De Madeira a Galicia en narcobarco: 2,4 toneladas de coca al mar y una huida imposible
Un buque francés intercepta una embarcación con 2,4 toneladas de cocaína con destino a las Rías Baixas en un operativo internacional. Hay otros 21 detenidos en un segundo golpe en Pontevedra
En el mundo del hampa también hay contratiempos. Y averías en alta mar, que esta vez han ido a favor de los efectivos que luchan contra el narcotráfico. Mafias internacionales hiperorganizadas, con grandes medidas de seguridad y comunicaciones opacas, que requieren de operativos también internacionales para desenmarañarlos.
Es lo que ocurrió en el último gran golpe al narcotráfico en Galicia y que implica a la Policía Nacional, a las autoridades de Francia y Portugal y a la DEA, la Agencia Norteamericana contra la Droga, que lanzó el primer aviso el pasado viernes 17.
Alertaba a la Fiscalía Especial Antidroga de la Audiencia Nacional de la presencia de este barco como parte de uno de los envíos que el grupo criminal “fleta” hacia la península por esta ruta, que cruza el Atlántico y asciende desde Madeira o Canarias hacia Galicia. Los localizaron la madrugada del sábado en alta mar, a la altura de Lisboa, en un barco de 12 metros con tres motores y cuatro tripulantes.
“Tenían problemas técnicos y esperaban que la otra parte de la banda afincada en Portugal les prestase apoyo”, explican desde la UDYCO de la Policía Nacional. Sin embargo, la embarcación ya estaba bajo el radar policial y lo que llegó fue un buque de la Marina francesa que los interceptó en plena noche y los condujo hasta el muelle Calvo Sotelo, en el puerto de A Coruña, donde atracaron este miércoles en medio de un gran despliegue policial (Greco, Vigilancia Aduanera y agentes portuarios) en un operativo al que han llamado Malladoira.
Los investigadores creen que la droga viajaba de Madeira a Galicia, con destino a las Rías Baixas, un trecho de unos 1.500 kilómetros, para introducir la droga en Europa siguiendo una ruta que ya han replicado otras veces en una travesía muy complicada.
“Trataron de huir y deshacerse de todo el estupefaciente, pero las autoridades francesas lograron interceptar el barco, tras inutilizar sus motores, detenerlos y recuperar 2.373 kilos”, exponen. La embarcación en la que trataron de zafarse de la patrullera francesa quedó en tan mal estado que terminó por hundirse durante el remolque, apuntan desde la Policía.
Los cuatro detenidos están investigados por tráfico de drogas y pertenencia a banda criminal, permanecen en los calabozos a la espera de pasar a disposición judicial y la instrucción continúa bajo secreto de sumario.
"Lucha sin cuartel"
“Es una importante operación antidroga”, destacó el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, que aplaudió el trabajo “encomiable” de Policía y Guardia Civil en “la lucha sin cuartel contra esta lacra” que aún tiene en Galicia uno de sus epicentros para la descarga y distribución con viejas redes intrincadas en la comarca de O Salnés.
En paralelo a este operativo internacional, en las últimas horas también se ha desplegado en tierra un segundo golpe contra las redes de la droga en Galicia con un amplio operativo coordinado y conjunto de la Policía Nacional y la Guardia Civil llamado Doner.
Se practicaron una docena de registros en la comarca de O Salnés (Vilanova de Arousa, Cambados, Vilagarcía...), con un total de 21 personas detenidas a la espera de prestar declaración ante el juez, informaron desde el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
Los agentes hallaron drogas en distintas sustancias y cantidades, dinero en efectivo y armas de fuego. Este otro operativo también mereció el aplauso del subdelegado en la provincia, Abel Losada, que felicitó a los efectivos y cuerpos implicados porque “continúan golpeando duro” a las redes de los narcotraficantes a pequeña y gran escala.
Un sinfín de operativos
Los dos últimos años han dejado un sinfín de operativos antidroga consecutivos en Galicia desde que en la primavera de 2023, el hallazgo de dos flamantes narcolanchas abandonadas a la carrera en una playa de Ribeira en un operativo fallido llevase a los investigadores hasta el hilo de Sito Miñanco.
No obstante, el mítico narco gallego no es el único frente ni familia criminal que opera en la comunidad. Desde 2019 hay constancia de, al menos, cuatro narcosubmarinos y también se ha constatado el desembarco de las mafias del Este en el negocio de la droga que se mueve en el eje entre España y Suramérica. El primero llegó a la ría de Aldán, otro quedó varado en Vilaxoán (Arousa), el tercero se partió en dos en Muxía (A Coruña) y sospechan del último que llegó a descargar 3,6 toneladas de cocaína en A Pobra, al norte de la ría de Arousa este septiembre.
“Somos peregrinos”, dijeron sus tres tripulantes -de Colombia y Ecuador- con las ropas todavía encharcadas de salitre y un neopreno en la mochila. No coló. Esta vez, la droga se intervino en tierra como colofón a la Operación Saona que culminó hace un mes.
En el mundo del hampa también hay contratiempos. Y averías en alta mar, que esta vez han ido a favor de los efectivos que luchan contra el narcotráfico. Mafias internacionales hiperorganizadas, con grandes medidas de seguridad y comunicaciones opacas, que requieren de operativos también internacionales para desenmarañarlos.