sobornos en torno a los 10 millones

Wikileaks agita la pesca gallega: los sobornos a un ministro namibio complican las cuotas

La polémica ha forzado la dimisión del titular del ministerio de Pesca, Bernard Esau, encargado del ansiado reparto de derechos pesqueros

Foto: Un barco pesquero en el puerto de Pontedeume. (EFE)
Un barco pesquero en el puerto de Pontedeume. (EFE)

El ansiado reparto de cuotas pesqueras de Namibia se ha topado con un impedimento inesperado: la filtración de más de 30.000 documentos de Wikileaks, que ha provocado la dimisión de sus ministros de Pesca y Justicia, Bernard Esau y Sackeus Shanghala. Los continuos retrasos de los derechos de la flota castigan los intereses de 40 barcos de capital gallego que operan en sus aguas, con más de 5.000 empleos y 50.000 toneladas de capturas anuales en juego. La última fecha anunciada, el 31 de marzo de 2020, era un compromiso personal de Esau, pero la revelación de sobornos ingresados presuntamente para favorecer a la pesquera islandesa Samherji en el reparto ha provocado su dimisión inmediata.

La asignación de derechos pesqueros es la mayor que se realiza en el país africano desde su independencia, en 1990. Sus dimensiones son tales que está provocando constantes fricciones entre ministros, y entre estos y el presidente del Gobierno, Hage Geingob. La presentación de un proyecto de extracción submarina de fosfato, una actividad con negativas consecuencias para la pesca, ha sido otra de las causas de la demora de las cuotas, además de dar origen a acusaciones de corrupción. Pero la única acusación con bases sólidas es la que se desprende de los documentos de Wikileaks, que se han llevado por delante de forma fulminante a dos ministros.

La asignación de derechos pesqueros es la mayor que se realiza en el país africano desde su independencia, en 1990

Al ya extitular de Pesca se le acusa de recibir en dólares namibios el equivalente a en torno a 10 millones de euros para beneficiar a la islandesa Samherji. Así se desprende de algunos de los más de 30.000 documentos (entre fotos, emails y otros archivos) fechados entre 2010 y 2016, que fueron filtrados a la organización creada por Julian Assange por Johannes Stefansson, extrabajador de la pesquera que estaba al mando de las operaciones en Namibia. Stefansson afirmó en una entrevista en la radio pública de su país que el reparto de cuotas es "una actividad criminal". "Es crimen organizado. Se están beneficiando de los recursos locales, sacando todo el dinero de allí para invertirlo en otro lugar, en Europa o Estados Unidos", acusó.

"Yo violé la ley en nombre de Samherji mientras estuve allí. Yo era el hombre que obtenía las cuotas y tenía las conexiones, así que solo tengo órdenes de personas de mayor rango", confesó el exdelegado en Namibia en la entrevista. Los documentos revelados por la radio islandesa y los medios Al Jazeera, 'Stundin' y 'The Namibian' indican que la trama llegó a mover al cambio unos 150 millones de euros.

De acuerdo con los documentos, filtrados bajo el nombre de Fishrot Files, la empresa islandesa gastó millones de dólares en pagos a altos funcionarios y políticos de Namibia "para garantizar un acceso creciente y continuo a los recursos del país". La organización concluye que la pesquera prometió "construir infraestructuras en el país y crear empleos", algo que nunca se cumplió. "La compañía utilizó su estructura corporativa internacional para transferir los ingresos de las operaciones directamente desde el país. Se hizo a través de intermediarios que controla en Chipre y en el paraíso fiscal de Mauricio", añade. Los archivos publicados también demuestran, según Stefansson, cómo se utilizaron estas mismas herramientas para transferir fondos a una cuenta secreta, creada por Samherji en Dubai, “con el único propósito de transferir sobornos a las entidades corruptas en Namibia”.

La empresa islandesa gastó millones de dólares en pagos a altos funcionarios y políticos de Namibia "para garantizar el acceso a los recursos del país"

Tras la publicación de los Fishrot Riles, Samherji anunció que su CEO, Thorsteinn Már Baldvinsson, "se aparta temporalmente" de la dirección de la compañía hasta que finalice la investigación interna que están llevando a cabo. Bernard. Esau, mientras, insiste en su inocencia pese a la contundencia de los documentos publicados, y rechaza que su dimisión, que se produce a solo dos semanas de las elecciones en Namibia, deba interpretarse como una confesión de culpabilidad. "Yo no soy corrupto. Nunca toleraré la corrupción en ningún lado", proclamó el exministro.

Namibia es la segunda mayor reserva pesquera para la flota gallega, que faena en sus caladeros a través de grupos como Iberconsa, Pescanova, Pereira, Mascato y Copemar. Todas esas empresas mantienen en el país una estructura consolidada, que combina la flota con plantas de transformación. Gran parte del pescado congelado que llega a las tiendas gallegas procede de ese país, que colabora desde hace años con la Xunta. El Gobierno gallego asesora en investigación pesquera y en acuicultura a Namibia, adonde viajó la 'conselleira' de Mar, Rosa Quintana, durante cuatro días en 2016. Cuatro meses después, Esau visitaba Galicia para conocer el funcionamiento del sector mejillonero y participar en la feria Conxemar de Vigo.

Pese a las buenas relaciones entre los gobiernos de Galicia y Namibia, la flota gallega lleva meses reclamando sin éxito que se agilice el reparto de cuotas, considerada por Esau una decisión "de importancia nacional". Ya en mayo, antes de que surgiera el proyecto de extracción de fosfato, el entonces ministro atribuía la demora a las dificultades de la tramitación. "Es un proceso tedioso. Hemos terminado con la primera fase de evaluación, pero es complicado", afirmaba, apenas un mes después de asegurar que solo faltaba "publicar" los resultados. En octubre aseguró que la evaluación se encontraba "al 80%", por lo que se resolvería antes del 31 de marzo. La decisión afecta a 5.913 solicitudes, que se repartirán los apenas 120 derechos disponibles.

La prensa namibia venía atribuyendo los retrasos a presuntos "favoritismos", según publicó 'The Namibian', que acusaba al Gobierno de utilizar a las comunidades y a los namibios más desfavorecidos "como pretexto para que las compañías obtengan cuotas de pesca", para luego "excluirlos de los beneficios".

Galicia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios