'Césares' contra 'barones': se desata la batalla por el liderazgo del PSOE gallego
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Congreso del PSdeG el 7 y 8 de diciembre

'Césares' contra 'barones': se desata la batalla por el liderazgo del PSOE gallego

Gonzalo Caballero y Valentín Formoso compiten en las primarias del 30 de octubre entre veladas acusaciones al proyecto rival

Foto: El secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero. (EFE)
El secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero. (EFE)

Galicia, la federación socialista que estrenó el sistema de primarias para elegir a su secretario general, afronta el 30 de octubre el duelo entre Gonzalo Caballero y Valentín González Formoso. El primero, como aspirante a la reelección. Su rival, asentado como veterano alcalde de As Pontes y presidente de la Diputación de A Coruña desde 2015. Caballero alerta del regreso de "las baronías" y Formoso apela a combatir "los cesarismos". Así arranca una carrera que culminará en el congreso del PSdeG del 7 y 8 de diciembre, en el que implícitamente se ventilará quién disputará la presidencia de la Xunta al PP de Feijóo en unas autonómicas aún lejanas, pero que ya flotan en el ambiente de la oposición.

No hay noticias al respecto de las preferencias de la dirección federal. Es sabido que las elecciones al Parlamento gallego del pasado año, en las que el partido se mantuvo en sus mismos 14 diputados y se vio superado por el BNG (19), minaron la confianza de Pedro Sánchez en Caballero. Ferraz comenzó a buscarle sustituto, pero no está claro que Formoso sea su propuesta. La regeneración de cuadros iniciada en julio con la remodelación del Gobierno y la proximidad del 40º Congreso Federal de mediados de octubre en Valencia hacen que las prioridades ahora no estén en Galicia, lo que juega en favor del candidato a la reelección.

Foto: El portavoz del PSdG-PSOE, Gonzalo Caballero. (EFE)

Son factores que probablemente Caballero tuvo en cuenta el 27 de octubre para precipitar las primarias. El plazo para presentar candidaturas se cerró este jueves, y apenas 12 días después de que se clausure el cónclave federal ya se estará viendo las caras con Formoso. La prisa con que la sede del PSdeG desea acelerar los acontecimientos y coger con el pie cambiado a una oposición interna algo confusa ya quedó clara en agosto, cuando intentó fijar las primarias el 27 de septiembre, pero no logró la preceptiva autorización de Ferraz para anticiparse al congreso de Valencia.

El actual secretario general mantiene desde hace meses una intensa actividad orgánica, con visitas a las distintas agrupaciones socialistas. Su discurso apenas se ha movido, de momento, del que mantenía antes de la convocatoria de primarias: habla sobre todo de la Xunta de Feijóo y elude comentarios sobre su rival interno. En sus primeras valoraciones tras el movimiento de Formoso, llamó a la unidad, pero alertó contra las baronías. “En el PSdeG deciden los militantes, no lo hacen ni las baronías, ni las alcaldías ni los altos cargos”. Mientras, en su primer acto como candidato a liderar el partido, el presidente de la Diputación coruñesa llamó a “huir del cesarismo y de la exclusión” para “levantar” el partido.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la cúpula del PSC. (EFE)

La munición gruesa contra el proyecto de Valentín Formoso no la ha disparado Caballero, sino su secretario de Organización, José Antonio Quiroga, que, en vísperas de la convocatoria de primarias, desató una tormenta con un artículo con críticas al presidente de la Diputación y a quien se supone uno de sus principales apoyos, el ex secretario general del PSdeG José Ramón Gómez Besteiro. Quiroga acusó a ambos de crear “una red que ya controló el PSdeG y que nada positivo trajo”. Es, cargó, “un retorno al pasado con tufo a baronías rancias que poco puede decir a la Galicia del futuro”.

