Orejas de Carnaval: dónde son típicas y la receta para que queden crujientes
Crujientes, doradas y con aroma a tradición, hay un dulce que no falta en las mesas gallegas cuando llega el Entroido. Su textura ligera y su sabor inconfundible lo convierten en uno de los grandes protagonistas de estas fechas
Receta de Orejas de Carnaval. (Youtube/@frabisacocina)
En el norte de España, el Carnaval es también sinónimo de cocina tradicional y de recetas que pasan de generación en generación. Entre los dulces típicos de Carnaval en Galicia, hay una elaboración crujiente y dorada que comparte protagonismo con las filloas y que muchos buscan estos días para preparar en casa.
Las orejas de Carnaval, un clásico gallego
Las orejas de Carnaval, conocidas también como orellas, son uno de los postres más representativos del Entroido gallego. Ligeras, finas y con un inconfundible aroma a anís y naranja, se elaboran con una masa sencilla que no lleva ni azúcar ni levadura. Su textura crujiente y su acabado espolvoreado con azúcar glas las convierten en imprescindibles en muchas casas durante estas fechas.
Ingredientes (para unas 20 unidades):
– 500 g de harina de trigo (con una pizca de sal)
– 2 huevos tamaño L
– 100 g de mantequilla derretida y fría
– 120 ml de leche a temperatura ambiente (con hasta 60 ml adicionales si fuese necesario)
– Ralladura de una naranja
– 50 ml de anís
– Aceite suave para freír (girasol u oliva suave)
– Azúcar glas para espolvorear
Receta paso a paso para que queden finas y crujientes
La preparación comienza mezclando en un bol los huevos con la leche y batiéndolos ligeramente. A continuación, se incorpora la ralladura de naranja, la mantequilla derretida ya fría y el anís. Esta mezcla líquida se añade a la harina y se amasa hasta obtener una masa homogénea; si resultase necesario, puede agregarse un poco de la leche reservada. Una vez lista, se forma una bola y se deja reposar durante aproximadamente media hora.
Después del reposo, la masa se divide en dos partes y se forman cordones que se cortan en porciones de unos 45 gramos. Cada pieza debe estirarse muy fina para lograr la textura característica. Con el aceite caliente —pero sin que llegue a humear— se fríen las porciones, dándoles forma con ayuda de dos tenedores directamente en la sartén. Finalmente, se dejan escurrir sobre papel absorbente y, aún templadas, se espolvorean con azúcar. El resultado es una fuente de orejas de Carnaval gallegas crujientes y doradas, listas para disfrutar en buena compañía durante el Entroido.
En el norte de España, el Carnaval es también sinónimo de cocina tradicional y de recetas que pasan de generación en generación. Entre los dulces típicos de Carnaval en Galicia, hay una elaboración crujiente y dorada que comparte protagonismo con las filloas y que muchos buscan estos días para preparar en casa.