Acto en Pontevedra

Feijóo invita a Casado a forjar la unión de la derecha en torno al PP

El presidente del pp acusa a Sánchez de "chantajear" a los españoles con la retención de los ingresos de las comunidades autónomas

Foto: - El presidente del Partido Popular, Pablo Casado y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)
- El presidente del Partido Popular, Pablo Casado y el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

Sabido es que a Feijóo no le entusiasma la España Suma que pretende poner en marcha el Partido Popular. La ha descartado para Galicia, y la defiende con tibieza cuando se la proponen para el conjunto de España. En presencia de Pablo Casado, en el acto de inicio del curso político que se celebra cada año en Galicia, volvió a insistir en su idea fuerza: que es el PP el que suma, y que es en torno a ese partido como se debe aglutinar a todo el espectro político a la derecha del PSOE. Casado aplaudió en primera fila. Si captó el mensaje no lo evidenció, porque subió después a la tribuna y pasó por alto el planteamiento que le acababa de lanzar el presidente de la Xunta.

En la carballeria de San Xusto-Cotobade (Pontevedra), bajo un fuerte sol y ante varios cientos de simpatizantes, Feijóo y Casado escenificaron su respeto mutuo con varias rondas de abrazos, como pretendiendo ahuyentar el fantasma de un enfrentamiento. Todo fueron sonrisas, aunque el discurso del presidente de los populares gallegos no es el mismo que el del sucesor de Mariano Rajoy. Se lo dejó bien claro, y se basó para ello en el modelo gallego, al insistir en que es “unidos en el PP” como “Galicia ha avanzado”. Y continuó: “Unidos en el PP es como nos hemos admitido en Galicia los populismos ni los nacionalismos, y como hemos defendido los intereses de los gallegos.

En lo que sí respaldó Casado a Feijóo fue en la reclamación al Gobierno de 700 millones pendientes de transferir a Galicia. Se sumó a la reivindicación del titular de la Xunta y tachó de “chantaje” el bloqueo del dinero, 7.000 millones en el conjunto del Estado, que reclaman la mayoría de las comunidades procedentes de ingresos por distintos impuestos. Sánchez los utiliza, afirmó, para forzar un desbloqueo de la legislatura asfixiando las cuentas de las autonomías, por lo que instó a los barones socialistas a rebelarse contra el presidente del Gobierno. Les instó a forzar la convocatoria del Consejo Política Fiscal y Financiera para doblar el pulso a su presidente y reivindicar “lo que les corresponde”.

Para Casado el "riesgo cierto" para España es Sánchez, que quiere que haya elecciones en noviembre para "acabar de rematar la jugada"

Fue uno de los guiños de Casado a Alberto Núñez Feijóo en el acto de inicio del curso político que se celebra desde hace 12 años en Galicia. Tras un amago de no asistir, se presentó finalmente con un mensaje de apoyo a presidente de la Xunta, al que animó a volver a presentarse en las próximas autonómicas, una decisión que Feijóo no acaba de confirmar. El partido y Galicia “siguen necesitando” a Alberto Núñez Feijóo “cuando se convoquen elecciones autonómicas”, por lo que lo apeló directamente: “Te necesitamos, cuando decidas, con quien decidas”. Subrayó que este curso político será “especial” tanto para el partido como para el propio presidente gallego, y añadió: “A buen entendedor, pocas palabras bastan”.

Casado intervino después de que Sánchez lo hiciera en Toledo, e interpretó las palabras del presidente como la confirmación de que lo que el presidente en funciones desea es convocar elecciones. “Por fin lo reconoce”, afirmó. El “riesgo cierto” para España es Sánchez, que quiere que haya elecciones en noviembre para “acabar de rematar la jugada” y continuar gobernando en funciones sin hacer “absolutamente nada”.

