autonómicas gallegas del 12 de julio

Rebrote en A Mariña: el confinamiento de 71.000 personas frena el optimismo de Feijóo

El presidente gallego resta importancia al brote lucense mientras oposición y alcaldes piden que se aplacen las elecciones en la comarca aislada

Foto: El presidente de la Xunta y candidato del PP a la reelección, Alberto Núñez Feijóo, da un mitin en A Coruña. (EFE)
El presidente de la Xunta y candidato del PP a la reelección, Alberto Núñez Feijóo, da un mitin en A Coruña. (EFE)

No hay encuesta que pronostique otra cosa que no sea una holgada victoria de Alberto Núñez Feijóo en las autonómicas gallegas del 12 de julio. Pero a la espera de recoger los réditos de una crisis, la del coronavirus, que ha desgastado al Gobierno de Pedro Sánchez, el de la Xunta se enfrenta a un rebrote en A Mariña (Lugo) que puede complicarle inesperadamente el panorama. La incertidumbre sobre las condiciones en las que se celebrará la jornada electoral en la zona aislada, en la que viven 71.000 personas, y muy especialmente el caso de los positivos y sus contactos, plantea graves dudas sobre la garantía del derecho al voto. La oposición reclama que se suspendan las elecciones en los ayuntamientos afectados y recrimina a Feijóo sus “prisas” por abandonar el primero el estado de alarma y convocar elecciones.

Rebrote en A Mariña: el confinamiento de 71.000 personas frena el optimismo de Feijóo

El número de positivos del rebrote en la zona aumentó este lunes a 128 personas, 119 de ellos activos, tras confirmarse otros 22 infectados, lo que lo convierte en el de mayor importancia tras el de Lleida. El primer caso se detectó en la tarde del martes 23 de junio en el municipio de Xove. A partir de esa confirmación inicial, se hizo un rastreo y se analizaron todos los contactos de las personas afectadas, pero las alarmas sobre el impacto en las elecciones no se encendieron hasta el viernes, cuando los afectados alcanzaban los 85 y los confinados en su domicilio —los positivos y sus contactos estrechos— llegaban a 600. El aislamiento perimetral de la comarca se decretó el domingo y por cinco días, justo hasta la jornada de reflexión.

Aunque inicialmente las autoridades sanitarias contemplaron que ni positivos ni contactos estrechos —1.100 este lunes— pudiesen romper el confinamiento para acudir a votar, la orden de la Consellería de Sanidade del domingo establece que el aislamiento no impide a estos últimos el ejercicio del derecho a sufragio, por considerarse una causa justificada para la salida del domicilio. Lo hace, eso sí, en el preámbulo, sin valor normativo. La redacción entra en conflicto con el acuerdo de la Xunta del pasado 25 de junio, cuando se aprobó que los casos posibles “no podrán abandonar su domicilio o lugar de aislamiento o cuarentena en ningún caso, salvo autorización expresa del servicio sanitario por causas debidamente justificadas”.

El decreto de confinamiento se aprobó además sin aval del juez, que se ha recabado una vez entrado en vigor. De momento, no consta que exista respaldo judicial al permiso a los contactos estrechos para saltarse la cuarentena domiciliaria, una posibilidad que los expertos en medicina preventiva consideran que tiene difícil encaje. Es el caso del epidemiólogo Juan Gestal, exdirector de Salud Pública y habitualmente consultado por las autoridades sanitarias de Galicia, que en declaraciones a GCiencia opinó: “No creo que se autorice que acudan a votar ni a formar parte de las mesas a los contactos estrechos de los casos, que deben estar en cuarentena”. Sanidade no ha aclarado todavía si las personas de ese colectivo están obligadas a formar parte de las mesas electorales en el caso de haber sido designadas.

La crisis de A Mariña cuestiona no solo la celeridad con que Feijóo retomó la convocatoria electoral, tras el primer aplazamiento en vísperas del estado de alarma, sino también el discurso de gestor del que hace gala, avalado hasta ahora por un impacto del coronavirus en Galicia muy inferior al de otras comunidades autónomas. Mientras el mando único estaba en manos de la Administración estatal, Feijóo compareció casi diariamente con la radio y televisión públicas en directo, para realizar un seguimiento especialmente crítico de la gestión del Gobierno. Este domingo, fue su 'conselleiro' de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, el que informó del confinamiento de A Mariña, mientras la TVG emitía una competición de traineras.

El perfil bajo que el candidato del PP ha tratado de darle a la crisis de A Mariña le llevó este lunes a reducir el rebrote a “uno de los cuarenta y pico” que hay en todo el territorio nacional y a pedir que “no se haga política” con el virus. “En este momento, no sé lo que pueda pasar dentro de varios días o de varias semanas, la situación es una situación tranquila”, y “mejor en cualquier parámetro” a la del resto de España, afirmó tras un acto electoral en A Coruña.

Rebrote en A Mariña: el confinamiento de 71.000 personas frena el optimismo de Feijóo

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, se sumó a ese discurso y subrayó en Antena 3 que ir a votar es “más seguro” que tomarse un café “en un bar concurrido”, ya que se cumplirán todas las medidas de prevención. En Lisboa, en un encuentro con el primer ministro de Portugal, António Costa, el presidente Pedro Sánchez apuntó a Feijóo como responsable de que votar en Galicia sea seguro. “Vivimos en un Estado descentralizado. La gobernanza de la política sanitaria está en manos de las comunidades autónomas y quien tiene que ofrecer esa información y dar la transparencia que lógicamente demandan los gallegos es el presidente de la Xunta”, declaró.

En Galicia, mientras, los grupos de la oposición —PSdeG, Común da Esquerda, BNG y En Marea— se unieron para solicitar la comparecencia de Feijóo ante la Diputación Permanente para informar sobre el brote. Todas esas formaciones suspendieron ya el viernes sus actos de campaña en A Mariña, con la cabeza de lista socialista en Lugo confinada desde este lunes en su domicilio. El Bloque Nacionalista Galego ha pedido suspender las elecciones en la comarca afectada, mientras el candidato del PSdeG, Gonzalo Caballero, considera que “no se van a dar las condiciones” para acudir a votar “con total solvencia”. Marea Galeguista y Galicia en Común, mientras, han enviado sendos escritos a la Junta Electoral en los que cuestionan el desarrollo del proceso electoral si el viernes, como parece probable, continúan las restricciones.

Entre los alcaldes, no hay unidad de criterio. Los del Partido Popular reclaman que se vote con normalidad, mientras el de Burela —el municipio más golpeado por el rebrote—, el socialista Alfredo Llano, ha pedido la suspensión y que se aplace la fecha en toda la comarca. “Hay que garantizar el derecho al voto y también garantizar el derecho a la salud, que debe ser lo principal ahora”, declaró. El de Ribadeo, Fernando Suárez (BNG), coincidió en que no se dan las garantías para garantizar el voto y puso el acento en los contactos estrechos confinados. “Nos dicen que hay 1.100 personas con orden de confinamiento y que pueden ir a votar”, lo que consideró contradictorio.

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