DETENIDO EN LOS FUEGOS DE OURENSE

De imprudente asador de chorizos a "terrorista incendiario"... y 9 meses de cárcel

La Audiencia de Ourense atribuye a una imprudencia el incendio causado por el principal detenido en los fuegos de octubre de 2017, que alegó que solo asaba un chorizo

Foto: Miguel Ángel M. N., durante el juicio que lo condenó por provocar un incendio forestal de poco más de una hectárea en el municipio de Os Blancos (Ourense). (EFE)
Miguel Ángel M. N., durante el juicio que lo condenó por provocar un incendio forestal de poco más de una hectárea en el municipio de Os Blancos (Ourense). (EFE)

Miguel Ángel M. N. fue el principal detenido en la brutal oleada de incendios en Galicia de octubre de 2017, cuando ardieron casi 50.000 hectáreas de monte. Su arresto fue un espectáculo mediático. En plena campaña oficial de denuncia de un ataque “terrorista”, el acusado, que alegó que solo asaba un chorizo en una finca de su esposa en Os Blancos (Ourense), ingresó 40 días en la cárcel como preso preventivo. La Audiencia Provincial acaba de desmontar la teoría de la intencionalidad. Ni siquiera considera probado que los resultados de su distracción le resultaran indiferentes. Le atribuye, eso sí, un delito de incendio forestal por imprudencia grave, con una condena de nueve meses de prisión y una multa de 1.620 euros.

Tras el juicio celebrado en marzo, la sección segunda de la Audiencia relata en la sentencia que el incendio lo provocó “por causas no esclarecidas y con omisión de las más elementales normas de cuidado, dadas las condiciones climatológicas existentes y la falta de una limpieza adecuada de la finca para evitar la propagación”. El incendio no fue especialmente significativo: afectó a una superficie de 1,20 hectáreas, de las cuales una era de arbolado y 0,20 de monte raso. Pero en medio de la especial sensibilidad que existía esos días en Galicia, su detención adquirió carácter simbólico. El entonces ministro del Interior quiso pregonar su arresto a través de su cuenta de Twitter. “La @guardiacivil ha detenido a un hombre en Vigo por causar presuntamente un incendio por una imprudencia el pasado domingo en Os Blancos”, escribió Juan Ignacio Zoido.

De imprudente asador de chorizos a "terrorista incendiario"... y 9 meses de cárcel

Además de funcionario de Justicia, Miguel fue años atrás un destacado activista del medio ambiente. Compañeros de trabajo y de asociaciones ecologistas salieron en su defensa para solicitar el fin de su prisión preventiva, al considerarlo un chivo expiatorio. La pena impuesta es considerablemente menor a la que solicitaban la Fiscalía y la Xunta, que se personó como acusación particular. La fiscal pedía para él cinco años y medio de prisión por un delito de incendio forestal de carácter doloso y con “especial gravedad”, al estimar que concurrían dos circunstancias: la de que el fuego fue en una zona próxima a núcleos de población y que se hizo en un momento en que las condiciones climatológicas o del terreno incrementaban “de forma relevante” el riesgo de propagación del mismo. Reclamaba además el pago de 4.320 euros de multa. El acusado, de 56 años y residente en Vigo, aunque nacido en Rairiz de Veiga (Ourense), pagó en su día 2.500 euros de fianza para salir de la prisión preventiva, además de los gastos de extinción del fuego, por lo que los jueces tuvieron en cuenta la atenuante de reparación del daño.

La pena impuesta es considerablemente menor a la que solicitaban la Fiscalía y la Xunta de Galicia, que se personó como acusación particular

El tribunal indica en la sentencia que las viviendas estaban situadas a unos 350 metros de distancia y que no se puede considerar probado que hubiese existido “un grave peligro para la vida de las personas”. Con respecto a los motivos por los que encendió el fuego que causó el incendio, la Audiencia explica que no se ha podido esclarecer si lo hizo porque estaba asando un chorizo, tal y como sostuvo el condenado, pues “no se hallaron evidencias físicas en el lugar”, o porque se disponía a quemar maleza, como apuntaron las inspecciones oculares. Los magistrados destacan en todo caso que omitió “las normas más elementales de cuidado” y que ese día el riesgo de incendio era “extremo”.

De imprudente asador de chorizos a "terrorista incendiario"... y 9 meses de cárcel

La sentencia se detiene especialmente en la posibilidad de existencia de dolo en el comportamiento del acusado, como sostenían Xunta y Fiscalía. “En el presente caso, la acreditación del dolo en su doble vertiente de directo y eventual no se ha verificado, al carecer de sólidos elementos objetivos de juicio que permitan conformarlo”, señala el fallo. El dolo directo equivale a que el autor con su acción persigue y quiere que se produzca el resultado, en este caso el incendio, mientras que en el eventual, aun sin perseguirlo, “se lo representa y se conforma con él y lo acepta o le resulta indiferente”. Estas dos posibilidades “se compadecen mal con los datos objetivos existentes”, como la existencia de un solo foco o que no se hallase ningún dispositivo de iniciación como acelerante o retardante.

“El dolo no puede satisfacerse sin más por las condiciones climatológicas”, precisa el tribunal, que encuentra otro motivo para dudar de la existencia de voluntariedad en el hecho de que cerca de la mitad de la superficie quemada se corresponde a la finca de su esposa, en la que además él había plantado distintas especies arbóreas, principalmente coníferas.

Miguel Ángel deberá indemnizar a la Xunta de Galicia con 947,46 euros más intereses de demora, en concepto de responsabilidad civil

Consideran en cambio los magistrados que sí se produjo una imprudencia grave al prender fuego en la finca “con omisión de las normas más elementales de cuidado, atendidas las condiciones climatológicas adversas de ese día”, y sin disponer de una fuente de agua ni haber realizado un cortafuegos ni adoptar medidas precautorias en un día de riesgo extremo. “Y todo ello, en una finca que si bien no estaba abandonada carecía de las medidas de limpieza adecuadas para evitar la propagación del fuego”.

La sentencia no atiende la petición de la defensa de eximir al acusado por alteración y anomalía psíquica. Miguel Ángel está diagnosticado de un trastorno depresivo y, de acuerdo con los informes presentados, presenta una estructura de personalidad con predominio de los rasgos histriónicos. Pero ni una ni otra cosa “le afectan en su capacidad para valorar y diferenciar lo que está bien de lo que está mal”, así como tampoco a “su capacidad de control conductual”, sostienen los magistrados. “En el momento que tienen lugar los hechos denunciados, no existía ninguna circunstancia ni ningún trastorno psiquiátrico capaz de afectar a sus capacidades volitivas o intelectivas, las cuales se encontraban preservadas”, afirma el fallo.

El tribunal le impone en todo caso al funcionario vigués la mayor pena que cabría de acuerdo con la calificación de los hechos. Lo hace “a la vista de la naturaleza y circunstancias del delito cometido”, cuando el riesgo de incendio era extremo, en periodo de sequía estacional y sin haber adoptado el acusado ninguna cautela en orden a evitar la propagación del incendio”. Además de la pena de prisión y la multa, Miguel Ángel deberá indemnizar a la Xunta con 947,46 euros más intereses de demora, en concepto de responsabilidad civil.

Galicia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios