Feijóo se hace fuerte en el PP de Galicia hasta 2025
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CONGRESO EN JULIO

Feijóo se hace fuerte en el PP de Galicia hasta 2025

El presidente de la Xunta cumplirá 19 años al frente de los populares sin descartar un quinto mandato en el Gobierno gallego

placeholder Foto: El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

Este miércoles, Alberto Núñez Feijóo lanzó en Santiago de Compostela su carrera para blindarse en la presidencia del PP de Galicia hasta 2025. En la misma ciudad en la que recogió el testigo de Manuel Fraga en enero de 2006, cuando su discurso era apostar por mandatos de no más de dos legislaturas, el hombre que preside la Xunta desde 2009 presentó 14 tomos con 6.119 firmas para avalar su candidatura, que se hará efectiva dentro de un mes en Pontevedra. Lo hace, ha dicho, no por lo conseguido hasta ahora, sino “por lo que queda por hacer”, y con las elecciones municipales, su gran tacha, como reto más inmediato.

Despojado de chaqueta y corbata, Feijóo se vistió de militante para entregar sus avales en la sede regional, y lanzar así la única opción que se presentará en una formación política que no atisba sucesores ni ha vivido bicefalias. De esta manera se convierte, una vez más, en la principal baza de los populares como candidato a la Xunta en 2024, con la opción de alcanzar nada menos que 19 años al frente del Gobierno gallego, tres más de los que sumó Fraga. De momento, la cuarta mayoría absoluta conseguida en 2020 ya iguala las logradas por el fundador del partido.

Foto: El presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijóo, clausura la junta directiva del PP de Galicia. (EFE)

Feijóo se esforzó por mantener la incertidumbre, del mismo modo que nunca ha confirmado ni desmentido sus aspiraciones en la política nacional, la única circunstancia que en el PP gallego se contempla actualmente como impedimento para alargar su carrera en Galicia. “Del futuro se hablará en el futuro”, zanjó, pero matizó que su actual aspiración es una cuestión orgánica que “no obliga” a convertirle en cabeza de cartel electoral. Los estatutos contemplan que, salvo renuncia expresa, el presidente del partido sea el candidato en las elecciones autonómicas, pero él interpretó esta norma como una posibilidad, no como una obligación. Para que eso ocurra, “tiene que asumirlo el presidente, y el partido tiene que ser escuchado y aprobar la candidatura de forma explícita”, señaló.

“Soy un militante que quiere volver a ser presidente del partido. No hay otra cuestión en el horizonte. Voy a intentar agotar el mandato como presidente de la Xunta, iniciaré otro como presidente del partido y cuando haya que decidir la presidencia de la Xunta estaremos en otro momento absolutamente distinto”, afirmó. Aunque no descartó nada, consideró que sería un “acto de soberbia” impulsar su “autoproclamación” cuando aún no se ha cumplido un año de legislatura.

Incluso lamentó que su candidatura a revalidar la presidencia de los populares gallegos pueda considerarse de otra manera. Para desviar esa interpretación, apuntó que sería “una irresponsabilidad” desvincularse ahora del PPdeG para “refugiarse” en la presidencia de la Xunta. “Romper ahora desde la Xunta el liderazgo con el partido no creo que sea útil para Galicia. Creo que lo útil es que el presidente de la Xunta lidere el partido que sustenta al Gobierno”, dijo.

El primer reto de su nuevo mandato es limpiar la gran mancha de su expediente: con Feijóo, el PP perdió el poder municipal

Refiriéndose a sí mismo en plural, afirmó: “Nos presentamos para que el PP siga ganando las elecciones en Galicia”. Es cierto que los populares gallegos son con su actual presidente una máquina de arrasar en las urnas, lo mismo que lo fueron con su antecesor, Manuel Fraga, hasta la mayoría insuficiente de 2005. Pero no lo es menos que el primer reto de su nuevo mandato es limpiar la gran mancha de su expediente: con Feijóo, el PP perdió el poder municipal, principalmente el urbano. No gobierna en ninguna de las siete ciudades, como tampoco lo hace en tres de las cuatro diputaciones, tras la caída de los tradicionales feudos provinciales de Ourense y Pontevedra. Y si ha mantenido el de Ourense ha sido gracias a un enemigo íntimo como José Manuel Baltar, mediante un pacto con la Democracia Ourensana del extravagante Gonzalo Pérez Jácome.

El 17º Congreso, que se celebrará en julio en Pontevedra, debe servir precisamente para activar la “maquinaria local” y presentar un proyecto competitivo en las próximas municipales, primer reto electoral en el calendario. No ocultó que el objetivo “claro” es ganar presencia “en las instituciones locales y provinciales”. Para lograr este cometido, abogó por la paz interna, que contrapuso con la situación de sus rivales políticos. En un tono similar al de su última campaña electoral, en la que el lema fue Galicia y las siglas del partido pasaron a un discretísimo segundo plano, apuntó: “Las noticias van a ser las propuestas, y no las disputas. Sin perdedores, porque el objetivo es que gane Galicia”.

Foto: El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

Para justificar la larga duración de su liderazgo, apeló al “refrendo” de los votos. “Los liderazgos solo existen cuando son refrendados en las urnas”, dijo, para añadir que eso “es lo más importante en política”. “Los que no están refrendados serán legítimos y válidos”, pero también “incompletos”. Fue un argumento que tuvo que matizar, para evitar que se interpretara como otra crítica al presidente del PP, Pablo Casado. “No hay ningún mensaje hacia nadie, solo interés en contestar a su compañero” sobre si considera propio del siglo XXI un liderazgo que se prolonga desde 2006, aclaró. “No es normal en España ganar la primera ni la segunda vez en las generales”, declaró, y calificó de igualmente “legítimos” los liderazgos de quienes se mantienen en la dirección de organizaciones a pesar de no tener buenos resultados en las elecciones.

Feijóo aprovechó el lanzamiento de su candidatura para marcar territorio en Galicia, un perfil no siempre entendido en Génova. Así, aseguró que el PPdeG tiene “el corazón, la cabeza y los pies en Galicia”, y reivindica un modelo de “política a la gallega”, que “defiende el país” y que nada tiene que envidiar a otros como el catalán.

Manuel Fraga Alberto Núñez Feijóo Partido Popular (PP)
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