Explosivos en el laboratorio del instituto: localizan ácido pícrico en 23 centros de A Coruña y Lugo
Estaban en las aulas de universidades, institutos y centros de FP de 23 localidades gallegas. Los Tedax también hallaron un bote de TNT, el explosivo más común en bombas y proyectiles
Se llama ácido pícrico. Es una sustancia que con el tiempo se vuelve inestable y peligrosa y que estaba presente, muy a menudo, en laboratorios de institutos, centros de Formación Profesional y universidades de toda España. Particularmente en Galicia.
En total, los Tedax -equipo de especialistas en la desactivación de artefactos explosivos de la Policía Nacional- han tenido que intervenir para localizar, neutralizar y destruir este material que han encontrado en 23 centros educativos de A Coruña y Lugo.
“Esta sustancia, además de ser muy tóxica, sufre una alteración en sus propiedades químicas con los años de almacenamiento, convirtiéndola en un compuesto muy sensible”, subrayó una portavoz de la Policía Nacional, sobre la peligosidad del hallazgo.
¿Y qué hacía este compuesto químico en los colegios? El trinitrofenol (TNP) es una fórmula que se utiliza como carga aumentadora para hacer explotar el TNT, uno de los explosivos más comunes en industria militar, también en la minería y detonaciones subacuáticas.
En anatomía, por ejemplo, este ácido pícrico se emplea en los laboratorios y aulas de ciencia y mecánica para fijar muestras en tejidos orgánicos de seres vivos, pero también para producir fósforos y baterías eléctricas o para trabajar el cuero, sintetizar tintes, grabar cobre y colorear vidrios.
Una bomba de relojería camuflada
El ácido pícrico tiende a formar una sales que son tan peligrosas como volubles e impredecibles. Arde con un humo espeso y se detona con una simple chispa con alta sensibilidad térmica y mecánica. Traducido, cualquier cambio de temperatura, fricción o impacto podría detonarlo en un colegio expuesto al movimiento y acción de centenares de estudiantes. En resumen, una pequeña bomba de relojería camuflada en los laboratorios.
Localizarlo ha sido un trabajo conjunto entre los centros gallegos y la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional que fueron marcando en el mapa de los Tedax varios colegios e institutos de Ferrol, Santiago, Ribeira o Monforte de Lemos. En total, señalaron fuentes de la investigación, recogieron “más de 50 recipientes” con este ácido potencialmente muy peligroso en distintos estados de conservación.
Entre otras sorpresas, los especialistas se encontraron en un instituto con un bote de TNT -trinitrotolueno-, uno de los explosivos más comunes, modelable y de segunda generación, pero que presumiblemente no tenía sentido en un centro educativo.
Todas las sustancias intervenidas por los Tedax de la Policía Nacional ya han sido destruidas en lugares acondicionados para hacerlo sin riesgo.
Se llama ácido pícrico. Es una sustancia que con el tiempo se vuelve inestable y peligrosa y que estaba presente, muy a menudo, en laboratorios de institutos, centros de Formación Profesional y universidades de toda España. Particularmente en Galicia.