniente de alcalde de Ada Colau, estuvo al frente del equipo barcelonés. “Contactos”, como los define una persona que conoce las conversaciones, en los que “se expresó todo el interés que tiene la alcaldía de Barcelona por hacer transparentela gestión de las finanzas públicas”. Toussaint anuncia que no solo las dos principales ciudades españolas se embarcan en este camino. “Hay ciertos ayuntamientos que tienen la voluntad de constituir un frente para cuestionar la deuda y están interesados en nuestra experiencia” en Grecia. En Cádiz, donde gobierna tambien Podemos con Kichi,también se han producido estos contactos.

Grecia y Ecuador como modelos

Este grupo de economistas no liderarálas auditorías españolas como hizo en Grecia pero sí aportaráasu experiencia acumulada. Ecuador es otro ejemplo, aunque los resultados son muy diferentes al caso griego, porque el Gobierno de Rafael Correa apoyaba esos trabajos. Tsipras ignoró los resultados del comité auditor creado en su propio Parlamento.

El CADTM y otras organizaciones clasificaron la deuda ecuatoriana en tres tipos. La comercial o contraída con los bancos privados, la multilateral con organizaciones internacionales como el FMI y la bilateral con otros países, especialmente España y Brasil. Además, se analizaban los contratos con empresas. Correa usó las conclusiones de esta auditoría como arma negociadora con sus acreedores y aseguró que pagaría la deuda mientras no pusiese en riesgo las prioridades de la política económica y el desarrollo del país, y presionó a sus acreedores internacionales.

En 2009, Ecuador consiguió recomprar deuda por valor de 3.200 millones de dólares gastando solo 900 millones, gracias al ahorro de intereses y a los descuentos en el valor nominal, el inicial, de esos créditos. La deuda del país se redujo de 17.500 millones en 2008 a 13.700 millones en cuatro años, algo que no ha conseguido Grecia. La diferencia entre pactar con los acreedores o enviar a Varoufakis a pegarse en el Eurogrupo por una quita de deuda imposible. Madrid y el resto de ciudades que lanzarán sus auditorías parecen seguir el modelo ecuatoriano y no hablan de impagos unilaterales.

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