“Reconoce lo que quiere, pero el riesgo cierto para España es Pedro Sánchez y por eso quiere elecciones, para acabar de rematar la jugada y poder gobernar en funciones sin hacer absolutamente nada de lo que se le pide a un presidente del Gobierno”, insistió. Casado criticó la “incapacidad” de los socialistas de llegar a acuerdos con ningún partido, y volvió a la moción de censura contra Mariano Rajoy para acusar al PSOE y a Unidas Podemos de hacerlo apoyados en “una mentira”. “Y ahora no son capaces de salir de una reunión sin insultarse”, les afeó.

No a la abstención

En un acto que contó con la presencia de la vicesecretaria de Organización, Ana Beltrán, y el de Participación, Jaime de Olano, así como de toda la plana mayor de los populares gallegos, Casado precisó que no llegaría con la abstención del PP para facilitar la formación de un Ejecutivo socialista. “No tenemos capacidad de formar Gobierno, no me la ha encargado su majestad el Rey. Ni siquiera nuestra abstención sería suficiente para desbloquear la gobernabilidad de España, porque haría falta también la de Ciudadanos, pero es que además no lo la quieren. Quieren derogar todo lo hecho por el PP, un gobierno de izquierdas, otra forma de interlocución con los nacionalistas y pactar con Bildu”, les acusó.

Frente a la intención que atribuyó a los socialistas de ir nuevamente a elecciones, propuso un PP “ más fuerte que nunca para que esto no suceda”. A su juicio lo está, convencido como se mostró de que en unos nuevos comicios su partido mejoraría los resultados. “Haya o no elecciones el PP está preparado para ellas y para devolver a España el futuro que la izquierda le ha vuelto a quitar. No tenemos preocupación ninguna, estamos fuertes, unidos y con las ideas muy claras, así que nadie haga cábalas en cuanto al PP”, manifestó.

Alberto Núñez Feijóo y Pablo Casado, juntos en Pontevedra. (EFE)
Alberto Núñez Feijóo y Pablo Casado, juntos en Pontevedra. (EFE)

Se ofreció Casado para mantener nuevas reuniones con el líder socialista si este lo llama, ya que se considera un político de pactos “y no de trinchera”. “Me va en el sueldo. Tenemos claro cuál es nuestra responsabilidad. Siempre que mis predecesores gobernaron hicieron que a los españoles les fuera mejor. No hay que vender humo a la gente, a los españoles no se les aparezca con anzuelos de aire, con demagogia, con manipulación”. Pero ocurre que los españoles, opinó, se han dado cuenta de que el presidente del Gobierno “no está respondiendo al caudal de confianza” que recibió en las últimas generales.

El discurso de Feijóo, que precedió a Casado sobre el escenario, se centró en la reivindicación de los 700 millones que la Xunta reclama al Gobierno y el mensaje de unión en torno al PP que propuso al presidente del partido. Sobre los ingresos a cuenta, aseguró que la Xunta no va a aceptar que se trate a Galicia “a través del desprecio y del chantaje”. “Los gallegos somos buenos, pero no tontos”, afirmó. “No voy a admitir más que se nos menosprecie, que se nos mienta y que se nos perjudique. Con Galicia no se juega”.

Acusó también a los socialistas de no ofrecer certezas al futuro de los trabajadores de Alcoa. “A pesar de que nos sus mítines decían que sí, no ofrecen ninguna alternativa a las miles de familias gallegas vinculadas al sector forestal que pierden su empleo e ingresos, ponen excusas para seguir poniendo en cuestión cada uno de los proyectos que están comprometidos y confirmados para Galicia, y continúan reteniendo 700 millones de euros de los impuestos de los gallegos”, sentenció.

En clave interna, afirmó que él y su partido harán de portavoces de los gallegos porque “la suma en Galicia es el PPdeG”. Fue así como comenzó a desgranar lo que considera los logros de esa unión. “Unidos en el PP es como esta tierra progresa, es estable, crece, hizo frente a grandes dificultades, volvió a crecer, y no admitió que se importaran a Galicia los problemas derivados del nacionalismo y del populismo”, señaló.

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