Su presencia colapsa el fondo marino

Los pescadores declaran la guerra a las estrellas de mar

Además de las almejas y los mejillones, las navajas y las vieiras son otras especies que están sufriendo las consecuencias de la abundancia del equinodermo

Foto: Foto de archivo de estrellas de mar bajo un bosque de kelp, algas pardas de gran tamaño y valor ecológico. (EFE)
Foto de archivo de estrellas de mar bajo un bosque de kelp, algas pardas de gran tamaño y valor ecológico. (EFE)

Para unos es una plaga y para otros, un fenómeno habitual. Pero lo que todos asumen es que es una mala noticia para los pescadores, que son los que han dado la voz de alarma ante la masiva presencia de estrellas de mar en las rías gallegas, principalmente en la de Pontevedra. Son toneladas y, según las cofradías, están destrozando principalmente la cría de almeja y mejillones. La Xunta ha autorizado a los pósitos a retirarlas, pero la comunidad científica matiza que no es más que un acontecimiento cíclico. Es una opinión con la que coincide la Consellería de Mar, que tendría que asumir compensaciones a los pescadores en caso de asumirlo como plaga.

Tal y como exponen los científicos, cada cuatro o cinco años se reproducen las quejas de los trabajadores del mar ante la proliferación de las estrellas, uno de los grupos de animales más conocidos del fondo marino. Pero no falta quien opine que episodios como el que estos días se vive en la ría de Pontevedra responden a cuestiones más complejas, como el cambio climático, la temperatura de las aguas o las modificaciones en el régimen de vientos y corrientes marinas. Su presencia colapsa el fondo marino y obliga a adaptar medidas de regeneración de los bancos marisqueros. Las consecuencias que están teniendo en un sector tan sensible como el de la pesca han llevado a la 'consellería' a aceptar su retirada hasta el 31 de agosto, una medida avalada por la opinión de biólogos marinos.

La Consellería de Mar tendría que asumir compensaciones a los pescadores en caso de asumirlo como plaga

La última gran proliferación de estrellas se produjo en 2013, y a comienzos de este mismo año hubo un repunte considerable, aunque el de este verano es significativamente mayor. Algunos buzos aseguran que en determinadas zonas se ha retirado hasta una tonelada en un solo día. Y lo hacen a mano, sin herramientas, pero son tantas las que se acumulan que pueden llenar un saco en apenas 10 minutos. Las almejas son las principales víctimas de la inusual abundancia de estrellas de mar: al estar prácticamente a ras de arena, son fáciles de comer para su voraz depredador. El otro gran perjudicado es el mejillón de los polígonos de bateas. Las estrellas atacan las cuerdas y arruinan las crías, sobre todo en zonas como Combarro.

Las cofradías reclaman las compensaciones a las que tendrían derecho si se considerara una plaga basándose en lo inusual del fenómeno. "Las retiramos y a los 15 días vuelven a aparecer", denuncian. El patrón mayor de Raxó, Iago Tomé, asegura que no hay forma humana de acabar con las estrellas, por lo que insiste en reclamar indemnizaciones. "Hay preocupación porque es de lo que vivimos, están acabando con la cosecha que tenemos para los próximos años", relata. La Asociación de Productores de Mexilón de Combarro e Raxó (Amecomra) también considera que este 2019 está siendo excepcional. "Las cogemos a puñados", señala un miembro de la entidad de 'bateeiros'.

Algunos buzos aseguran que en determinadas zonas se ha retirado hasta una tonelada en un solo día. Y lo hacen a mano, sin herramientas

Además de las almejas y los mejillones, las navajas y las vieiras son otras especies que están sufriendo las consecuencias de la abundancia del equinodermo. Son presas de distintos tipos de esta especie, aunque en ningún caso exóticas o invasoras. Son autóctonas, como ponen de manifiesto los científicos, que aunque admiten el daño a pescadores y mariscadores, reclaman que no se fomente el alarmismo.

Las estrellas son depredadores singulares, capaces de regenerar su cuerpo a partir de un solo brazo, lo que dificulta la lucha de los buzos que estos días trabajan para eliminarlas de las zonas sensibles. No basta con trocearlas y devolverlas vivas al mar, como se hacía antiguamente. Además, no muerden. Tampoco mastican o seccionan a sus víctimas, y hacen una digestión externa en uno de sus dos estómagos. Su técnica es extremadamente singular. Se colocan al lado de sus víctimas y abren y digieren el molusco con sus ventosas, para digerirlo con su estómago externo.

Foto de archivo de almejas en la playa Grande de Miño (Galicia). (EFE)
Foto de archivo de almejas en la playa Grande de Miño (Galicia). (EFE)

Además de compensaciones económicas, los afectados también reclaman autorización para utilizar aparejos de arrastre. Se trata de herramientas que permiten rastrillar el fondo marino, lo que además, aseguran, lo oxigena, y con ello se permite la recuperación de especies de interés. Insisten los mariscadores en que existe un claro problema de degradación del fondo marino debido al desuso en el que han caído determinadas artes de pesca.

En lo que coinciden afectados y científicos es en que la retirada masiva de las estrellas no supone ningún peligro para el medio marino, ya que al recogerlas liberan unas larvas que se instalan en el plancton y se mueven con las aguas, de modo que el surgimiento de nuevos ejemplares el siguiente año está garantizado.

En lo que coinciden afectados y científicos es en que la retirada masiva de las estrellas no supone ningún peligro para el medio marino

La Consellería de Mar apela a su personal técnico para negar que sea cierto que las poblaciones de estrellas de mar de este verano sean mayores que las de años anteriores. En todo caso, la Xunta aprobó las retiradas genéricas no solo de esta especie sino también de otros depredadores como cangrejos y caracolillos. A principios de año, se autorizó la captura específica de las estrellas de mar mediante buceadores, aunque considera que son medidas "habituales" en el contexto de los planes de explotación pesquera. Los planes de gestión de las cofradías para la explotación de bivalvos ya incluyen medidas contra los depredadores en las zonas de explotación.

La 'conselleira', Rosa Quintana, se sumó a la opinión de los técnicos para descartar que se trate de una plaga. Lo que se está produciendo, afirmó, es una "concentración" singular de una especie "que convive con el resto de peces y moluscos" en el medio marino. El trabajo de los buzos, pronosticó, permitirá "compensar el ecosistema" de las zonas de trabajo. Es una actuación que se produce "muchísimas veces a lo largo del año" para garantizar el equilibrio entre especies. En esta ocasión, el trabajo de retirada apenas está aliviando a los mariscadores. La lucha contra la estrella de mar promete prolongarse.

Galicia

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