Prohibido pescar pulpos (y esto va también por los barcos de recreo)
Galicia impone una veda de tres meses para favorecer la reproducción de un cefalópodo que cae en producción y escala en precio. El pulpo gallego escasea y el africano ocupa su lugar
Si van a pedir una tapa de pulpo a feira estos días, sepan que o bien es congelado o, más probablemente, importado. El pulpo fresco de Galicia está en veda. Desde el primero de abril y hasta el 1 de julio estará prohibida su captura “con cualquier arte de pesca” y venta.
No solo esto. Durante las próximas 13 semanas también queda prohibido almacenarlo, cargarlo o descargarlo en las aguas que son de gestión y competencia autonómica; esto es, dentro y fuera de las rías tanto si es un profesional del mar como si navega en su barco de recreo.
Todo forma parte de un Plan experimental de la Xunta de Galicia para la gestión del pulpo en la campaña 25/26, consensuado con el sector (recibirán compensaciones de fondos UE) y publicado este lunes en el Diario Oficial de Galicia. Con esta veda —cuatro semanas más que en 2024— tratan de “ajustar la gestión de los recursos pesqueros al ciclo reproductivo” de estos moluscos octopodiformes (octopus vulgaris) para favorecer su recuperación y su explotación ordenada y sostenible.
Galicia amplía la veda al pulpo para proteger su reproducción
Y es que este preciado molusco, todo un emblema de la gastronomía gallega, está en caída libre de producción y con los precios por las nubes.
En el primer trimestre del 2024, las lonjas gallegas subastaron 2.000 toneladas de pulpo, la mitad que el año anterior a unos 11 euros por kilo (precio medio). En 2015, fueron 3.500 a 8,5 el kilo. Tenemos que rebobinar 25 años, hasta el 2000, para encontrar venta a 5 euros el kilo (2004) mientras que en 1996, rondaban los 4 euros por kilo con 6.000 toneladas anuales. No hay pulpo en Galicia -abundaba en las rías de Ferrol, Costa da Morte, Arousa y Vigo- pero tampoco en la costa cantábrica, donde también se resienten.
Pulpo gallego vs. pulpo africano
La escasez de pulpo autóctono también despertó la codicia de los furtivos y la sobreexplotación también tiene su parte de culpa en la caída en la producción que se ha documentado en los últimos años en una pescadilla que se muerde la cola.
Pescar pulpo con lejía
Galicia suma 1.500 kilómetros de costa recortada que desborda los medios de la Policía Autonómica, con apenas 350 agentes adscritos y las competencias sobre la vigilancia y el control de la Pesca. Hace 15 días, la Guardia Civil se incautó de 45 kilos de pulpo -y 8 de centolla- recién capturados y apilados en varios capachos en el maletero de un coche al que dieron el alto en Bueu (Pontevedra).
En junio del 2022, la policía autonómica detuvo a dos buceadores sin licencia que capturaban pulpos con lejía en la ría de Ferrol en la Operación Salitre. Rociaban las rocas con este tóxico para forzar al animal a salir de su guarida aturdido para cazarlo con extrema facilidad y dañando el equilibrio marino.
Proyecto Octosán
La veda biológica al pulpo no es nueva. Desde 1992 se aplica en las costas gallegas como medida técnica para permitir que el animal se reproduzca y crezca lo suficiente para alcanzar la talla mínima (1kilo). No en todas las cofradías ha gustado el parón aunque todas las embarcaciones autorizadas (más de 2.000) recibirán compensaciones del bolsillo europeo. ¿Por qué ahora? El pulpo vive unos dos años y se reproduce en primavera. El mes de abril responde a un parón de la actividad mientras que los de mayo y junio son de parada biológica.
En febrero, echó a andar el Proyecto Octosán, donde la pesquería de pulpo le da la mano a entes científicos integrados en Redemar (CSIC, Intecmar,...) a fin de entender por qué cada vez hay menos cefalópodos. Hasta el 2027 estudiarán, por ejemplo, si la contaminación y el estrés climático afecta a sus ciclos vitales y reproductivos. El proyecto tiene otra pata llamada Volaria para ver qué le ocurre a la volandeira en la ría de Vigo.
Si van a pedir una tapa de pulpo a feira estos días, sepan que o bien es congelado o, más probablemente, importado. El pulpo fresco de Galicia está en veda. Desde el primero de abril y hasta el 1 de julio estará prohibida su captura “con cualquier arte de pesca” y venta.