Feijóo pide amparo judicial para prohibir reuniones en casas y dejar toque de queda
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renuncia a solicitar el cierre perimetral

Feijóo pide amparo judicial para prohibir reuniones en casas y dejar toque de queda

El presidente gallego culpa al Gobierno de dejarle sin instrumentos para la pandemia al llevar al Constitucional su Ley de Salud

placeholder Foto: El jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)
El jefe del Ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, necesitará amparo judicial para aplicar algunas de las restricciones que quiere aplicar en Galicia tras el cese del estado de alarma, a las cero horas de este domingo. En el contexto de un levantamiento generalizado de limitaciones, varias de las medidas que anunció este jueves necesitarán el visto bueno del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. En concreto, el mantenimiento del toque de queda y el cierre perimetral en ayuntamientos con elevada incidencia acumulada y la prohibición de reuniones de no convivientes en domicilios, que estará en vigor entre la 1 y las 6 de la madrugada.

Después de muchos meses en los que Galicia mantuvo un nivel alto de prohibiciones, Feijóo anunció la mayor apertura desde el pasado verano. Los bares retrasarán la hora de cierre de las 21,00 a las 23,00 horas, y los restaurantes, que ahora bajan la verja a las 11 de la noche, podrán hacerlo a la 1 de la mañana. También se renuncia a solicitar el cierre perimetral de Galicia, se relajan las condiciones en centros de día y residencias de mayores y, por regla general, se elimina el toque de queda. Pero la Xunta quiere que tanto el toque de queda como el confinamiento perimetral se mantenga en los ayuntamientos con riesgo extremo, es decir: los que tengan una incidencia acumulada igual o mayor a 500 casos por 100.000 habitantes a 14 días o de 250 o más a una semana.

Enredos judiciales ante el final del estado de alarma

Las principales restricciones —toque de queda y cierre en zonas de riesgo extremo y prohibición de reuniones domiciliarias— requieren el aval del alto tribunal gallego. El Gobierno gallego ya lo ha solicitado al TSXG, que antes del estado de alarma aún en vigor respaldó muchas de las medidas propuestas por la comunidad autónoma que limitaban derechos fundamentales. De hecho, la presidenta de la sala de lo contencioso, María Dolores Rivera, ha opinado públicamente que la legislación ordinaria, y en concreto la Ley de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública, es suficiente marco legal para limitar esos derechos, aunque con determinadas condiciones.

Feijóo atacó con dureza al Gobierno de Pedro Sánchez por la situación de indefensión en la que, en su opinión, deja a las comunidades autónomas para luchar contra la pandemia con el levantamiento del estado de alarma. “Comienza una situación jurídica compleja, una situación que lamentamos, porque los ciudadanos no tienen la culpa de que el Gobierno no quisiera legislar”. Según el presidente gallego, el Ejecutivo ha decidido sustituir una cogobernanza entre gobiernos por otra “asimétrica” entre comunidades autónomas y jueces. También lamentó el recurso ante el Constitucional que paralizó la reforma de Ley de Salud de Galicia. “Lo único que se le ocurre al Gobierno es judicializar la pandemia y que los tribunales avalen muchas de las restricciones, con lo que ello supone debido a los distintos criterios de los tribunales”.

Foto: Foto: EFE.

Pese a los lamentos de Feijóo, lo cierto es que una sola de las medidas anunciadas tiene carácter general, la prohibición de las reuniones domiciliarias de madrugada. Las otras dos, el toque de queda y el cierre perimetral, solo afectan a los ayuntamientos con el nivel máximo de restricciones, que en la actualidad son cinco en toda Galicia y suman apenas 35.217 habitantes, el 1,3% de la población. Se trata de Cambados, Cualedro, Laza, Vilanova de Arousa y Padrón.

En cuanto a la prohibición de reuniones en domicilios particulares, Feijóo explicó que “carecería de sentido” imponerle a la hostelería un horario de cierre y permitir que “los bares y restaurantes se trasladen a las casas”. “No se puede sustituir la hostelería profesional por la doméstica, ni tiene sentido montar fiestas desde las 23 horas o desde la una de forma indiscriminada”, señaló. Se trata de una medida que, como el cierre perimetral y el toque de queda, precisará el aval del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia: “Esperemos que el tribunal opine como el comité clínico y como el Gobierno gallego”.

Los dilemas del fin del toque de queda

La nueva situación legal sin estado de alarma supone muchas incertezas, denunció Feijóo. “No sabemos cómo va a afectar el fin de los cierres perimetrales, si alguna comunidad autónoma los va a mantener y si va a tener éxito judicial o no”. “El Gobierno se desentiende, ni hace ni deja hacer, y coloca a los jueves en una complicadísima situación en la que deben actuar como epidemiólogos. Ante su criterio, estaremos en una situación o en otra”.

En el caso de Galicia, la Xunta renuncia a reclamar el cierre perimetral de la comunidad autónoma, que se levanta a las cero horas del domingo. Se podrá entrar en Galicia desde cualquier otro lugar de España o a través de la frontera con Portugal, en la que, pese a levantarse recientemente el cierre de puestos fronterizos, actualmente el paso solo se permite para trabajadores y casos especiales.

Foto: Control de policía en Lleida el pasado verano. (Reuters)

En previsión de la eliminación del cierre perimetral, el Gobierno gallego propuso sin éxito en abril un pasaporte de vacunación que fue rechazado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Ante esta situación, y una vez levantado el cierre perimetral, Galicia recuperará el registro de viajeros, incluido en un artículo no recurrido de la nueva ley gallega de salud. La anotación será obligatoria para los viajeros que lleguen de zonas de incidencia alta. “Le daremos más visibilidad al registro, y los que cumplan con obligación de apuntarse serán llamados para realizar una prueba diagnóstica”, adelantó.

El levantamiento de las restricciones relaja también las condiciones en las residencias. Los mayores de las que estén situadas en ayuntamientos con menor incidencia podrán pasar un mínimo de cinco días con sus familias fuera del centro, y a su vuelta se les hará una PCR. Se establece además un máximo de tres a cinco salidas por semana y se permite el contacto físico durante las visitas. En los centros de día que tengan más del 90% de los usuarios vacunados, los usuarios podrán salir con su acompañante a dar paseos y los trabajadores rotar entre centros.

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