La xunta alega carencia de médicos

Dimisiones en bloque contra la Sanidad de Feijóo en plena huelga y por el mal servicio

El 80% de los jefes de Atención Primaria de la mayor área sanitaria gallega abandona en protesta por el deterioro del servicio, mientras sigue la huelga de médicos en toda Galicia

Foto: El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, atiende a los medios. (EFE)
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, atiende a los medios. (EFE)

Si se tiene en cuenta que llegó a la política de la mano de José Manuel Romay y que ejerció de presidente del Insalud, se entiende mejor que Feijóo posea un modelo para la sanidad pública. Lo resumió en una frase pronunciada en 2012, cuando abogó por privatizar todo lo que no sea “núcleo duro” del sistema. Vigo, principal área sanitaria de Galicia, con medio millón de habitantes, es la punta de lanza de ese modelo, un modelo objeto de constantes movilizaciones de médicos, personal sanitario y ciudadanos. La última es la dimisión en bloque, formalizada este lunes, del 80% de los jefes de servicio y unidad de Atención Primaria de Vigo, que protestan por el continuado deterioro del servicio. La medida se produce mientras una huelga de médicos en toda Galicia alcanzaba su octava jornada y proliferaban caceroladas y manifestaciones en localidades como Santiago o Moaña.

La marea blanca que cuaja en otras autonomías se viene gestando en Galicia desde hace años de forma menos coordinada, aunque la mayor manifestación a la que ha tenido que hacer frente Feijóo desde que es presidente es la que salió en 2015 en protesta contra el hospital semiprivado de Vigo, que reunió a más de 200.000 personas. En esa misma área, son 140.000 los pacientes que tienen asignado un hospital privado, Povisa, que ha solicitado preconcurso de acreedores pese a acaparar 80 millones anuales de los presupuestos de la comunidad autónoma. Las listas de espera en algunas especialidades están descontroladas, pero el foco ahora está puesto en la Atención Primaria, cuyo deterioro ha alcanzado “límites insostenibles”, según denuncian los jefes de servicio que presentaron su dimisión, que culminan con esta medida muchos meses de conversaciones infructuosas con la Consellería de Sanidade.

“Consideramos que hasta aquí hemos llegado y no queremos ser cómplices de este deterioro de la asistencia sanitaria en Atención Primaria. Tras exponer esta situación de forma reiterada al gerente y director de Asistencia de Vigo, así como al 'conselleiro', y ante la ausencia de cambios, hemos decidido presentar nuestra dimisión como jefes de servicio”, anunciaron los jefes de los centros sanitarios, que pasarán a ejercer únicamente como médicos. En total, fueron 22 los jefes que formalizaron su dimisión, algunos con más de dos décadas en el cargo, y presentaron cientos de firmas de apoyo de otros compañeros de sus centros de salud. “Los jefes de servicio hemos estado organizando las carencias de la sanidad pública, pero no se puede organizar la miseria”, declaró uno de ellos. “Esto no es una pataleta de cuatro personas, es una protesta de toda la Atención Primaria”, añadió otra de las dimisionarias. El presidente del Colegio de Médicos de Pontevedra, Luis Campos, mostró su apoyo a estos profesionales, que ya en 2015 constataron la “nula intención política" de solucionar los problemas que denuncian.

Los jefes de servicio hemos estado organizando las carencias de la sanidad pública, pero no se puede organizar la miseria

Las denuncias de los sanitarios son múltiples, pero se pueden resumir en dos. Una de ellas es la sobrecarga asistencial de los profesionales, con bajas sin cubrir que obligan a prolongar las jornadas y a atender a 50 pacientes en una misma mañana, con picos de hasta 92. El otro gran problema es el de las listas de espera para pruebas o para derivar pacientes a los especialistas, que consideran “inaceptables” y “sin posibilidad de derivación urgente o preferente”, lo que deja el servicio de Urgencias como “única puerta de entrada”.

Los médicos de familia enviaron semanas atrás una carta a la Estructura Organizativa de Xestión Integrada (EOXI) de Vigo en la que alertan del “deterioro de la atención a los pacientes” que repercute en su salud, y del “agotamiento” y la “desmotivación” de los profesionales sanitarios como causantes de la “falta de fidelización de los jóvenes profesionales a la sanidad pública” y de las jubilaciones anticipadas. “Hay médicos, pero no quieren trabajar con las condiciones precarias que les están ofreciendo”, denuncian.

El Servicio Galego de Saúde (Sergas) ha reaccionado a la dimisión en bloque pidiendo que se mantenga abierta la vía del diálogo y la colaboración para buscar soluciones a “los problemas asistenciales de este nivel asistencial”. Sostiene la Xunta que el inconveniente se deriva de la carencia absoluta de médicos en desempleo en las listas de contratación para la realización de sustituciones”, que considera “común en toda España”. Más autocrítico se mostró el portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, que reconoció que la Xunta “tiene que conseguir que la conflictividad en la sanidad se reduzca”.

De forma circunstancial, la 'consellería' ha solventado algunas bajas en el área de Vigo mediante la incorporación de médicos internos residentes en formación. Para el secretario general de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) en Galicia, Antonio Otero, esa decisión supone “la prueba más evidente del fracaso de la Atención Primaria” en la comunidad. Los residentes, subraya, “son personal con contrato en formación”, por lo que no pueden ser utilizados por el sistema sanitario “como mano de obra para tapar problemas de gestión”, y tienen además “derecho a recibir una tutorización continua y progresivamente decreciente durante todo su periodo formativo, como marca la ley”.

De forma circunstancial, la consellería ha solventado algunas bajas mediante la incorporación de médicos internos residentes en formación

Los médicos también descartan que exista un déficit de facultativos a los que acudir para cubrir las bajas. Así lo expusieron este lunes. La Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria coincide con sus análisis. “¿Cómo explican nuestros directivos que cuando se convoca una OPE para 200 plazas vengan 800 candidatos? Lo que queremos los médicos, como todo el mundo civilizado, son contratos dignos y estables. No seguir con la política de menos gasto pero más contratos. Eso solo significa precariedad y contratos basura”, denuncia la asociación.

Las deficiencias de la atención primaria se evidenciaron con el fallecimiento este verano de un paciente en el Punto de Atención Continuada de A Estrada (Pontevedra), en el que ingresó con fiebre y vómitos, consecuencia probablemente de un virus estomacal, para morir dos horas después ahogado en su propio vómito sin ningún médico presente para atenderlo. Fue el detonante de una comisión de investigación impulsada por todos los partidos de la oposición, en la que también se habrían de analizar los efectos de los recortes presupuestarios en la sanidad pública. Pero el PP ha hecho valer su mayoría en el Parlamento para vetar muchas de las comparecencias propuestas, por lo que En Marea, PSOE y BNG decidieron abandonar la comisión.

La Xunta mantiene abierto mientras el frente de una huelga de médicos también contra el deterioro de la sanidad pública convocada por el sindicato O'Mega, que este lunes cumplió su octava jornada con un seguimiento que para los convocantes ronda el 50% y para la 'consellería' no alcanza el 3%. Los facultativos reclaman una carrera profesional estable y rechazan un acuerdo alcanzado por Sanidade con otros sindicatos.

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