El plan de la Xunta contra el fraude en bajas laborales: otra batalla en el historial de Rueda y Yolanda Díaz
El presidente gallego tacha de "irresponsable" a la ministra por anunciar un recurso de inconstitucionalidad contra una medida que aún no ha presentado
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda. (EFE/Daniel González)
En el último debate del estado de la autonomía, el 8 de abril, Alfonso Rueda informó de un inminente plan contra el fraude en bajas laborales. Lo aderezó con un par de datos: 70.000 al día en Galicia, con un gasto —"pérdidas", en sus palabras— de 2.200 millones de euros. Un 3% del PIB, comparó. Como es habitual en este tipo de intervenciones, el anuncio del presidente de la Xunta llegó escaso de detalles; únicamente que se incidirá de forma específica en unidades de dolores musculoesqueléticos o de psiquiatría menor, donde las tasas son más acusadas, y con mayor protagonismo para las mutuas en la revisión de incapacidades temporales. Suficiente para chocar con un miembro del Gobierno especialmente atento a lo que ocurre en Galicia: Yolanda Díaz.
La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo se apresuró a anunciar la interposición de un recurso ante el Tribunal Constitucional si el proyecto sigue adelante, posibilidad que desde entonces no ha dejado de alentar el presidente. "Creemos que es necesario actuar y actuaremos", replicó a las críticas no solo de Díaz. Además de oposición y sindicatos, organizaciones como la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria (Agamfec) rechazaron la medida , que tachan de "disparatada" y de índole "meramente económico".
Para la ministra gallega, la reforma de Rueda supone una invasión de competencias y mata "dos pájaros de un tiro": "Pone en cuestión la profesionalidad de los sanitarios públicos, la propia gestión suya de la sanidad y está privatizando esta gestión". Esa supuesta privatización encubierta disgusta especialmente al Gobierno, sobre todo por tratarse de algo "clave", como es la salud de los trabajadores. "La competencia, en primer lugar, es de los médicos y las médicas que decretan las bajas médicas en dos materias de mucha sensibilidad", recalcó.
El presidente gallego, mientras, contrastó todas estas críticas con las "muchas reacciones positivas" que ha tenido su anuncio. En concreto lo ha apoyado la Confederación de Empresarios de Galicia, cuyo presidente, Juan Manuel Vieites, incidió en el "enorme" coste del absentismo para las empresas e instó a la Administración a "poner toda la carne en el asador" para hacerle frente. "Hay quien confunde absentismo con tener derechos", acusó. También la Federación Gallega de la Construcción apoya el anuncio, que cree que redundará en "una gestión más ágil" de las bajas laborales "para proteger a los trabajadores, mejorar la productividad y responder a la demanda de vivienda".
La oposición, mientras, mantiene que el protagonismo que se concederá a las mutuas supone un cambio de modelo que puede afectar a la independencia en la toma decisiones clínicas. El BNG ha sido especialmente crítico con la Xunta, a la que acusa de "criminalizar" a los ciudadanos, y le ha pedido que rectifique y "pida disculpas" a los trabajadores gallegos, por afrontar las bajas laborales como si todos fueran "unos vagos y maleantes".
Pero la principal confrontación no la ha mantenido Rueda con la oposición, sino con una Yolanda Díaz que protagonizó famosas discusiones con Alberto Núñez Feijóo y que ahora mantiene la tensión con su sucesor, en este caso allanado por su condición de responsable de Trabajo. Y porque el presidente de la Xunta ha dado sobradas muestras de que no piensa cejar en su empeño pese a las advertencias de la vicepresidenta, a la que acusó de "irresponsabilidad". La posibilidad de un recurso de inconstitucionalidad no impedirá que su Gobierno actúe, pese a que "lo más cómodo sería no reaccionar". Rueda está convencido de que el absentismo es un problema que afecta a la productividad.
Sobre el anuncio del recurso, apuntó el presidente gallego que le hace gracia que quiera impugnar un plan que no conoce, por lo que exigió "un mínimo de objetividad". Eso sí, reclamó "un poco de tiempo" para concretar su plan, a través de un decreto que regule y actualice un sistema "mejorable". Según anticipó, el decreto se someterá al diálogo social. "Decir que no hace falta hacer nada porque esto es una acusación de fraude no tiene sentido. Es como decir que no hace falta perseguir infracciones de tráfico o la evasión fiscal porque la mayor parte de la gente cumple las normas o paga sus impuestos", argumentó.
"¿Qué nos quiere decir el señor Rueda? ¿Que los trabajadores y trabajadoras gallegas que están de baja están haciendo el cuento? ¿No están enfermos? ¿Está criminalizando a la gente trabajadora de Galicia? ¿Está diciendo que mienten los profesionales?". Con todas estas preguntas retóricas replicó Yolanda Díaz, que lejos de ablandar su posición, realizó un llamamiento a los sindicatos de clase para que se enfrenten a la "vergonzosa" propuesta de la Xunta, que va "justamente en la dirección contraria de lo que hay que hacer". La impugnación ante el TC se presentará, dijo, para defender a los trabajadores gallegos "frente a los ataques" de Rueda. "Como ya hice en otras comunidades", añadió, en referencia a Castilla y León y Murcia, aunque Galicia sea de largo su escenario de batalla preferido.
En el último debate del estado de la autonomía, el 8 de abril, Alfonso Rueda informó de un inminente plan contra el fraude en bajas laborales. Lo aderezó con un par de datos: 70.000 al día en Galicia, con un gasto —"pérdidas", en sus palabras— de 2.200 millones de euros. Un 3% del PIB, comparó. Como es habitual en este tipo de intervenciones, el anuncio del presidente de la Xunta llegó escaso de detalles; únicamente que se incidirá de forma específica en unidades de dolores musculoesqueléticos o de psiquiatría menor, donde las tasas son más acusadas, y con mayor protagonismo para las mutuas en la revisión de incapacidades temporales. Suficiente para chocar con un miembro del Gobierno especialmente atento a lo que ocurre en Galicia: Yolanda Díaz.