Alcoa no reabrirá su planta en Galicia si Sánchez no garantiza que no habrá otro apagón
La empresa ha congelado su compromiso de arrancar al 100% este 2025 hasta que el Gobierno no garantice que no habrá más fallos eléctricos como el 28 de abril
Vista de la fábrica de Alcoa en A Mariña de Lugo. (EFE/Eliseo Trigo)
La factura del apagón del 28 de abril le puede costar a Lugo la última fábrica de aluminio primario y alúmina de España. Alcoa supedita el arranque que había comprometido por escrito a obtener garantías del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el cero eléctrico no se repetirá. ¿Por qué? Porque el gran apagón llegó durante el proceso de arranque y llenado de las cubas en la factoría de San Cibrao, en la Mariña lucense. Son 512 en total pero solo unas 40 estaban en proceso. La pericia y la experiencia del personal permitió salvar 14. Una treintena se malograron al solidificarse el producto en un proceso irreversible.
Para completar un arranque que se les quedó a medias y volver a producir, Alcoa exige que se detallen las causas del apagón y que las Administraciones tomen las medidas y ofrezcan garantías para “evitar que se vuelva a producir”, explican a El Confidencial desdeel Comité de empresa. Mientras no llega, la compañía norteamericana ha suspendido sine die la operación “por causas de fuerza mayor”.
“Las inversiones de capital necesarios para facilitar el rearranque de la planta de aluminio se aproximan a los 10 millones de dólares americanos”, había estimado la compañía unos días antes del fallo eléctrico que dejó a toda la Península sin luz durante horas. El fluído eléctrico regresó al norte de Lugo antes que a otras localidades gallegas y, según indicaron fuentes de la compañía a Europa Press, la tensión en las cubas regresó “a las 21:30 horas”. Ya habían pasado 9 horas a cero.
Dos mil empleos en el aire
El incidente ha dado al traste con el optimismo contenido de su plantilla, con 1.050 empleos directos y otros tantos inducidos, después de un lustro de vaivenes y dificultades entre la pandemia y el “exorbitado coste energético” que adujo la empresa en 2021 para acometer recortes en plena escalada del precio de la luz en una comarca dondeAlcoa Inespal SL es el gran tractor de la economía de la Mariña lucense, que aporta un tercio del del PIB provincial. A pleno funcionamiento, la fábrica consume el 20% de toda la energía de Galicia, lo que da muestra de su importancia.
La empresa cifró el arranque en 10 millones de dólares unos días antes del fallo eléctrico
La multinacional estadounidense, con matriz en Pittsburgh (Pensilvania), amplía la reclamación al Gobierno a las “compensaciones para mitigar los sobrecostes generados en la parte de compensación de la factura eléctrica", explican desde la parte social, refiriendo lo que les trasladó la empresa en una reunión a mediados de mayo.
Material estratégico en Defensa
Tanto el aluminio como la alúmina -óxido de aluminio- son dos materiales cruciales para los retos del futuro: defensa, seguridad y tecnología, con infinidad de aplicaciones desde a los equipos de comunicaciones. España tan solo es capaz de producir el 15% del aluminio que necesita, un material que la OTAN ha considerado estratégico.
Durante dos años, del 2022 al 2023, Alcoa San Cibrao estuvo en pausa sin producir. Las intensas movilizaciones y la presión social de toda una comarca obligaron a buscar alternativas al cierre de una planta que ahora ve su continuidad amenazada por otro gran imprevisto: el apagón nacional, que se suma a las penurias por la que ya ha pasado la factoría.
La fábrica de Lugo había arrancado su producción tímidamente en febrero de 2024, apenas un 6% pero aspiraban a retomarlo al 100% este 2025, acorde al Acuerdo de Viabilidad suscrito entre la compañía y sus trabajadores.
En enero, Alcoa, Xunta y Gobierno central firmaron un documento que llamaron Memorando de Entendimiento, con el aterrizaje del Grupo INGIS, en su accionariado (25%). El 1 de abril, vía comunicado, la multinacional -que controla el 75%- informaba de que había articulado una empresa con IGNIS EQT para “respaldar la continuación del funcionamiento del complejo San Ciprián”.
El apagón ha congelado estos compromisos. Mientras, la plantilla acordó la semana pasada retomar las movilizaciones por la parada del arranque y estudian acciones judiciales contra la empresa por incumplir lo pactado.
La factura del apagón del 28 de abril le puede costar a Lugo la última fábrica de aluminio primario y alúmina de España. Alcoa supedita el arranque que había comprometido por escrito a obtener garantías del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que el cero eléctrico no se repetirá. ¿Por qué? Porque el gran apagón llegó durante el proceso de arranque y llenado de las cubas en la factoría de San Cibrao, en la Mariña lucense. Son 512 en total pero solo unas 40 estaban en proceso. La pericia y la experiencia del personal permitió salvar 14. Una treintena se malograron al solidificarse el producto en un proceso irreversible.