Una tránsfuga exsocialista devolverá el poder al PP en la ciudad de Lugo tras 27 años
La urbe vive las horas previas a una moción de censura que dará la alcaldía a los populares tras casi tres décadas. El PSOE ha calificado el movimiento como una falta de “ética”
La tránsfuga exsocialista, María Reigosa (d) y la popular Elena Candia (i), futura alcaldesa de Lugo tras la moción de censura. (Europa Press/Carlos Castro)
Un total de 27 años. Ese es el tiempo que el PSOE lleva a los mandos de la ciudad de Lugo, uno de los grandes bastiones que el partido socialista tiene en Galicia desde que José López Orozco llegó a la alcaldía en 1999. Sin embargo, ahora el PP volverá a liderar la urbe amurallada a raíz de un giro inesperado: una tránsfuga exsocialista le dará el aval necesario a los populares en una moción de censura que se votará este jueves 7 de mayo.
En estas casi tres décadas, los socialistas gobernaron de forma ininterrumpida Lugo. En unas ocasiones lo hicieron con mayoría absoluta y, en otras, con gobiernos bipartitos con el BNG (Bloque Nacionalista Gallego) al no contar con los ediles suficientes para investir a sus distintos candidatos, como es el caso de la legislatura actual. Esta vez, el mandato socialista ha estado cargado de movimientos en su grupo municipal a raíz de cambios internos y varias muertes fortuitas de sus ediles.
La candidata electa para ser regidora tras los últimos comicios, Lara Méndez, dejó el cargo en 2024 para ir en la lista de José Ramón Gómez Besteiro (líder de los socialistas gallegos) en las últimas elecciones autonómicas a la Xunta de Galicia. La sucedió Paula Alvarellos, quien falleció repentinamente a causa de un infarto en 2025. Para sorpresa de todos los lucenses, poco después también murieron dos ediles socialistas del Ayuntamiento: Pablo Permuy y Olga López, ambos tras un tiempo luchando contra el cáncer.
Miguel Fernández fue elegido alcalde en sustitución de Alvarellos y en la actualidad continúa al frente de la ciudad. En el lugar de Permuy, entró a la corporación María Reigosa, la tránsfuga que votará con el PP una moción de censura que dará la alcaldía a la popular Elena Candia. La concejala se dio primero de baja de la militancia y, posteriormente, se fue al grupo de no adscritos. El regidor confiesa a El Confidencial que el cambio de opinión de la edila le sorprendió “relativamente”.
“En sucesivos plenos, Reigosa votaba en consonancia con los postulados del Partido Popular o directamente por libre, sin atender a la disciplina de voto e ignorando acuerdos del grupo municipal”, detalla Fernández. El alcalde ha explicado en una breve entrevista con este diario que se enteraron del giro de la exsocialista por los medios de comunicación, a pesar de que la propia concejala le aseguró que sería “el primero” en enterarse si apoyaba una moción de censura. “Dos días antes del anuncio, hablamos de temas de la gestión del Ayuntamiento y me dijo que no había nada decidido en relación a una eventual moción”, señala.
El regidor se muestra absolutamente en contra de esta medida y de la actitud de Reigosa, ya que, a su juicio, va en contra de la “ética política y los valores democráticos que hay en este país (...) No es merecido, y menos con las circunstancias que vivimos durante el último año”. Rubén Arroxo, teniente de alcalde y líder del BNG en el Ayuntamiento, coincide con el socialista, puesto que considera que “es totalmente injusto”. “Entrar de esta manera (al Consistorio), aprovechándose de tres muertes, es una auténtica infamia”, ha subrayado a El Confidencial. “Era muy probable que esto acabase pasando, pero no por ello deja de sorprender. Es un insulto a los vecinos de Lugo, que viven el proceso con indignación”, remarca.
Por su lado, el PP se muestra totalmente convencido de la moción y critica las contradicciones del partido socialista. Ramón Carballo, presidente de los populares en el Ayuntamiento de Lugo, considera que “resulta contradictorio que el PSOE cuestione ahora un mecanismo que empleó en otros municipios, como Noia, y que incluso permitió a Pedro Sánchez llegar a la presidencia del Gobierno de España”, tal y como ha declarado a este periódico.
Carballo recuerda que el PP ganó las últimas elecciones municipales de Lugo y que, durante años, aceptaron el pacto entre PSOE y BNG. “Ahora lo que pedimos es exactamente el mismo respeto para una alternativa democrática plenamente legítima (...) No hay nada antidemocrático ni ilegítimo en la mayoría alternativa construída conforme a las reglas”, ha destacado.
