No es fantasía: los dragones azules existen y han hecho saltar las alarmas en playas de Canarias por ser venenosos
La detección de ejemplares de Glaucus atlanticus en Lanzarote y Gran Canaria ha motivado cierres temporales del baño y advertencias oficiales por su capacidad de provocar reacciones graves en humanos
'Glaucus atlanticus', especie conocida como dragón azul (Foto: Wikimedia/Poyt448, Peter Woodard)
Los socorristas de la playa de Famara, en Lanzarote, localizaron el domingo varios ejemplares de dragón azul, un molusco marino tan llamativo como venenoso. La alerta obligó a izar la bandera roja y prohibir el baño de forma preventiva, aunque finalmente este martes se ha reabierto la playa tras confirmarse que no se han detectado más criaturas de esta especie desde entonces, según informaLa Voz de Lanzarote. La vigilancia sigue activa en toda la zona norte de la isla, mientras las autoridades recuerdan a los bañistas que no deben tocar nunca a esta especie.
Gran Canaria también ha registrado esta semana la presencia de este curioso animal, concretamente en la playa de Tasarte, en el municipio de La Aldea de San Nicolás. Aunque no se ha llegado a cerrar la zona al baño, el Ayuntamiento ha colocado carteles informativos y ha instado a la población a mantenerse alejada de cualquier ejemplar avistado, evitando cualquier tipo de contacto.
Se recomienda lavar la zona afectada con agua salada en caso de contacto (nunca agua dulce), y acudir al médico si aparecen síntomas intensos como dolor, hinchazón o reacciones alérgicas.
Qué es el dragón azul y por qué es peligroso
El Glaucus atlanticus, conocido como dragón azul, es un molusco de tipo gasterópodo nudibranquio y hermafrodita, que flota boca abajo en mar abierto gracias a una bolsa de gas en su estómago. Mide entre tres y cuatro centímetros y destaca por su color azul metálico y sus apéndices ramificados, que utiliza para nadar lentamente. Vive normalmente en aguas templadas y tropicales, aunque puede llegar hasta la costa arrastrado por el viento y las corrientes oceánicas.
Aunque les llaman "dragones" por sus similitudes con los legendarios seres mitológicos, evidentemente son mucho más pequeños que las criaturas que hemos visto en obras de ficción como Juego de Tronos; pero aunque no escupen fuego, hay que tener mucho cuidado con ellos.
Su peligrosidad radica en su alimentación: se nutren de medusas como la carabela portuguesa, de las que absorben sus nematocistos urticantes y los almacenan en sus ceratas. Esto les permiten defenderse con una picadura potencialmente más dolorosa que la de su presa. Tocarlo directamente con la piel puede provocar quemazón, náuseas, vómitos, dermatitis aguda y otras reacciones graves, especialmente en niños pequeños y personas con enfermedades respiratorias.
Según los expertos, su aparición en el litoral canario no es habitual, pero puede estar relacionada con el aumento de las temperaturas del mar, que modifica los patrones de distribución de muchas especies. Aunque no se ha documentado ningún caso mortal en humanos, las autoridades insisten en la necesidad de extremar las precauciones cuando se detecta un ejemplar, ya que su aspecto exótico puede invitar a manipularlo sin conocer sus efectos.
Los socorristas de la playa de Famara, en Lanzarote, localizaron el domingo varios ejemplares de dragón azul, un molusco marino tan llamativo como venenoso. La alerta obligó a izar la bandera roja y prohibir el baño de forma preventiva, aunque finalmente este martes se ha reabierto la playa tras confirmarse que no se han detectado más criaturas de esta especie desde entonces, según informaLa Voz de Lanzarote. La vigilancia sigue activa en toda la zona norte de la isla, mientras las autoridades recuerdan a los bañistas que no deben tocar nunca a esta especie.