No se detuvo ahí el número dos de Caballero, que acusó a Formoso de “seguir coaligado a la empresa térmica de su ayuntamiento [en referencia a Endesa], una de las más contaminantes de Europa”, y a Besteiro de “enfrentarse a los jueces por varios casos”. Especialmente por uno ya archivado, el Garañón, vinculado a una operación urbanística y a una torre en Lugo “pendiente de derribo e indemnización”. “Lo que la derecha quiere: mochilas pesadas”.

Foto: El presidente del Gobierno, durante una reunión de la ejecutiva socialista. (EFE)

Las apelaciones a las baronías han sido recogidas por Caballero, que ha evitado en cambio pronunciarse sobre el artículo de Quiroga. Su campaña se basa en poner en valor sus propios logros, fundamentalmente su capacidad de ganar las primarias socialistas hace cuatro años “con todos los altos cargos enfrente”. “En las cuatro provincias, con una mayoría absoluta y sólida”, añade. Y reivindica su propuesta frente a la de su rival como la de un partido “galleguista, feminista, de izquierdas y con compromiso ecologista”.

Pese a sus acusaciones de cesarismo, Formoso también rebaja la tensión y evita la confrontación directa, tanto con Caballero como con el secretario de Organización. Aunque admite que unas primarias generan “tensiones”, resalta que “no es un proceso que desuna”, mientras defiende un perfil similar al de su rival: “Socialdemócrata y galleguista”. Las críticas, la esencia de la división en el PSdeG, están en los resultados electorales, después de la frustración que provocaron las autonómicas de 2020. Así, el presidente de la Diputación de A Coruña reclama un partido “que no se resigne a ser tercera fuerza” y “aspire a gobernar Galicia”.

Como en todo proceso de primarias, los candidatos viven pegados a la calculadora. Formoso cuenta con un apoyo considerable en su provincia, que aporta un 40% de la militancia total del PSdeG. Mientras, en Pontevedra, dominada por Abel Caballero, Gonzalo Caballero cuenta con su respaldo. De momento, el alcalde de Vigo y tío del candidato se mantiene al margen, pero no hay razones para sospechar que se sume a ningún otro bando. Ourense y Lugo se mantienen divididas.

Foto: El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

En ese contexto, los dos candidatos permanecen muy atentos a los movimientos de Ferraz, donde se veía con buenos ojos una eventual candidatura del delegado del Gobierno en Galicia, José Miñones, que no llegó a cuajar. Las relaciones de Sánchez con Caballero se han resentido del golpe electoral de las últimas autonómicas, pero el aspirante a la reelección cree contar al menos con su neutralidad.

Eso sí, las dos veces que el líder del PSdeG ha acudido a Ferraz para lograr algo más que buenas palabras se fue de vacío. La primera, con el fallido intento de adelantar el proceso de primarias. La segunda se conoció esta semana: la negativa a aceptar la denuncia sobre un “inflado fraudulento” de militantes en As Pontes, el ayuntamiento gobernado por Formoso. Según el PSdeG, entre el 28 de junio y el 2 de julio, la agrupación pontesa incrementó sus militantes en un 108%, al pasar de 111 afiliados a 231. Donde la dirección gallega veía "incorporaciones masivas y afiliaciones fantasma" para “pervertir la voluntad de la militancia en los procesos congresuales internos”, Ferraz no ha encontrado ninguna irregularidad.

Galicia, la federación socialista que estrenó el sistema de primarias para elegir a su secretario general, afronta el 30 de octubre el duelo entre Gonzalo Caballero y Valentín González Formoso. El primero, como aspirante a la reelección. Su rival, asentado como veterano alcalde de As Pontes y presidente de la Diputación de A Coruña desde 2015. Caballero alerta del regreso de "las baronías" y Formoso apela a combatir "los cesarismos". Así arranca una carrera que culminará en el congreso del PSdeG del 7 y 8 de diciembre, en el que implícitamente se ventilará quién disputará la presidencia de la Xunta al PP de Feijóo en unas autonómicas aún lejanas, pero que ya flotan en el ambiente de la oposición.

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