El giro de Reigosa
Desde que llegó a la corporación municipal, Reigosa “nunca llegó a integrarse”, según el alcalde. Esto se debe a que la exsocialista entró al Ejecutivo lucense con la legislatura en marcha, con “áreas ya definidas” y “programas establecidos”. El regidor relata que la concejala “acudía de forma errática” a las reuniones y que, en general, no sabían a qué achacarlo, pero “es lo que ocurrió”.
Fue en esos momentos cuando los desencuentros llevaron a la edila a votar en contra de su propio partido, algo que el PP observó detenidamente. “En los últimos plenos comprobamos que existía una coincidencia en determinadas iniciativas. María Reigosa apoyó varias propuestas que llevamos a pleno y eso evidenciaba una manera de entender la política” que coincidía con la de los populares, según Carballo.
El alcalde ha detallado que, con su aval al PP, Reigosa demostró que “vino (al Ejecutivo) con otros planteamientos que tenían bastante más que ver con sus ambiciones personales”. Arroxo ha remarcado que las razones detrás de la decisión de Reigosa se deben a que ella es “una traidora” y a una serie de “cargos” que la concejala no habría obtenido. “Que una persona entre en política porque el PSOE le proponga un puesto que después no le dan y, entonces, se enfade y use su posición para dar el Gobierno a otra persona, me parece algo rastrero”, ha zanjado.
A pesar de las críticas a la tránsfuga y a los propios populares por parte del equipo municipal, el PP consiguió el aval necesario y, una vez que tuvieron la “certeza” de poder conseguir los 13 apoyos —en las elecciones municipales de 2023 consiguieron 12 ediles— para gobernar, se pusieron manos a la obra para presentar la moción de censura, puesto que“no podemos perder ni un solo día ni un año (...) Lugo necesita un cambio”, explica Carballo.
Así, la popular Elena Candia será, salvo sorpresas, la nueva alcaldesa tras la moción de censura. La alcaldable dio una rueda de prensa conjunta con la propia Reigosa a finales de abril para explicar los detalles del acuerdo y, desde que se conoció la noticia, la crispación desembarcó en la política lucense.
Para el alcalde, la moción trata de “justificarse a través de una presunta parálisis del Gobierno, cuando la realidad dice lo contrario. La ciudad avanza, se moderniza y crece”. Fernández estima que todo se debe a las “aspiraciones y políticas insaciables” de la oposición y que no es justo: “Va a quedar en la memoria colectiva como una cacicada y una injusticia”. Arroxo ha dicho que, desde que Candia está en Lugo, “se dedicó a crispar una ciudad tranquila como es la nuestra (...) Busca hacer su carrera política personal por encima de los intereses lucenses y de lo que votaron los vecinos y vecinas”.
Sin embargo, para el PP es al revés. Carballo ha expuesto que la “crispación viene instigada por parte del PSOE y el BNG”, algo que denunciaron especialmente a raíz del último pleno de abril en la ciudad amurallada, que tuvo que ser suspendido por gritos e insultos contra Reigosa, a la que varios manifestantes allí presentes lanzaron monedas.
Expectativa ante la moción
Aunque las tres formaciones consultadas por El Confidencial mostraron cierta cautela al hablar de la posibilidad de un nuevo cambio de opinión de Reigosa que evite la entrada del PP en la corporación municipal, no hay dudas sobre su voto final.
El propio alcalde ha confirmado a este periódico que no ha habido ningún contacto reciente con la exsocialista tránsfuga y que su formación se ciñe a “aceptar la situación tal y como viene impuesta”. Desde el PP, se han centrado en reiterar la “absoluta claridad” expuesta públicamente por Reigosa cuando se dio a conocer la moción de censura. El BNG ha explicado que, aunque Lugo lleva viviendo desde el inicio de la legislatura un mandato con “muchas incidencias y cosas nunca vistas, la realidad es que las posibilidades de que la moción no salga adelante son muy bajas”.
De esta forma, en la votación de este jueves, se espera que el PP vuelva a la alcaldía de Lugo después de 27 años en la oposición. Se trata de un impacto mayúsculo para los socialistas en Galicia, pues pierden un bastión fundamental en una etapa en la que, a nivel autonómico, quedaron relegados a la tercera fuerza política tras los últimos comicios gallegos.
Un total de 27 años. Ese es el tiempo que el PSOE lleva a los mandos de la ciudad de Lugo, uno de los grandes bastiones que el partido socialista tiene en Galicia desde que José López Orozco llegó a la alcaldía en 1999. Sin embargo, ahora el PP volverá a liderar la urbe amurallada a raíz de un giro inesperado: una tránsfuga exsocialista le dará el aval necesario a los populares en una moción de censura que se votará este jueves 7 de mayo.