El eucalipto crece en Galicia (a pesar de su prohibición): 430.000 hectáreas
La moratoria se flexibiliza pese a que los registros revelan que la superficie de la especie sigue en expansión
En Galicia la plantación del eucalipto está prohibida desde 2021. Ese año entró en vigor una moratoria que solo la permite en parcelas donde ya exista. Pero algo ha funcionado de forma incorrecta. Al mismo tiempo que la Xunta decidía prorrogar la exclusión hasta 2030 —aunque en términos más flexibles que hasta ahora—, comienzan a aflorar unos datos que llegan con cuentagotas, pero que confirman una sospecha generalizada: que la especie sigue en expansión. Lejos de contenerse, el eucalipto crece y se acerca a las 430.000 hectáreas, 20.000 más que cuando entró en vigor la moratoria.
El incremento de la superficie conquistada por la especie vegetal añade controversia a la decisión que acaba de adoptar el Gobierno gallego, que si bien prorroga la moratoria que está a punto de vencer —lo hará el 31 de diciembre—, también amplía el abanico de las excepciones a la prohibición. "Si el objetivo es contener la superficie, flexibilizar no va en ese camino", reflexiona Juan Picos, ingeniero forestal, doctor en la Universidad de Vigo y una de las autoridades con mayor conocimiento sobre incendios forestales, un fenómeno que en Galicia está íntimamente ligado a la presencia del eucalipto.
Las nuevas excepciones son dos: reemplazar masas degradadas y sustituir pinos afectados por la banda marrón, una enfermedad fúngica que afecta principalmente a varios tipos de pino como el radiata, de gran importancia económica en Galicia. Aunque en el primero de los casos la nueva repoblación no podrá superar el 75% de la superficie original, el texto que la Xunta envió al Parlamento permite alcanzar el 100% en el caso de las reforestaciones de plantaciones legales en Red Natura que se eliminen.
En una Galicia sensibilizada por la ola de incendios de este verano, y con la cuestión de Altri muy presente en el debate político, la decisión del Gobierno de Alfonso Rueda ha provocado polémica. La oposición y colectivos ecologistas la han criticado por "insuficiente" e incluso "contraproducente", mientras la Xunta la defiende por su "rigor técnico". "El futuro del monte gallego no pasa por prohibir sin más", señala la Consellería de Medio Rural, que considera que el verdadero problema del monte no es el eucalipto, sino "su abandono".
El conocimiento sobre el estado real de la especie en Galicia choca con la lentitud y la escasa claridad de las cifras oficiales. A grandes rasgos se sabe que concentra casi la tercera parte de la superficie de eucalipto de toda la península ibérica, ronda el 60% de la de España y cuadruplica la del resto de Europa. Pero para medir la eficacia de medidas como la moratoria se requieren datos más detallados, y los que ofrece el Inventario Forestal Nacional (IFN), de ámbito estatal, es de periodicidad decenal y no desagrega con precisión. La fuente a la que se acude por lo general es el Inventario Forestal Continuo de Galicia (IFCG), creado por la Xunta y con visor cartográfico propio.
De acuerdo con los primeros resultados del IFGC, presentado en junio del 2023 y con datos del 2022, la superficie estimada de eucalipto en la comunidad ascendía a 409.026 hectáreas. En diciembre del año se actualizó con referencias de 2023, con un registro de 419.051 hectáreas, unas 10.025 más, lo que supone un incremento del 2,45%. Todo ello en apenas un año y en plena moratoria. Las estimaciones en el sector, de acuerdo con el Observatorio Forestal Continuo, apuntan a que en 2024 había ya más de 430.000 hectáreas de esta especie. La información no está actualizada, pero las organizaciones que se oponen con más insistencia al eucalipto consideran que esas cifras se han superado ampliamente.
El objetivo de la prohibición de 2021 pasaba por frenar el aumento de las hectáreas dedicadas a eucalipto para acercarse a las previsiones del Plan Forestal de Galicia, lo que debía traducirse en una reducción de su superficie en un 5% (unas 20.000 hectáreas) en 2040. No existe una explicación oficial al incremento de la superficie ocupada por eucaliptos, pero muchas organizaciones denunciaron que en los meses previos a la entrada en vigor de la primera moratoria se dispararon las plantaciones. Además, aquella primera prohibición también incluía su excepción. Así, se autorizaban los cultivos cuando un propietario repoblaba con frondosas caducifolias o coníferas una parcela de su propiedad sobre una superficie idéntica a la del nuevo eucalipto. El sistema medición también tiene un efecto de demora de unos tres años entre el momento de la plantación y su observación mediante imagen satelital.
Pero no todos son detractores del eucalipto, especie crucial de un sector, el forestal, de notable relevancia en la economía gallega, y con una incidencia muy particular en su estructura agraria. En un territorio minifundista como Galicia, la especie cobra importancia para pequeños propietarios rurales, así como para las más de 2.000 empresas relacionadas. Cuando se aprobó la prohibición de 2021, el entonces conselleiro de Medio Rural, José González, reclamó que no se demonice a la especie vegetal, de la que recordó que genera un negocio anula de en torno a los 200 millones de euros anuales.
En Galicia la plantación del eucalipto está prohibida desde 2021. Ese año entró en vigor una moratoria que solo la permite en parcelas donde ya exista. Pero algo ha funcionado de forma incorrecta. Al mismo tiempo que la Xunta decidía prorrogar la exclusión hasta 2030 —aunque en términos más flexibles que hasta ahora—, comienzan a aflorar unos datos que llegan con cuentagotas, pero que confirman una sospecha generalizada: que la especie sigue en expansión. Lejos de contenerse, el eucalipto crece y se acerca a las 430.000 hectáreas, 20.000 más que cuando entró en vigor la moratoria.