El peregrinaje que no llegó a hacer el papa Francisco a Galicia: estas son las ocasiones en las que estuvo más cerca de venir
Durante más de una década de pontificado, realizó viajes históricos a los cinco continentes. Sin embargo, un destino espiritual clave en Europa quedó fuera de su hoja de ruta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo con el papa Francisco. (Europa Press)
El papa Francisco, fallecido a los 88 años, mostró en diversas ocasiones su deseo de viajar a Santiago de Compostela, pero nunca concretó esa peregrinación. Su frase: “Si voy a Santiago, voy a Santiago; pero no a España”, refleja su intención sobre visitar nuestro país. Mientras sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI sí acudieron a la tumba del Apóstol, el pontífice argentino declinó, o no logró materializar, las numerosas invitaciones que recibió para visitar Galicia.
La oportunidad del Año Santo y la prórroga del Jubileo
En 2015, declarado año franciscano, se abrió una ventana de esperanza para que el Papa pudiera visitar Galicia, en una confluencia simbólica entre su pontificado y la figura de San Francisco de Asís, por quien sentía una profunda devoción. La coincidencia alentó a muchos, especialmente al entorno eclesiástico gallego, a creer que esa sería la ocasión idónea para unir su legado espiritual con el Camino. Sin embargo, esa posibilidad no se concretó.
El momento que más cerca estuvo de producirse la visita fue durante el Año Santo Compostelano 2021, ampliado de forma extraordinaria hasta 2022 por decisión del propio pontífice. Este gesto alimentó las esperanzas de una visita a Galicia, reforzada por invitaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del entonces titular de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Incluso se contemplaron fechas específicas, como el 25 de julio o los días 7 y 8 de agosto de 2022, sin que finalmente prosperaran los planes.
El Camino como símbolo universal
En sus declaraciones, el Papa dejó clara su visión: no quería que su presencia en Santiago se interpretase como un viaje político a España, sino como un gesto espiritual vinculado al valor universal del Camino de Santiago. Esa idea se mantuvo intacta a lo largo del tiempo. A pesar de su cercanía con figuras gallegas del Vaticano y de las expectativas locales, su delicada salud y la reducción de su agenda internacional impidieron consumar el anhelo.
Durante sus casi doce años de pontificado, Francisco priorizó las periferias geográficas y sociales sobre los grandes países europeos. Visitó 66 naciones, muchas de ellas de mayoría musulmana o con minorías católicas. De Egipto a Mongolia, pasando por Emiratos Árabes o Irak, sus destinos reflejaban un enfoque pastoral dirigido a las fronteras del catolicismo. Esta lógica también explica por qué nunca visitó su Argentina natal ni otras grandes potencias europeas.
El papa Francisco, fallecido a los 88 años, mostró en diversas ocasiones su deseo de viajar a Santiago de Compostela, pero nunca concretó esa peregrinación. Su frase: “Si voy a Santiago, voy a Santiago; pero no a España”, refleja su intención sobre visitar nuestro país. Mientras sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI sí acudieron a la tumba del Apóstol, el pontífice argentino declinó, o no logró materializar, las numerosas invitaciones que recibió para visitar Galicia.