no acudió a una posible avalancha en 'la nuit'

La asesora del jefe de la Policía de Madrid escurre el bulto ante una alerta de avalancha

Un cabo asumió la responsabilidad de desalojar una discoteca de Madrid que sufría "riesgo de avalancha" ante la indecisión de su superior jerárquica, asesora del director, que evitó ir a la zona

Foto: Entrada a la discoteca. (Foto: Nuit Madrid)
Entrada a la discoteca. (Foto: Nuit Madrid)

La noche del pasado domingo al lunes se podía acariciar la tensión. En la mente de todos los policías municipales que se trasladaron hasta las inmediaciones de la discoteca La nuit estaba el horror experimentado por cientos de jóvenes en el Madrid Arena hace ya casi tres años. Sin embargo, ningún responsable policial ni político cogió el toro por los cuernos.

Los agentes contabilizaron 800 personas aglutinadas en el perímetro de acceso al local, otras 300 colapsaban las entradas, las salidas y las escaleras que acceden al piso inferior del complejo Azca, donde se localiza la discoteca. Además, otros dos centenares de jóvenes con el sello del establecimiento -lo que demostraban que habían salido a fumar y tenían la intención de volver a entrar- se agolpaban también en los accesos.

Dos docenas de funcionarios trataban de evitar amontonamientos y nerviosismos mientras requerían la presencia de la autoridad policial de mayor rango esa noche, la oficial de guardia Paloma Morales, asesora del director de la Policía Municipal, Andrés Serrano. Por dos veces, el jefe de turno del distrito de Fuencarral telefoneó a Morales con el fin de que esta se trasladara a la zona ante la gravedad de la situación y el riesgo de que la masificación pasara a mayores.

Los agentes contabilizaron 800 personas aglutinadas en el perímetro de acceso al local, otras 300 colapsaban las entradas, las salidas y las escaleras

Sin embargo, la oficial -cargo equivalente al de comisario en la Policía Nacional- rechazó la invitación vía telefónica, no a través de la emisora, por la que quedan grabados todos los mensajes. Morales ordenó que se hiciera cargo de la responsabilidad el cabo jefe de turno, como de hecho ocurrió.

Éste ordenó “como medida de seguridad extraordinaria” realizar una “evacuación controlada y ordenada” del local. La decisión solventó la situación, según explican todas las fuentes policiales consultadas, ya que dos horas después el cabo vuelve a llamar a la oficial de guardia para informarle de que solo quedaban 180 personas en el establecimiento -casi la mitad del aforo máximo permitido- y “la situación de inseguridad ciudadana quedó mitigada”.

Los agentes que estuvieron sobre el terreno también requirieron la presencia de la Unidades de Intervención de la Policía Nacional. Sin embargo, la respuesta de la Dirección General de la Policía también fue negativa, según consta en el informe realizado por el jefe de turno al que ha tenido acceso El Confidencial.

Agentes de la Policía Municipal de Madrid bloquean la salida de autobuses en la huelga general de 2010. (EFE)
Agentes de la Policía Municipal de Madrid bloquean la salida de autobuses en la huelga general de 2010. (EFE)

 

Interior también se quitó del medio

“Dado el volumen de gente que había en los alrededores, se dio aviso a la Emisora Central para que” ésta llamara a la Policía Nacional y espaciara los accesos a la discoteca, donde “no podían actuar” los agentes municipales. La Policía Nacional, sin embargo, respondió que no iba a acudir porque el lugar “estaba controlado por Policía Municipal y se trataba de un ámbito administrativo”.

Según el mencionado informe, “la situación de emergencia” hacía “imprescindible” ordenar el desalojo del establecimiento, una “medida extraordinaria” -como la calificó el propio jefe de turno- destinada a mantener la seguridad ciudadana.

Según explicó a los agentes el propio dueño de la discoteca, José Luis Sánchez, la congregación de tantos jóvenes la misma noche no se debió a ningún evento organizado, sino que todos ellos se reunieron con motivo de la finalización del periodo estival, ya que él no esperaba semejante afluencia.

Según explicó el dueño de la discoteca, él no esperaba semejante afluencia de jóvenes, la cual no se debió a ningún evento organizado por el establecimiento

Sánchez también confesó que fue él mismo quien ordenó avisar al 112 cuando detectó que existía “peligro de avalancha” y que la discoteca estaba “al borde del aforo completo”. “Existía una enorme cantidad de personas que intentaban acceder”, relato el propietario. Los policías comprobaron también que el local había vendido 237 entradas, un número inferior al aforo permitido.

Piden la cabeza de la asesora del director

La actitud de la cúpula del cuerpo ha sentado mal a sindicatos y agrupaciones profesionales. Desde la Asociación de Policía Municipal Unificada (APMU) quisieron ayer dar la “enhorabuena” a los agentes que se responsabilizaron de la actuación a pesar de no tener el rango más alto. “Su profesionalidad evitó una tragedia”, aseguran.

APMU criticó “duramente a la oficial de guardia que no se personó en el lugar de los hechos tras ser requerida por los intervinientes, ya que habían actuado patrullas de los cinco distritos de la zona”. Para la asociación, esto supone una “dejación de sus funciones” y el inspector jefe debería “abrir un expediente informativo” y “depurar responsabilidades”.

Desde APMU también tuvieron palabras para la Policía Nacional, que se puso de perfil. Los funcionarios municipales criticaron “la falta de colaboración del Cuerpo Nacional de Policía, ya que era un asunto que podía derivar en desorden público y aglomeración de masas en la vía pública”.

Madrid

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